El problema de la vivienda: fase de autotrofismo del sistema

Antigua fábrica de tabacos de Carlos III y Arbol Seco

Los habaneros que ya éramos adultos en la década de los 90, fuimos testigos por entonces del desmantelamiento de las llamadas “posadas” o albergues-INIT, que –para información de los más jóvenes– eran algo así como la versión criolla de un motel barato en el cual, por un módico precio, las parejas que no contaban con otros espacios adecuados para ello alquilaban una habitación por horas para mantener relaciones sexuales. Como “solución” ante la imposibilidad de sostener las micro-brigadas de la construcción en medio de la crisis conocida como “Período Especial en tiempo de paz”, aquellos sitios en su totalidad fueron adaptados a viviendas mediante la distribución de minúsculos apartamentos para familias sin casa.

En consecuencia, lejos de resolverse el problema general de la vivienda –habida cuenta que nunca hubo suficientes posadas como para entregar techo a tantos necesitados de él–, se creó otro: las parejas sin espacios privados quedaron despojadas de esa paupérrima, pero única posibilidad de hacer el amor a puertas cerradas, sin socavar demasiado el bolsillo. Poco se ha hablado de esto, pero desde que cerraron las posadas, el sexo fue otro rubro que se encareció notablemente y hasta pasó a formar parte de espectáculos públicos en parques, rincones oscuros y escaleras de edificios familiares. Tampoco dicho despojo era algo que preocupara a los funcionarios del gobierno. A fin de cuentas solo perjudicaba a los más desposeídos y, por otra parte, a nadie se le ocurriría plantear un problema de esa naturaleza en una asamblea, so pena de ser tildado de obsceno o de resultar objeto de burlas; ya se conoce la tendencia nacional a la guasonería. Al silenciar el asunto, el problema “desaparecía”. Curiosamente los cubanos, que suelen presumir de atletas sexuales, son muy quisquillosos a la hora de tratar temas relacionados con esto. Y así las posadas, como sitios moralmente cuestionables, pasaron a la lista roja entre las numerosas instituciones útiles desaparecidas bajo este gobierno.

Lo cierto es que veinte años después, ante la creciente crisis de la vivienda, el sostenido deterioro del fondo habitacional y la insuficiencia constructiva crónica, las autoridades han optado por apelar a un recurso supremo: convertir en viviendas muchas de las casas y locales que hasta hace poco tiempo eran oficinas de sus instituciones, o fábricas cerradas por el efecto económico regresivo del sistema. Claro que no se trata de instituciones estratégicas para el gobierno. Son locales de aquellas que no producen ingresos, sino gastos: el Ministerio de Educación, la Vivienda, pequeñas fábricas, etc.

Así, mientras la construcción de nuevas edificaciones con un acabado más decoroso se destina solo a sectores de fieles (edificios “atípicos” para oficiales de las Fuerzas Armadas o del Ministerio del Interior); o se construyen hermosas casas para los ungidos relacionados más cercanamente con el poder en barrios exclusivos de la ciudad, como por ejemplo, la zona “congelada” en los alrededores del hospital popularmente conocido como CIMECQ, cercano a Punto Cero, barrio que fue de la alta burguesía anterior; los menos favorecidos reciben un vetusto edificio o un modesto espacio convertido en apartamento en una estrecha oficina, donde lentamente, a medida que aparecen los materiales constructivos, van levantando con sus propias manos, con conmovedora ilusión, lo que será su hogar el día que finalmente coloquen el último paño de repello.

Quienes quieran verificar esto solo tienen que seleccionar un sector de la ciudad y fijar sus ojos en los detalles. La antigua fábrica de tabacos sita en Carlos III y Árbol Seco está recibiendo los impulsos finales para quedar transformada en una especie de cuartería de nuevo tipo que dará cabida a 21 apartamentos de familia. El antiguo edificio de la micro-social del Casino Deportivo (Calle 3ra, entre Entrada y 2da) también se está convirtiendo en pequeños apartamentos, en tanto la casa que en la misma cuadra era oficina subordinada al Ministerio de Educación, fue entregada a una familia con más suerte… Quizás algún funcionario devoto de una de las instituciones sagradas, de las intocables, de las que no son mutiladas.

