Las espinas del dinero, ayer y hoy

A propósito del post anterior, que -como era de esperarse- suscitó muchos comentarios, con buenas y con malas intenciones, me detuve en uno en particular. Se trata de un lector que comenta acerca de la que fuera nuestra revista digital Consenso, que -dice el propio comentarista-, abrió una ventana desde Cuba hacia el mundo. Coincido con él y, como parte del grupo gestor y del consejo de redacción de aquella revista, le agradezco la memoria y los elogios.

Pero en realidad su comentario me inspiró a buscar entre aquellos artículos que fueron publicados en su momento en Consenso, entre los que encontré uno del amigo y colega Reinaldo Escobar, que se relaciona con el tema motivo del debate: el dinero. Porque, aunque algunos leyeron en oblicuo mi texto y trataron de tergiversar el sentido de lo que expresé, atribuyéndolo a que yo atacaba personalmente “a quienes no les gustaba 14ymedio.com”, la lectura adecuada demuestra que yo lo que ataco es el vicio de la envidia, el cuestionamiento de las finanzas ajenas; justamente el mismo tema que trató en 2007, desde Consenso, el periodista Reinaldo Escobar, y que yo -contrario a mi costumbre de no publicar en este blog textos que no haya escrito yo misma- reproduzco hoy, previa autorización de su autor.  Juzguen ustedes mismos su vigencia, y espero que lo disfruten.

Las espinas del dinero

Reinaldo Escobar

Casi resulta superfluo explicar que cualquier actividad política genera gastos, desde la imprescindible existencia de cuadros profesionales que se dediquen a tiempo completo al trabajo partidista, hasta la elaboración y difusión de documentos, pasando por la realización de viajes, que implican transportación, alimentación y hospedaje fuera de las ciudades donde se reside; la organización de un seminario, un congreso o una conferencia de prensa, o simplemente conectarse a Internet ¿Puede pensarse en que es posible hacer política sin realizar estas cosas?

No existe la más mínima posibilidad de que una entidad en la incipiente sociedad civil cubana pueda fundar algo parecido a una empresa lucrativa, que tenga como propósito sufragar los gastos del trabajo político. No hay una paladar, ni una casa particular que alquile habitaciones, ni un taller de reparaciones de bicicletas, ni un payaso animador de cumpleaños que se atreva ni que pueda enfrentar esos gastos. Ni uno sólo de los dirigentes de la oposición interna posee un caudal de dinero propio, fruto del patrimonio familiar de antes de la revolución, ni tiene joyas que vender o herencia que disfrutar, la mayoría de ellos ni siquiera recibe un salario, pues son desempleados. Sin embargo se dedican a la política de forma profesional, se transportan, se hospedan, hacen congresos, imprimen documentos, reciben y envían correos electrónicos. ¿De dónde sale el dinero?

La respuesta que da el gobierno cubano a esta pregunta es que el dinero viene de los Estados Unidos, bien de los exiliados de la Florida, de fundaciones independientes o del propio gobierno norteamericano, quien, por si quedaban dudas, acaba de aprobar un presupuesto de 80 millones de dólares para esos efectos. Se sabe que algunos países de la Unión Europea o de América Latina también hacen aportes, pero está claro que, según la interpretación oficial de los hechos, este último dinero también viene, a la larga, de los Estados Unidos, a través de un extenso e intrincado camino.

Quizás la pregunta más interesante no sea de dónde viene el dinero, sino bajo cuáles condiciones se recibe.

José Martí recolectó la financiación para la revolución independentista entre los abnegados tabaqueros de Tampa, pero también de acaudalados filántropos norteamericanos, mexicanos y cubanos. Había una foto en el Museo de la Revolución, hace tiempo ya retirada de las vitrinas, donde se observaba a Fidel Castro sentado a una mesa delante de una montaña (una montañita) de dólares. La foto fue tomada en New York, mientras se recaudaban fondos para comprar el yate Granma más las armas de los 82 expedicionarios. ¿Había algún tipo de condicionamiento en esas donaciones? ¡Claro que sí! Ese dinero se daba en el primer caso, para terminar con la humillante colonia española y en el segundo, bajo la condición de derrocar la tiranía de Batista. No hay evidencias, ni siquiera chismes de pasillo, que den a entender que el dinero se usara para beneficio personal del apóstol, quien andaba siempre con el mismo raído traje negro, ni para lujos del máximo líder que, se dice, no cruzaba las piernas en público para que nadie viera los huecos en la suela de sus zapatos.

