Crisis de ausencia y un breve viaje inolvidable

Miami. Imagen tomada de Internet

Miami. Imagen tomada de Internet

Otra crisis de ausencia en mi viejo blog, nuevamente abandonado por razones de fuerza mayor: compromisos de trabajo impostergables, como corresponde a cualquier individuo cuyos ingresos personales dependen de su faena, y un breve (¡brevísimo!) viaje a Miami, de solo una semana de duración, porque debía terminar varios artículos y una ponencia que he de presentar a un evento.

No podría relatar lo agitado que resultó mi viaje al “entrañable monstruo”; aunque mis amigos cubanos de Miami me aseguraron que yo no estaba en Estados Unidos, “sino en Miami”, que parece igual pero no es lo mismo. Y, en efecto, allí una se siente tan rodeada del ambiente cubano que –de no ser por lo muy diferente del escenario– diríase que no había salido de La Habana. Visité Radio y TeleMartí, estuve en varios programas de su plataforma, conocí en carne y hueso a periodistas, locutores y amigos que hasta ese momento eran voces a través de los teléfonos, y me reencontré con colegas, periodistas y blogueros emigrados, como Luis Felipe y su esposa, a los que pude dar un abrazo. Estuve efímeramente en Cubanet, donde también me sentí bienvenida por los colegas de la redacción y me reencontré con el amigo Hugo Landa, al que conocí en 2013 en Estocolmo. Viví momentos muy gratos con todos ellos.

En Miami reí y lloré, colmada por las emociones de encuentros imperecederos con primos junto a los cuales crecí y que emigraron recientemente, y con amigos muy queridos, a uno de los cuales no veía hacía más de 20 años. Y también tuve el privilegio de visitar al hermano preferido de mi padre, compañero de juegos de su infancia y amigo de su juventud, que se marchó definitivamente 52 años atrás y nunca más volvieron a encontrarse. Fue a la vez conmovedor y lindo comprobar que más de medio siglo de barbarie y separación impuesta desde el poder político en Cuba no han logrado borrar el amor entre nosotros. Quisieron dividirnos y solo han logrado multiplicarnos más allá del estrecho de la Florida. Cierto que ha sido a un costo muy elevado, pero el odio ha fracasado.

No he podido responder a la pregunta de cómo es Miami, que frecuentemente me han hecho familiares y amigos a mi regreso a Cuba. Miami es indescriptible, al menos para mí. No es mi cuna ni jamás será mi casa, es cierto, pero en esa ciudad vibra la energía y la fuerza de la gente de esta Isla, que la han hecho crecer y han aportado a su prosperidad, con su tremenda capacidad de trabajo, por lo cual ya no me podrá ser ajena. Miami me rodeó de afecto sincero, allí no fui intrusa ni forastera, y quizás por eso no sé –ni puedo, ni quiero– definirla. Solo me vienen dos palabras a los labios cuando me piden mis impresiones sobre ella: amor y esperanza. Eso es Miami para mí.

Acerca de Miriam Celaya

Miriam Celaya González Nací en La Habana el 9 de octubre de 1959, mi patria chica es La Habana Vieja “intramuros” anterior al embate museológico del Historiador y a la destrucción de otros tornados artificiales. En el orden familiar, soy esposa, madre de dos hijos, abuela de dos nietos y amiguísima-cómplice de dos nueras. Soy aficionada al cine, lectora compulsiva, amante del debate, disidente incorregible y trasgresora impenitente. Me encanta cocinar, escribir, disfrutar de mi familia, reunirme con mis amigos, hacer rabiar a mis enemigos y, de vez en vez, también disfruto la soledad. Aunque soy licenciada en Historia del Arte por la Universidad de La Habana, en realidad nunca me dediqué a la crítica artística sino a las investigaciones arqueológicas y de antropología sociocultural, y fundamentalmente al estudio del arte alfarero taíno. Más allá de Alma Mater, soy autodidacta por naturaleza y empírica de cada camino que emprendo. Trabajé durante poco más de 20 años en el departamento de arqueología del Instituto de Antropología, que forma parte de un delirio conocido como Academia de Ciencias de Cuba, desde donde publiqué varios artículos científicos y escribí en coautoría con un colega dos monografías, aún inéditas. He sido profesora de literatura y lengua española, de cultura taína y de arte precolombino cubano, y desde finales de 2004, comunicadora por cuenta propia o algo así como “periodista espontánea”. Llegué al periodismo ciudadano como parte del consejo de redacción y colaboradora habitual de la primera revista digital independiente realizada y administrada desde Cuba (Consenso). Más tarde sería la revista Contodos y su sitio web (desdecuba.com) fue la cuna de la también primera plataforma-blog libre dentro de la Isla, creada por Yoani Sánchez en 2007. Allí publiqué utilizando varios seudónimos, en especial T. Avellaneda, como homenaje a la poetisa camagüeyana que tanto admiro. Entre diciembre de 2007 y enero de 2008 inicié esta, mi propia bitácora personal, Sin EVAsión, escribiendo bajo el seudónimo de Eva González, nombre que había elegido para firmar mis colaboraciones con la publicación digital Cubaencuentro. En julio de 2008 revelé mi identidad y desde entonces firmo mis trabajos con mi propio nombre. En todos estos años he colaborado con varias publicaciones y espacios digitales, además de los ya mencionados: revista Voces, revista Convivencia, Diario de Cuba, Cubanet y Penúltimos Días. Algunos otros espacios independientes me han honrado reproduciendo artículos de mi autoría. En 2009 resulté ganadora del Premio de Periodismo Digital del concurso blogger independiente “Una Isla Virtual”. En el propio año fui a la vez profesora y estudiante de la Academia Blogger creada por Yoani Sánchez para impulsar el periodismo ciudadano en Cuba. En 2011 obtuve Mención en el Sexto Concurso de Ensayo Caminos de la Libertad, de la Fundación Salinas (México) y en 2013 fue publicado el libro “Cuba in focus” por la Editorial Clío, del cual soy coeditora y coautora. En la actualidad sigo escribiendo para varias páginas y conservo mi bitácora, a la vez que procuro adelantar algunos proyectos editoriales pendientes.
Esta entrada fue publicada en Sin Evasión. Guarda el enlace permanente.

