No quiero hermanos así

Con hermanos como estos no necesitamos enemigo común. Fotografía tomada de Internet

La reciente asunción del General-Presidente cubano al frente de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC) y la callada tolerancia o evidente complacencia de una treintena de naciones democráticas, incluso ante la arrogancia que permeó sus discursos, pone en evidencia el travestismo político de “nuestra América”.

Algunos detalles puntuales en las alocuciones de Castro II, como las lecciones que ofreció a sus ¿homólogos? en lo referente al tráfico y consumo de drogas basado en la experiencia cubana, sobre la utilidad estratégica de la pena de muerte, y el irrespeto mayúsculo que mostró a la voluntad de la mayoría del pueblo puertorriqueño –refrendada recientemente en su decisión soberana de mantenerse como estado libre asociado– cuando expresó su pesar por la ausencia de esa nación isleña al cónclave y su esperanza de que algún día forme parte del CELAC, son apenas una muestra de cuánto nos falta para avanzar en la región en materia de cultura democrática.

Los desatinos del General fueron acogidos por los impávidos representantes de las democracias latinoamericanas asistentes a la cita, quienes incluso aplaudieron las zoqueterías del anciano ex guerrillero, disfrazado de civil para la ocasión. Asistimos así, entre sonrisas, elogios y apretones de mano, a la alianza de los gobiernos democráticamente electos de esta región –en cuyos países existe pluripartidismo, libertad de movimiento, de expresión y de prensa, derecho de asociación, y otras ventajas ciudadanas que adornan a las democracias– con la longeva satrapía antillana, legitimando de esta manera a una dictadura. El nuevo principio latinoamericano es, según quedó explícito, pasar por encima de lo que han llamado “nuestras diferencias ideológicas y políticas” para consolidar “la unidad de nuestras naciones hermanas” y mantener “el respeto a la autodeterminación” de cada pueblo.

Obviamente, los más de treinta gobiernos de Latinoamérica  reunidos en Santiago de Chile decidieron que el totalitarismo impuesto en Cuba no solo es una “ideología”, sino que ha permanecido largamente en el poder gracias a la autodeterminación del pueblo cubano (aunque hay que reconocer que en esto último quizás tienen algo de razón). Acaso el petróleo de Chávez, el sutil detalle de que en La Habana radica la nueva capital de Venezuela, o las inversiones de algunas empresas  latinoamericanas en Cuba,  hayan tenido algo que ver con tanta empatía regional.

Tampoco me quedó claro qué compromisos contrae el gobierno cubano con la presidencia de la CELAC, qué ventajas deberían esperar de ello los cubanos y cuáles son las proyecciones a mediano y largo plazo en cuanto a progreso de los pueblos latinoamericanos y caribeños. Al menos desde lo que transmitieron los medios de Cuba, los discursos estuvieron orientados más bien a las referencias históricas que justificaran nuestra supuesta identidad común, a la necesidad de superar la pobreza, y al imperativo de crear un frente común ante las poderosas economías de las naciones desarrolladas del Primer Mundo. Demasiados lugares comunes en las alocuciones. Como se ha hecho costumbre, hubo también muchos “qué” pero pocos “cómo”.

A este tenor, mientras hacia el interior de la Isla la dictadura no cede un ápice en materia de libertades ciudadanas, ostenta la presidencia de la organización que agrupa a las naciones democráticas de la región. El discurso agresivo del General, presentando la violencia de la experiencia cubana como carta legítima de gobierno, parece gozar de la complicidad de los asistentes a la cita regional y multiplicando la soledad e indefensión de los cubanos. Concluyó la Cumbre de la dictadura y, en lo que a mí respecta, si estos gobiernos son la representación de nuestros hermanos, prefiero ser hija única.