Conste que no lamento que desaparezcan las oficinas de tantas dependencias obsoletas que, como el marabú, se extendieron a lo largo de medio siglo por toda Cuba. De hecho, me encantaría ver que recuperan su condición original de casas de familia, por ejemplo, las cuatro confortables mansiones que –por décadas, después de haber sido expropiadas a sus legítimos dueños– se han utilizado como sede del comité provincial del partido comunista. Eso, para no mencionar la abrumadora cantidad de inmuebles ocupados por otras organizaciones igualmente parásitas: CTC, CDR, FMC, DC, Poder Popular y un interminable etcétera. Las mansiones de los dirigentes y sus privilegiados barrios, por supuesto, no se vinculan al programa de viviendas para pobres.

Ante la insuficiencia de las nuevas construcciones, la incapacidad de producirlas desde el Estado y la renuencia a dejar que se desarrollen obras a partir de la iniciativa de contratistas y empresas privadas de cubanos, el gobierno ha optado por nutrirse de las excrecencias de sus propias instituciones obsoletas. Una especie de autotrofismo social que, de alguna manera, parece una manifestación gráfica de la desnutrición del sistema.

Acerca de Miriam Celaya

Miriam Celaya González Nací en La Habana el 9 de octubre de 1959, mi patria chica es La Habana Vieja “intramuros” anterior al embate museológico del Historiador y a la destrucción de otros tornados artificiales. En el orden familiar, soy esposa, madre de dos hijos, abuela de dos nietos y amiguísima-cómplice de dos nueras. Soy aficionada al cine, lectora compulsiva, amante del debate, disidente incorregible y trasgresora impenitente. Me encanta cocinar, escribir, disfrutar de mi familia, reunirme con mis amigos, hacer rabiar a mis enemigos y, de vez en vez, también disfruto la soledad. Aunque soy licenciada en Historia del Arte por la Universidad de La Habana, en realidad nunca me dediqué a la crítica artística sino a las investigaciones arqueológicas y de antropología sociocultural, y fundamentalmente al estudio del arte alfarero taíno. Más allá de Alma Mater, soy autodidacta por naturaleza y empírica de cada camino que emprendo. Trabajé durante poco más de 20 años en el departamento de arqueología del Instituto de Antropología, que forma parte de un delirio conocido como Academia de Ciencias de Cuba, desde donde publiqué varios artículos científicos y escribí en coautoría con un colega dos monografías, aún inéditas. He sido profesora de literatura y lengua española, de cultura taína y de arte precolombino cubano, y desde finales de 2004, comunicadora por cuenta propia o algo así como “periodista espontánea”. Llegué al periodismo ciudadano como parte del consejo de redacción y colaboradora habitual de la primera revista digital independiente realizada y administrada desde Cuba (Consenso). Más tarde sería la revista Contodos y su sitio web (desdecuba.com) fue la cuna de la también primera plataforma-blog libre dentro de la Isla, creada por Yoani Sánchez en 2007. Allí publiqué utilizando varios seudónimos, en especial T. Avellaneda, como homenaje a la poetisa camagüeyana que tanto admiro. Entre diciembre de 2007 y enero de 2008 inicié esta, mi propia bitácora personal, Sin EVAsión, escribiendo bajo el seudónimo de Eva González, nombre que había elegido para firmar mis colaboraciones con la publicación digital Cubaencuentro. En julio de 2008 revelé mi identidad y desde entonces firmo mis trabajos con mi propio nombre. En todos estos años he colaborado con varias publicaciones y espacios digitales, además de los ya mencionados: revista Voces, revista Convivencia, Diario de Cuba, Cubanet y Penúltimos Días. Algunos otros espacios independientes me han honrado reproduciendo artículos de mi autoría. En 2009 resulté ganadora del Premio de Periodismo Digital del concurso blogger independiente “Una Isla Virtual”. En el propio año fui a la vez profesora y estudiante de la Academia Blogger creada por Yoani Sánchez para impulsar el periodismo ciudadano en Cuba. En 2011 obtuve Mención en el Sexto Concurso de Ensayo Caminos de la Libertad, de la Fundación Salinas (México) y en 2013 fue publicado el libro “Cuba in focus” por la Editorial Clío, del cual soy coeditora y coautora. En la actualidad sigo escribiendo para varias páginas y conservo mi bitácora, a la vez que procuro adelantar algunos proyectos editoriales pendientes.
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8 respuestas a El problema de la vivienda: fase de autotrofismo del sistema

  1. Pingback: Pulau Tidung

  2. la maquinaria dijo:

    Buen post, de esta epoca lo unico que me acuerdo es de”undir pelo” en cualquier lado de la ciudad, que promiscuidad esa gracias a dios no me enferme.