Mucha, muchísima fue la ayuda que recibió después la triunfante revolución cubana desde la Unión Soviética y del resto de los países socialistas, y no hablo solamente de lo que eufemísticamente se denomina un “justo intercambio comercial entre países pobres y países desarrollados”. Hablo de barcos llenos de armas y otros pertrechos de guerra, hablo de becas universitarias, transferencia de tecnología, colaboración de inteligencia policial, hasta viajes al cosmos, que nunca habrían tenido lugar si Cuba no hubiera cumplido con la condición de convertirse en el primer país socialista del hemisferio occidental. Es un hecho histórico que cuando Che Guevara viajó a la República Popular China, al final de la visita se redactó, como es costumbre, un “comunicado conjunto” en el que la parte china, en un alarde de sinceridad, objetó la calificación de “desinteresada” hecha por la parte cubana a la ayuda que el gigante asiático daba a la pequeña isla.

En esos primeros años, paralelamente a la subvención de la revolución, comenzó el financiamiento de la contrarrevolución. Está perfectamente documentado que al menos entre 1959 y 1965 casi la totalidad de las actividades opositoras estuvieron directamente financiadas por la CIA, el Pentágono y el Departamento de Estado de los Estados Unidos. Los propios protagonistas lo han contado y todos ellos justificaban esta financiación, muy evidentemente condicionada, con el hecho de que el gobierno de Fidel Castro estaba apoyado por las potencias comunistas.

En la actualidad, los opositores cubanos van a la cárcel cuando se demuestra, o cuando existe la convicción, de que han recibido dinero de los Estados Unidos. Esa fue en cada caso, la acusación de más peso para las desproporcionadas condenas a que fueron sometidos los 75 condenados de la primavera negra del 2003. Se llegó a incluir en el mismo saco a periodistas que recibían el pago en divisas por sus artículos en periódicos extranjeros. Esto trajo, entre otras consecuencias, nuevas divisiones entre la oposición interna: los que no reciben dinero y los que lo reciben a través de la Oficina de Intereses norteamericana, y los que no lo reciben de los Estados Unidos, sino de instituciones independientes de Europa o de América Latina.

Lo que casi nadie se pregunta es de dónde sale hoy el dinero para publicar todos esos incosteables periódicos nacionales y provinciales que son órganos del Partido Comunista, de la Unión de Jóvenes Comunistas o de la Central de Trabajadores de Cuba. Cómo se han financiado durante años las tribunas abiertas, las marchas del pueblo combatiente, toda la base material de “la batalla de ideas”, las campañas por el rescate de los cinco combatientes del Ministerio del Interior presos en los Estados Unidos, los viajes al exterior, los extranjeros invitados a eventos políticos, las vallas en las carreteras, los pulóveres con lemas y consignas, las banderitas.

 ¿Acaso sería posible pagar todo eso de la cotización mensual de los miembros de esas organizaciones, que ni siquiera alcanza para pagar el salario de los miles de cuadros profesionales dispersos a lo largo y ancho de todo el país, en cada provincia, en cada municipio, que ocupan locales que no pagan alquiler, donde se consume agua y electricidad, donde hay teléfonos y secretarias, autos que derrochan combustible y que incluyen un chofer?

El trabajo político implica desembolsos, hágase desde la oposición o desde el gobierno. Si el partido que está en el poder cuenta a su disposición con las cajas abiertas del erario público para sufragar sus gastos y los que están en la oposición, además de no tener siquiera un reconocimiento legal, tampoco tienen literalmente ni donde caerse muertos, ¿cuál es la recomendación? ¿Dejar hacer al gobierno lo que quiera sin brindar la más mínima resistencia, o limitar las acciones a donde alcance la voz, sin ni siquiera un megáfono para amplificarla?