Acerca de Miriam Celaya

Miriam Celaya González Nací en La Habana el 9 de octubre de 1959, mi patria chica es La Habana Vieja “intramuros” anterior al embate museológico del Historiador y a la destrucción de otros tornados artificiales. En el orden familiar, soy esposa, madre de dos hijos, abuela de dos nietos y amiguísima-cómplice de dos nueras. Soy aficionada al cine, lectora compulsiva, amante del debate, disidente incorregible y trasgresora impenitente. Me encanta cocinar, escribir, disfrutar de mi familia, reunirme con mis amigos, hacer rabiar a mis enemigos y, de vez en vez, también disfruto la soledad. Aunque soy licenciada en Historia del Arte por la Universidad de La Habana, en realidad nunca me dediqué a la crítica artística sino a las investigaciones arqueológicas y de antropología sociocultural, y fundamentalmente al estudio del arte alfarero taíno. Más allá de Alma Mater, soy autodidacta por naturaleza y empírica de cada camino que emprendo. Trabajé durante poco más de 20 años en el departamento de arqueología del Instituto de Antropología, que forma parte de un delirio conocido como Academia de Ciencias de Cuba, desde donde publiqué varios artículos científicos y escribí en coautoría con un colega dos monografías, aún inéditas. He sido profesora de literatura y lengua española, de cultura taína y de arte precolombino cubano, y desde finales de 2004, comunicadora por cuenta propia o algo así como “periodista espontánea”. Llegué al periodismo ciudadano como parte del consejo de redacción y colaboradora habitual de la primera revista digital independiente realizada y administrada desde Cuba (Consenso). Más tarde sería la revista Contodos y su sitio web (desdecuba.com) fue la cuna de la también primera plataforma-blog libre dentro de la Isla, creada por Yoani Sánchez en 2007. Allí publiqué utilizando varios seudónimos, en especial T. Avellaneda, como homenaje a la poetisa camagüeyana que tanto admiro. Entre diciembre de 2007 y enero de 2008 inicié esta, mi propia bitácora personal, Sin EVAsión, escribiendo bajo el seudónimo de Eva González, nombre que había elegido para firmar mis colaboraciones con la publicación digital Cubaencuentro. En julio de 2008 revelé mi identidad y desde entonces firmo mis trabajos con mi propio nombre. En todos estos años he colaborado con varias publicaciones y espacios digitales, además de los ya mencionados: revista Voces, revista Convivencia, Diario de Cuba, Cubanet y Penúltimos Días. Algunos otros espacios independientes me han honrado reproduciendo artículos de mi autoría. En 2009 resulté ganadora del Premio de Periodismo Digital del concurso blogger independiente “Una Isla Virtual”. En el propio año fui a la vez profesora y estudiante de la Academia Blogger creada por Yoani Sánchez para impulsar el periodismo ciudadano en Cuba. En 2011 obtuve Mención en el Sexto Concurso de Ensayo Caminos de la Libertad, de la Fundación Salinas (México) y en 2013 fue publicado el libro “Cuba in focus” por la Editorial Clío, del cual soy coeditora y coautora. En la actualidad sigo escribiendo para varias páginas y conservo mi bitácora, a la vez que procuro adelantar algunos proyectos editoriales pendientes.
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13 respuestas a No quiero hermanos así

  1. Mi bueno, Miriam, y sobre todo el debate que levantas. lo que sucedio en este Santiago no tiene comparacion, las aberraciones juridicas internacionales se tocan una y otra vez. Pero el compromiso de los pueblos y de la gente que se decide por la libertad no esta atado a los brindis rosa del vino de moda. Un abrazo, colega, y energia, que esa es tu divisa mayor, energia, hermana.

  2. Endido Edgard dijo:

    Esto no es mas que la muestra de la prostitución del pensamiento democrático de America Latina y la complicidad amañada o mediante chantaje que ejercen los Castro sobre la mayoría de los gobernantes latinoamericanos.