  3. MIRIAN. QUIERO ENVIARTE UN SALUDO MUY CORDIAL POR TU VALENTIA AL EXPONERTE TU Y FAMILIA A LA REPRESION DE UN REGIMEN QUE TODO LO QUIERE CONTROLAR Y SUPERVIZAR. ESO DE LA ENTREGA DE TODOS LOS LOCALES QUE TENIAN PARA LAS ORGANIZACIONES GUBERNAMENTALES “ONG” COMO LA F,M.C LA C.T.C. ETC ETC PARA HACER DE ESOS ESPACIOS VIVIENDAS PARA MI HUMILDE OPINION TIENE UN DOBLE PROPOSITO QUE CUANDO AL FIN SE PRODUZCA UN CAMBIO DEFINITIVO EN CUBA LOS VERDADEROS DUEÑOS DE ESOS LOCALES NO PUEDAN RECLAMAR SUS PERTENENCIAS SO PENA DE VIOLENCIAS SOCIALES. ME EXPLICO? NADIE EN EL MUNDO LE VA HA RECLAMAR UNA VIVIENDA HA UNA FAMILIA QUE VIVA DENTRO DE ELLA, PERO SI RECLAMARIA UNA OFICINA DEL GOBIERNO

  4. Maria Silvia dijo:

    Al des-gobierno de Cuba jamas le intereso el bien del pueblo: la famosa alfabetizacion fue para poder inculcar propaganda politica y convertir a los beneficiarios en rehenes de “fidelidad” de por vida, al que le daban una casa de microbrigrada, aunque se rompiera el lomo fabricandola, le recuerdan constantamente la generocidad de la REvolucion, asi como la salud y educacion que es deber de cualquier gobierno del mundo de proveer, en Cuba te la cobran visceralmente al no pagarte bien tu trabajo. Es una infamia lo que ellos han hecho del pueblo de Cuba.

  5. diogenes dijo:

    Miriam:

    ¿Pudiera ud publicar un post sobre las declaraciones de Mariela Castro en Amsterdam? Porque me parece que , si a esa dama le ponen un “desvergonzómetro”, lo pulveriza.

  6. El Lapón Libre dijo:

    Hola estimada Miriam !Qué bueno tenerte de vuelta después de unas merecidas vacaciones! Has comenzado con buen pie, aunque tu previo trabajo fue la crónica inevitable a nuestra luchadora Laura Pollán. Desoo incluirme entre los comentaristas de este post de hoy para decirte que estoy de acuerdo con todo los que planteas y sólo agregar no sería mala idea agregar como apéndice a este bochornoso problema social cubano -otra rayita del tigre-, la “casualidad” absurda de que el kistch , pero necesario Movimiento de microbrigas sufrío su debacle no por falta de recursos constructivos durante el principio del eufemístico Periodo especial… sino desde la implantación y antonomásica puesta en marcha del absurdo, metistofélico y -aparentemente-inútil Plan de Construcción de Túneles “Populares” (idea “brillante” de ya sabemos quién) para el cual fueron destinados el 90% de esos ya flamélicos bienes materiales, convirtiendo a mucha ciudades, en especial la hiperpoblada capital cubana, en tenebrososos quesos “grillé”, mientras que, al mismo tiempo, comenzaron a proliferar nuevos “llega y pon” en los más increibles lugares. Es decir, no más “cajas de zapato” para el populacho y !Bienvenidas las -ilegales- cobachas por cuenta propia!

  7. Puti Armienne dijo:

    Horrible panorama de un pueblo que ya no tiene ni un techo para vivir.
    De todo el comentario me ha llamado mucho la atención lo siguiente: “Al silenciar el asunto, el problema “desaparecía”.
    Es hacer como se dice que hace el avestruz.

  8. LLA dijo:

    Saludos Miriam
    Excelente recuento para los q no vivieron mucho de Cuba en los últimos 20 años. Me gusta la noticia de q muchas oficinas desaparezcan, lo malo es a a esos q les han “otorgado” las viviendas (q desde luego van a pagar de por vida) se las pueden quitar en cualquier momento, sobre todo luego de q las arreglen y mejoren con su propio esfuerzo y dinero.