La única opción a donde son arrinconados los opositores que viven en la isla, para poder ejercer su tendencia política específica, es la de aceptar financiación de quien la ofrezca, a menos que se conformen con ser un “grupúsculo familiar” sin el más mínimo eco en la sociedad. Esto forma parte de la deliberada intención del gobierno de encarecer cualquier alternativa de cambio político en la isla. Esta intención encarecedora va desde una larga serie de consignas numantinas (socialismo o muerte, estamos dispuestos a derramar hasta la última gota de sangre…, primero se hundirá la isla en el mar…) hasta la modificación de la Constitución para decretar la inmovilidad del sistema. Mientras más difícil sea disentir, mejor para el gobierno. Si no son suficientes los obstáculos materiales y legales, si no es suficiente el miedo a ir a la cárcel, ahí están los escrúpulos éticos (¿los prejuicios?) que le impiden a las personas decentes recibir un dinero que los convierte automáticamente en mercenarios del imperialismo.

Lo ideal sería que los medios de difusión cubanos no fueran el feudo de un partido, sino un espacio público para todas las tendencias políticas; que del presupuesto del estado se destinara una parte para subvencionar el trabajo de la sociedad civil y el de los partidos políticos debidamente registrados ante la ley. Si el estado, en lugar de distribuir de forma equitativa estos fondos y recursos, tomados de la riqueza que el pueblo trabajador produce, los monopoliza sólo para un partido predilecto, pierde el derecho moral a preguntar de dónde sale el dinero de sus opositores. Mucho menos puede negar a nadie la posibilidad de que se convierta en donante desinteresado o inversionista calculador. El estado debiera proteger, a los ciudadanos que tengan una propuesta política, el derecho a defenderla y a ponerla a competir públicamente en igualdad de condiciones y sin que para hacerlo se vean obligados a venderle el alma al diablo.

Acerca de Miriam Celaya

Miriam Celaya González Nací en La Habana el 9 de octubre de 1959, mi patria chica es La Habana Vieja “intramuros” anterior al embate museológico del Historiador y a la destrucción de otros tornados artificiales. En el orden familiar, soy esposa, madre de dos hijos, abuela de dos nietos y amiguísima-cómplice de dos nueras. Soy aficionada al cine, lectora compulsiva, amante del debate, disidente incorregible y trasgresora impenitente. Me encanta cocinar, escribir, disfrutar de mi familia, reunirme con mis amigos, hacer rabiar a mis enemigos y, de vez en vez, también disfruto la soledad. Aunque soy licenciada en Historia del Arte por la Universidad de La Habana, en realidad nunca me dediqué a la crítica artística sino a las investigaciones arqueológicas y de antropología sociocultural, y fundamentalmente al estudio del arte alfarero taíno. Más allá de Alma Mater, soy autodidacta por naturaleza y empírica de cada camino que emprendo. Trabajé durante poco más de 20 años en el departamento de arqueología del Instituto de Antropología, que forma parte de un delirio conocido como Academia de Ciencias de Cuba, desde donde publiqué varios artículos científicos y escribí en coautoría con un colega dos monografías, aún inéditas. He sido profesora de literatura y lengua española, de cultura taína y de arte precolombino cubano, y desde finales de 2004, comunicadora por cuenta propia o algo así como “periodista espontánea”. Llegué al periodismo ciudadano como parte del consejo de redacción y colaboradora habitual de la primera revista digital independiente realizada y administrada desde Cuba (Consenso). Más tarde sería la revista Contodos y su sitio web (desdecuba.com) fue la cuna de la también primera plataforma-blog libre dentro de la Isla, creada por Yoani Sánchez en 2007. Allí publiqué utilizando varios seudónimos, en especial T. Avellaneda, como homenaje a la poetisa camagüeyana que tanto admiro. Entre diciembre de 2007 y enero de 2008 inicié esta, mi propia bitácora personal, Sin EVAsión, escribiendo bajo el seudónimo de Eva González, nombre que había elegido para firmar mis colaboraciones con la publicación digital Cubaencuentro. En julio de 2008 revelé mi identidad y desde entonces firmo mis trabajos con mi propio nombre. En todos estos años he colaborado con varias publicaciones y espacios digitales, además de los ya mencionados: revista Voces, revista Convivencia, Diario de Cuba, Cubanet y Penúltimos Días. Algunos otros espacios independientes me han honrado reproduciendo artículos de mi autoría. En 2009 resulté ganadora del Premio de Periodismo Digital del concurso blogger independiente “Una Isla Virtual”. En el propio año fui a la vez profesora y estudiante de la Academia Blogger creada por Yoani Sánchez para impulsar el periodismo ciudadano en Cuba. En 2011 obtuve Mención en el Sexto Concurso de Ensayo Caminos de la Libertad, de la Fundación Salinas (México) y en 2013 fue publicado el libro “Cuba in focus” por la Editorial Clío, del cual soy coeditora y coautora. En la actualidad sigo escribiendo para varias páginas y conservo mi bitácora, a la vez que procuro adelantar algunos proyectos editoriales pendientes.
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15 respuestas a Las espinas del dinero, ayer y hoy