  3. Milan dijo:

    Y ahora encuentro unos viejos…articulos del mismo personaje:

    LA HISTORIA INEDITA DE LOS AÑOS VERDE OLIVO (PARTE II)
    EL PROTEGIDO DE RAUL CASTRO (CAPITULO 4)

    Juan Maco Gutiérrez Fischmann, “El Chele”, prófugo por el asesinato del senador Jaime Guzmán, fue cuestionado por un sector de los oficiales chilenos en Cuba. Para ellos era un “aparecido”, cuyo poder radicó en su matrimonio con Mariela Castro, la hija del segundo hombre de La Habana.

    Por Javier Ortega
    Santiago de Chile
    Diario La Tercera
    Chile
    COPESA Chile – Derechos reservados
    Abril 29, 2001

    ——————————————————————————–

    Dos de los más buscados hombres del FPMR pasaron por la Escuela Militar Camilo Cienfuegos. Ambos están hoy prófugos de la justicia chilena por el asesinato del senador Jaime Guzmán. Se trata de Sergio Galvarino Apablaza, el “comandante Salvador”, y Juan Maco Gutiérrez Fischmann, “El Chele”.

    Entre los chilenos formados en La Habana, “El Chele” nunca tuvo un liderazgo real. Su padre, el boliviano Lisímaco Gutiérrez, murió en el foco guerrillero de Teoponte, cuando su columna fue emboscada por el Ejército de ese país, en 1970. Poco después, “El Chele”, su madre chilena y sus dos hermanas se trasladaron a La Habana. Por su padre, el gobierno de la isla les entregó un departamento en El Vedado, barrio céntrico de La Habana.

    “El Chele” y sus hermanas, Paula y Juani, se codeaban con la nomenclatura cubana. Juani era en esos tiempos novia del cantautor Silvio Rodríguez. Un amigo de esos años recuerda que el departamento familiar estaba profusamente decorado con artesanía latinoamericana, y con recuerdos del padre. “El Chele era silencioso, pero tenía a su papá como un ejemplo de cómo se debió haber luchado en Chile”.

    Al tiempo de que se inició el reclutamiento de los chilenos, Gutiérrez Fischmann congeló sus estudios de Arquitectura y se incorporó a la Camilo Cienfuegos. Allí se especializó en temas de inteligencia, con el grado de subteniente.

    En 1978, el destacamento militar chileno era un hervidero: “Salvador” cuestionaba ya entonces su dependencia del PC chileno. Sin embargo, “El Chele” no fue parte de estos debates. “No recuerdo haberlo oído hablar”, recuerda un ex frentista. Cuando ese año Castro envió a chilenos a luchar a Nicaragua, no fue incluido.

    Sólo cuando inició su noviazgo con Mariela Castro, cobró notoriedad. “Salvador descubrió que podía usarlo como nexo con el poder de la isla”, afirma un ex oficial adiestrado en Bulgaria, quien recalca: “Para nosotros era un aparecido, alguien que había entrado por la ventana”.

    A combatir en Nicaragua

    Sólo en 1980, cuando inició su noviazgo con Mariela Castro, cobró notoriedad. Salvador descubrió que podía usarlo como nexo con el poder de la isla.

    “El Chele” sólo fue a Nicaragua en 1983, cuando los sandinistas ya controlaban totalmente el país. Raúl Castro lo designó como jefe de un grupo de chilenos que viajó a Managua para combatir a los “contras”, que actuaban en la frontera con Honduras. Como despedida, “El Chele” organizó una serie de fiestas en el departamento de su familia. “Se apoyaba en la muralla abrazado de Mariela, limitándose a observar”, cuenta un asistente. Las fiestas de despedida también se realizaron en otro departamento, ubicado en el barrio de Alamar, donde vivía un amigo suyo, Rodrigo Morales, por quien intercedió cuando estuvo a punto de ser ejecutado.