9 respuestas a Crisis de ausencia y un breve viaje inolvidable

  1. Alacran dijo:

    Miriam:

    La quiero felicitar por su Ponencian en la XXIV reunión de la Asociación para el Estudio de la Economía Cubana.

    En ella muestra una clara interpretación de conceptos que hablan de la co-relación íntima entre los derechos ciudadanos y una economía próspera.

    La bancarrota de nuestra Nación, a su vez, está intimamante relacionada con la clara falta de libertades ciudadanas y la ausencia flagrante de derechos inalienables que le han sido secuestrados y/o negados a nosotros los cubanos por parte de un clan familiar y sus asociados, la familia Castro & Assoc.-

    Su lucidez le explica claramente a los incautos, a los desinformados, y a los interesados que, la tenencia del poder absoluto por medios totalitarios decretados desde una cúpula cerrada y armada jamás puede provocar frutos de bienestar y prosperidad en una nación, en este caso nuestra Patria, Cuba.

    Aferrarse al poder ilegitimamente acarrea las peores consecuencias, como lo vemos a diario en Cuba, con solo “ver”.

  2. Alacran dijo:

    Me alegro por usted, de que haya podido ir a visitar a la ciudad que el castrato denomina como las fauces del imperio enemigo. Fíjese que Miami tiene mucha historia cubana contemporánea. Hasta ahí fué el dictador-cínico-en-retiro-jardinero-maquiavélico a recaudar dólares para costearse el secuestro criminal de la isla de Cuba. Esa ciudad pequeña en aquel entonces me recibió, y el desarrollo ocasionado por los exiliados, también cubanos, que llegaron, unos pocos antes, y muchos después, logra plasmar lo que un Pueblo puede hacer por una sociedad, aún sin la madre patria que los vió nacer.
    Miami es hoy la capital de latinoamérica.

  3. Alina Perez dijo:

    Me encanto tu post, y mas aun haber sido la prima de la infancia con la que lloraste al encontrarnos, aca sigo esperando un proximo viaje, en Miami, con la mitad del corazon en Cuba.

  4. RAULGOMEZ dijo:

    y como se define, cuando lo peor de un lugar, con relacion al resto de ese mismo, es mucho pero mucho mejor con relacion a otro lugar que no forma parte de ese entorno, y es lo mejor en él,aunque claro puede tener una relacion muy directa no formando parte geograficamente hablando. Me explico ??

  5. Evelio Hernandez Colon dijo:

    Sobre Miami puse un post en mi blog hace unos dias

    http://lalomadeltanque.blogspot.com/2014/06/mia-cuba.html

  6. Teresa Cruz dijo:

    17:51

    En Miami hay mil imperfecciones y mucho de logro económico, cultural, político y de otras hierbas aromáticas que pocos grupos arrancados abruptamente de su entorno natural, la mayoría sin un centavo en el bolsillo, podrían haber logrado. Como en todo asentamiento humano, hay muchas imperfecciones en las instituciones establecidas.

    No voy a enumerar los logros. Diferente al resto de EEUU claro que es, como lo es New York, quizá hasta en mayor medida. Así es este país, diferente de forma abismal, a veces hasta al cruzar una calle de un barrio a otro. Lo que encontró Miriam fue el reservorio de nuestra cultura y una ciudad limpia, organizada, con servicios de toda índole; todo logrado en media generación.

    Lugares bellos en incomparables hay en todo el mundo para suerte de la humanidad. Y por cierto, Miami, no es el peor lugar de EEUU.

    En su comentario se huele un poquito de malicia, tal vez esté equivocada, por lo que no voy a comentar ese aspecto.

  7. Joshua Ramir dijo:

    Azul shyyts
    Ud. no entendio el post. que se resume en esta frase: ”en esa ciudad vibra la energía y la fuerza de la gente de esta Isla, que la han hecho crecer y han aportado a su prosperidad… allí no fui intrusa ni forastera” de eso se trata no de que por supuesto hay mejores (desde otros puntos de vista) lugares en USA. de hecho en el mundo hay varios lugares mejores que USA. espero que se caiga Ud. pa’tras

  8. Azul shyyts dijo:

    Si tu supieras q Miami es de lo peorcito q hay en la Yuma ,t caes pa’tras

  9. Teresa Cruz dijo:

    Me alegra de que haya disfrutado de la cubanía transnacional. Recemos porque el fenómeno cubano intramuros no haga metástasis y acabe con Miami como reservorio de nuestra cultura.

Los comentarios están cerrados.