  1. Azul shyyts dijo:

    Le metistes un sablazo a Rosa Lopez en tu escrito sobre el barrio chino,no era necesario pero por ese chip q no puso el comandante,tenemos q mear como los Perros para marcar territorio,es feo entre colegas

  2. idelfonso dijo:

    Gracias Solavaya por las evidencias , no chismes ni diretes de la susodicha , que no vale la pena ni mencionar su nombre manchado con tanto desprecio.La pobre ella ni pudo ir a la universidad de los “revolucionarios “.Es increible el daño que le ha echo a la nacion cubana el regimen castrista ,la division entre los cubanos , la envidia , el deshonor ,la hipocrecia ,la traicion . MIRIAN no vale la pena responderle a ninguno de estos elementos pro-castristas ,eso es sencillamente lo que quiere el aparato aterrador comunista de los castros ,dividir y dividir ,estamos viendo lo mismo en venezuela ,.Por ultimo ,es bueno señalar que como dijera nuestro apostol QUIEN NO TENGA EL VALOR DE SACRIFICARSE AL MENOS A DE TENER EL PUDOR DE CALLARSE ANTE LOS QUE SE SACRIFICAN.

  3. Solavaya dijo:

    Aquí un poco más evidente el asunto de Lamasiel Gutiérrez:

    http://superpolitico.blogspot.com/2012/12/infiltrada-por-la-dictadura-en-europa.html

    Solavaya!

  4. Solavaya dijo:

    Han visto este reportaje de una de las comentaristas (Lamasiel Gutiérrez) de este y el post anterior:

    http://baracuteycubano.blogspot.com/2011/10/sobre-la-supuesta-opositora-cubana.html

    Solavaya!

  5. Sanson dijo:

    Sennora, en sus comentarios usted solo habla de dinero. De lo que gana Miriam, de que si el “erario publico” (creo que usted ni sabe de que esta hablando). Nadie es culpable de que usted se este comiendo un cable alla donde ha ido a carenar.

  6. martin fierro dijo:

    oyeme pero en 14.5 uds estn hechos un cdr vanguardia,estan echando palante a to’el mundo,q lengua mas larga y las mentiras a granel,asi q en cuba todo conviven con la maria, de madre,sera q ese 14,5 es el tamano d sus narices,apretaron

  7. Evelio Hernandez Colon dijo:

    Hola. Sorry por tomar esto de espacio publicitario. Si se quieren llegar por ahi bien y si no.. tambien. He pusto una nueva chapuza intelectual en mi blogcito

    http://lalomadeltanque.blogspot.com/

  8. Jajaja a falta de neuronas propias das uso a las ajenas, aprende historiadora del arte que el periodismo es una profesión donde la vocación cuenta y tu solo escribes por dinero, también tienes que aprender que las figuras públicas como tu diosa Yoani y su Macho Rico estan sujetos a críticas tanto positivas como negativas, y cuando se maneja dinero público debería ser premisa aclarar de donde sale y en que se invierte , eso lo hacen todos los que se benefician de una u otra manera del erario público,es algo normal que una mentalidad desfasada como la tuya Mirian Celaya aun no logra entender.

  9. cretino dijo:

    no entendio tu post el que no quiso y aquel que malignamente deseaba manipular tus palabras, duro con ellos que la mayoria son como la “francesita” que desde lejos, en la comodidad y disfrutando de buena comida le gusta decir y dirigir lo que tienen que hacer los demas, ella que jamas y nunca le tiro una cascara de platano ni a un custodio.

  10. santiaguero5 dijo:

    Muy bueno como tu dices,pero no se trata de lo mismo en cuanto el tuyo fue tan oblicuo ,como “oblicuo” los interpretamos algunos;segun tu.Tu ofendiste,llamaste idiotas a personas que merecen tu respeto para que te teman,la envidia no es palabra de intelectuales,solo los ignorantes la estrujan en su verborrea,pero no tu Miriam,no te des ese lujo de comportatrte como como una callejera arrogante,yo se que el post de Reynaldo no vino como explicacion al tuyo ,sino;como una disculpa para el tuyo,no hagas de tu guerra,tu vida,hay espacio para que te puedas dividir en el reconocimiento de un pueblo que te sigue y te quiere y que espera de ti lo humano e intelidente que eres.