    Fue en Managua donde Gutiérrez Fischmann recibió por su piel blanca el apodo de “El Chele”, una inversión de “leche”. Según un ex miembro de la misión militar, “siempre estuvo en Managua, mientras nosotros peleábamos en el monte. Era un mal jefe: nosotros estábamos meses sin ver a nuestras mujeres en Cuba y a él venía a verlo su esposa todos los fines de semana”. Incluso, este entrevistado asegura que otro chileno que trabajaba en el Ministerio de Transportes nicaragüense, “le prestaba autos oficiales para que se fuera de fiestas a la playa”. El que sostiene esta versión -uno de los combatientes que participó en las más riesgosas acciones del FPMR- añade que tal amigo era Enrique Villanueva Molina, el “comandante Eduardo”, quien en 1997 debió salir de Chile, y es sindicado como informante de La Oficina, el organismo dirigido por Marcelo Schilling que se encargó de desarticular el FPMR. Por ese motivo, está sentenciado a muerte por sus ex compañeros. Por estos privilegios, “El Chele” era odiado por un sector de oficiales chilenos que lideraba Juan Waldemar Araya, quien “decía que no tenía ningún mérito aparte de ser yerno de Castro”, asegura un amigo de Waldemar, quien fue asesinado en 1987 durante la Operación Albania.

    Operaciones en Chile

    Sólo con posterioridad a 1985 “El Chele” ingresó a Chile, donde luego del atentado a Pinochet -donde no participó- formó parte del sector del FPMR escindido del PC. Como segundo jefe del llamado Frente Autónomo, estuvo implicado en las órdenes para asesinar al senador Jaime Guzmán (abril de 1991) y secuestrar a Cristián Edwards (septiembre de 1991).

    Pero más que Santiago, su centro de operaciones siempre fue La Habana. La hija de Fidel Castro, Alina Fernández, recuerda haberlo visto en las reuniones familiares del clan, siempre acompañado por Mariela.

    Según Alina, “El Chele” y su esposa vivían en el domicilio de Raúl Castro, un edificio completo de siete pisos ubicado en calle Latorre, colindante con la Avenida 26, en el exclusivo barrio El Nuevo Vedado. Después de las residencias de Fidel, es el lugar mejor resguardado de La Habana. La última planta la ocupa Raúl, quien tiene un amplio departamento tapizado con fotos suyas. En los pisos de abajo viven sus hijos y sus escoltas.

    “Juan era muy joven. Le decían el “Colorado”. Se lo pasaba en misiones clandestinas, saliendo y entrando de Cuba. Me daba pena: tengo la impresión de que quería hacer una vida distinta y que por su suegro seguía en la clandestinidad, porque en Cuba era prácticamente un clandestino”, relata Alina (1).

    Una de las últimas ocasiones en que lo vio fue para el nacimiento de su hija con Mariela, a fines de los ’80. En 1994, Alina salió de la isla. En 1990, “El Chele” se divorció de la hija de Raúl Castro. A pesar de que el gobierno de La Habana lo ha negado formalmente a la justicia chilena, todo indica que sigue viviendo en Cuba.

  4. Milan dijo:

    El hombre que buscan los chilenos estaría en Nuevo Vedado
    Se rumora, con vestigios de certeza, que los culpables del atentado al abogado y senador chileno, Dr. Jaime Guzmán viven “escondidos” en Cuba.
    Juan Juan Almeida
    febrero 04, 2013

    Aprovechando la llegada a Chile del General Raúl Castro, donde viajó para participar en la recién concluida cumbre del CELAC, integrantes del partido chileno Unión Demócrata Independiente (UDI) protestaron frente la embajada de Cuba en Santiago e intentaron entregar una carta en dicha sede. Por supuesto, fueron recibidos por el irrespetuoso desplante que ya se va haciendo costumbre por parte de las autoridades diplomáticas cubanas.