  11. luis dijo:

    me gustaria un periodico menos juventurebeldilizado,menos granminizado ,menos trabajadorizado,donde todas las opinions coinciden,,,,,es decir mas demomocratizado,,,si hablan cositas ,,,pero d lo duro duro de la pelota na<<<<

  12. Milan dijo:

    Muy bueno Miriam.
    Solo mi opinion. Yo preferiría que ustedes no coqueteen con algunos de los políticos de Miami especialmente Marco Rubio, Ileana Ros-Lehtinen, etc porque ellos ven el bloqueo como un medio de vida, y olvidan a este pueblo que es el que sufre. No me interesa ni los políticos de aquí, ni los de allá, ellos viven bien, pero no los cubanos de a pie.
    Dialogar con ellos, pero mantener nuestros intereses bien diáfanos les dará a ustedes prestigio dentro de este pueblo, “La democracia y un camino hacia una economía sostenible” debe ser nuestro enfoque, eso los haría a ustedes mas creíble.
    Yoani ha hecho cosas necesarias pero su postura con la ultra derecha le va perjudicar su carrera siempre
    Este pueblo es difícil de entender, como aguanta y opta por la salida del país o la doble personalidad, pero no olviden que hay un gran sentimiento anti-imperialista, y desgraciadamente bien fundado.
    Sin embargo yo les respondo a esos que no lo entienden a ustedes “ Acaso existe otra alternativa” . Reinaldo Escobar trato muy bien el tema y tu como siempre.
    El apoyo proveniente de allá sirve para ganar cierta inmunidad, como también los efectos de la inmediatez de las nuevas herramientas de comunicación, pero si su trabajo se enfoca a soluciones internas sin la necesidad de injerencia entonces les diré que ustedes nunca serán olvidados, por el contrario serán recordados como los pioneros de la transición tan necesaria en nuestro país.

  13. Gio Gonzalez dijo:

    Leo regularmente este blog y generalmente lo leo muy derecho. El penultimo post, creo, que si alguien lo leyo oblicuo debio ser por que fue escrito como tal. A mi en lo personal me sono a defensa de fortaleza sitiada, muy personal algo asi como un callo pisado. No es dificil escribir sobre derechos y libertades sobre todo desde un lado de la muralla pero pasa, y asi lo demuestra la historia, que cuando se cruza la vida se ve de otro color y terminas entonces convirtiendote de alguna manera en lo que criticaste. Cuidado con esto que la mayoria de las revoluciones se hacen por envidia y por eso no duran.
    Coincido con usted en lo feo de la envidia pero los limites de los cuestionamientos eso no debe ser un problema. Cual es el susto? Todos podemos y debemos cuestionarnos todo. No hay por que molestarse. Todo el mundo tiene que vivir. Lo que no se vale creo hacer de una lucha un medio de vida. Prefiero sea un modo de vida que ademas deje con que vivir de la manera que cada quien pueda. Es una linea delgada que puede ir del descredito a la admiracion en un segundo.
    En lo personal 14ymedio no me impresiona hasta el momento. Preferia y prefiero los blogs pero esa es mi opinion. Como 14ymedio hay muchos. Cubanet.org por ejemplo. Mejor o peor, mas bonito o mas feito pero ya hay muchos. Pero si pueden y quieren hacerlo adelante que siempre sera mejor asombrarse. Al final lo importante es que todos ganemos y el gobierno – partido cubano empieza a acostumbrarse a la idea de que ya no hay una sola voz.
    Yo no te conozco mas que por tus post pero me atrevo asegurar que tu eres mejos que el post pataleta. Ese no quedo bien.

  14. Evelio Hernandez Colon dijo:

    Y te contestaron con acidez pues, los que sabia yo que iban a contestar…

  15. Evelio Hernandez Colon dijo:

    Yo al menos si entendi bien el sentido de tu post, De hecho he puesto en mi blog un “articulito” inspirado en este asunto… aunque toco temas mas generales que creo nos minan el tuetano.

    http://lalomadeltanque.blogspot.com/2014/06/victimas.html#comment-form

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