    Se trata de una misiva donde se le solicita al señor presidente de la república de Cuba, el parabién de colaborar con los tribunales chilenos en la captura y extradición de los ejecutores de un crimen perpetrado en abril del 91, en las afueras del Campus Oriente de la Universidad Católica de Chile. El atentado al abogado y senador chileno, Dr. Jaime Guzmán. Se rumora, con vestigios de certeza, que los culpables viven “escondidos” en Cuba.

    Desde entonces, nombres como Ricardo Palma Salamanca, Raúl Escobar Poblete y Mauricio Hernández Norambuena se nos han convertido en noticia; pero uno en particular excita como ningún otro la imaginación popular. Se trata de Juan Gutiérrez Fischmann (Maco, para sus amigos), ex conyugue de Mariela Castro, con quien comparte – entre otras muchas cosas- una inteligente hija de nombre Gabriela, conocido pseudónimo de una poetisa chilena premio Nobel de Literatura.

    Lo conocí en Varadero, corrían los años 80, en una presuntuosa mansión a orillas del mar que le prestaba Raúl para romancear con Mariela; rectifico, se la prestaba a Mariela. En aquel paradisiaco lugar, que invita al pecado, estaba Juan. Entonces me pareció tímido, con sonrisa impostada, y actitud sigilosa. Para mí, el tipo era tan anacrónico como un pingüino en una orgía de avestruces.

    Lo obvio, el chileno se acostumbró, no es difícil resistirse a la erótica del poder y a su constante seducción. A Gutiérrez le gustó la espada, entró al ruedo, y pretendió convertirse en leyenda. Estuvo un tiempo como profesor o asesor, no recuerdo bien, de una cátedra militar, de nivel superior en la escuela Interarmas General Antonio Maceo.

    Con el tiempo fue cambiando sus rígidos zapatos negros, por otros de color más ligero y algo más flexibles. La risa dibujo su hermético rostro. De la noche a la mañana, al tocayo lo transformaron en empresario con autonomía, una figura clave, paralela al MINCEX, con el poder de adjudicar contratos a empresas canadienses dentro del nada despreciable ramo de las energías alternativas y renovables.

    Quizás, por inversión, operatividad, porque le gustan los extremos del continente americano o por preparar una huida, hace tan solo unos años compró una propiedad en Edmonton, provincia de Alberta, en Canadá, allí su hija Gabriela lo visita, hace intensivos de inglés en verano y vacaciona.

    El gobierno cubano asegura no saber su paradero; pero claro, decir que se esconde en La Habana creo que es decir demasiado o desvariar en el concepto. Porque hasta que salí de Cuba, Juan Lisímaco Gutiérrez Fischmann residía en el Nuevo Vedado, en la calle 37 ente calle 28 y avenida 26, en la casa que perteneció a la familia del médico y comandante Manuel (Piti) Fajardo, a un costado de la escuela Hubert de Blanck. Ah, y como símbolo de poder conduce un Audi A 4 negro con chapa particular. Si aún así no lo encuentran, es porque no lo han buscado.

  5. Milan Lopez dijo:

    Carlos Pérez dijo:
    1. febrero 2013 en 19:10

    Carlos, entonces-segun entiendo-hay que premiar a los malos…a ver si eso los convierte en buenos?

  6. Un saludo a todos. Entiendo las razones de Carlos Pérez, pero no las comparto en su totalidad. Yo tampoco creo que la confrontación sea la política idónea para forzar a la dictadura cubana a dar pasos positivos hacia la democracia, pero la complacencia desde el exterior y el “acercamiento” tampoco lo han sido, como lo demuestran los coqueteos ibéricos y las carantoñas de Brasil, entre otros. Claro, si no hubiese intereses en jurgo esos gobiernos no le hubiesen reído las gracias al General-Presidente, eso es seguro. Por otra parte, lo que hubo en Santiago de Chile recientemente fue sencillamente vergonzoso. Una cosa es “acercarse” y otra bien distinta es aupar y aplaudir desde la democracia a un régimen dictatorial como el cubano. Cierto que nos corresponde a los cubanos forzar las cosas, y mi postura es desde la lucha pacífica, sin violencia; pero la firmeza es importante. Muchos cubanos de la resistencia cívica nos sentimos ofendidos por la postura gentil de los gobiernos latinoamericanos para con el castrismo. Es la verdad. No es que los gobiernos extranjeros nos deban resolver un problema que es nuestro, pero al menos debían manifestar un poco de solidaridad y respeto por los cubanos en vez de regodearse agasajando al representante de la más larga dictadura que conoce esta región, tan pródiga en tiranos. Si ha de ser así, no veo la utilidad de las organizaciones internacionales salvo para defender los poderes e intereses de las élites gobernantes. En tal caso, está de más hablar de “nuestros pueblos”, “nuestra identidad” y otras entelequias similares.

  7. alfredo rubio dijo:

    verguenza e indignacion ante un hecho como este. Raul Castro ademas de dictador tiene sangre en las manos , entre el y el che Guevara fusilaron a miles de cubanos sin juicio legal durante los primeros anos de la revolucion .A proposito , Guevara ha sido calificado por el Washington Post -uno de los periodicos mas liberales y prestigiosos de los Estados Unidos- como un ” thug ” ( criminal ) .

  8. Dan dijo:

    Bravo, antropóloga estoy plenamente de acuerdo contigo. Yo tambien prefiero ser hijo unico. Algo anda mal por esos lares. No se puede entenderrrrr que todo el mundo se desentienda del pueblo cubano y le rian las gracias a retardado de RC. Es una verguenza paa toda latinoaerica.

  9. Juan EGO dijo:

    El pueblo de Cuba algún día podrá separarse de esta miseria que se llama Latino America.

  10. TuercaBizca dijo:

    esos latinoamericanos….. hijos de su mama que siempre han olvidado al pueblo de cuba…..

  11. elizabeth dijo:

    Miriam, tiene toda la razon, ha sido un CIRCO vergonzoso, Para elegir a Raul Castro presidente de CELAC “pro tempore” tuvo que haber una votacion de todos los paises miembros, el comentario de Carlos Perez lo he oido antes y con sinceridad quisiera creerlo. Solo que hay otros sintomas que indican lo contrario, las hermanas republicas bolivarianas van para atras como el cangrejo, y ahi se ve la influencia de Fidel Castro, tanto quiso conquistar para el socialismo a varias republicas latinoamerocans con balas y sangre que ahora con su ultimo aliento tal parece que casi lo logra, aqui la teoria de Willy Brandt aplicaria pero al reves. Lamentable.

  12. Carlos Pérez dijo:

    No se puede atribuir a decadencia moral el comportamiento latinoamericano. La verdadera razón tiene que ser mucho más compleja. Y creo intuir en ella también un componente que me agrada y que se remonta a la política de un célebra Canciller Federal alemán, Willy Brandt. Él postuló el principio de “Wandel durch Annäherung” (Cambio mediante aproximación). Es una estrategia de largo plazo que a muchos cubanos impacientes no les gustará, entre ellos probablemente a Miriam tampoco, pero a mí me parece correcta. La estrategia de la confrontación ha demostrado con creces su ineficacia, y como en la política se trata de intereses y no de moralidad (nos guste o no), está bien probar un nuevo camino. Me parece bien que le “den cuerda” a Raúl Castro. Él no pero sus sucesores caerán por su propio peso, y hasta voluntariamente, en el saco donde están todos los demás. Tiempo al tiempo. Y mientras tanto, a joderse, que la historia no cree en el aquí y ahora. Está mal que sea así pero es así.

  13. Gabriel dijo:

    Es notable el contraste con la Unión Europea, un club que le exige a sus miembros respeto a la democracia y a las leyes; no solo a las leyes nacionales, sino a las leyes comunitarias donde se incluye el respeto a las sentencias del Tribunal Europeo de los Derechos Humanos.