Una respuesta a los escozores de Elaine

Fotografía tomada del sitio de Elaine Díaz

Tal como esperaba, el artículo que publiqué en el número 9 de la revista Voces y que reproduje en este blog, levantó picaduras y escozores en más de una web, lo cual siempre me satisface. Entre los afectados por la picazón, la bloguera Elaine Díaz parece honrarme con su atención de una manera muy particular. “Atractor extraño”, publicado en su blog La Polémica Digital, es el texto que me homenajea. Algunos amigos y lectores fueron quienes me informaron sobre su referencia a mi trabajo, porque –y aquí debo autocriticarme, siguiendo el ejemplo de nuestros dirigentes– yo no soy una lectora habitual del blog de Elaine. Tal distinción despertó mi interés y casi hasta mi simpatía por esta joven que, según me han dicho, es profesora de la Facultad de Comunicación. Quizás por eso ella redacta bien, algo que, triste es reconocerlo, no es siempre una cualidad que acompaña a nuestros periodistas y otros comunicadores.

Elaine, repito, escribe bien, pero no siempre dice bien. Será porque acaso no lee tan bien como escribe, o porque mi artículo le produjo náuseas, según admite ella misma. O quizás porque en su ansiedad y premura por descalificarme descuidó algún que otro pequeño detalle, como por ejemplo el hecho de que el blog pionero que toma como referencia (Murciegraphos), que confieso yo no conocía, no se actualiza desde 2007, es decir, desde antes de la eclosión bloguera en la Isla. Tampoco me parece que algún que otro blog aislado constituya una blogósfera, que es de lo que se trata mi artículo. Sin embargo, ella no podría negar que el auge de los blogs, sobre todo de los que se han mantenido en la Internet, que se actualizan regularmente y entre los cuales se cuentan los que han provocado una reacción virulenta de las autoridades, es un fenómeno posterior a 2007. Le propongo ejemplos de la historia que quizás ilustrarían mis presupuestos: Es sabido que Cristóbal Colón “descubrió” el  Nuevo Mundo en 1492. Sin embargo, hallazgos arqueológicos acusan la presencia de vikingos en Norteamérica en fecha anterior a la del Descubrimiento. Pese a ello, a todos los efectos, el 12 de octubre de 1492 es la fecha que marca el descubrimiento de América, porque Colón pudo regresar a Europa y testimoniar la existencia de tierra aquende el Atlántico, no así los vikingos, hasta donde sé. O quizás a los nórdicos escandinavos no les interesaba mucho el asunto de descubrir algo, quién sabe. Pero le guste o no a Elaine, el “incómodo” blog del pionero Karel no marcó el inicio de la blogósfera, si bien yo misma, que acabo de conocer de su existencia, abogaría por otorgarle el justo reconocimiento que merece y me autoflagelo por haberlo desconocido hasta hoy. Incluso Voces Cubanas es posterior a la plataforma Desdecuba.com (inicios de 2007), o a la propia Consenso (diciembre de 2004), una plataforma colectiva.

Convenientemente Elaine omite un fragmento de mi texto donde enuncio que en el momento de nacer la blogósfera alternativa “Se produjo un acercamiento entre diferentes personas, algunas de las cuales ya estaban incursionando desde tiempo atrás en el periodismo digital o habían iniciado sus primeros pasos en blogs aislados”. Es decir, que el surgimiento de una plataforma blogger propiamente dicha no negaba en ningún  momento la existencia anterior de otros blogs, si bien es cierto que, por las dudas, no mencionaba ninguno en particular.

Añado que en otros datos podría equivocarme y estoy dispuesta a rectificar esos errores, si tales fueran. Lamentablemente no tengo la suficiente conectividad a Internet como para verificarlos y subsanarlos todos en breve. Sería magnífico contar con la ayuda de personas tan informadas como Elaine… y también con la de otras mejor informadas aún, dado que sus pesquisas son un poco sesgadas. Por ejemplo, ella –haciendo uso de una graciosa y bíblica parábola– asume que Eva nació con el blog Sin EVAsión (enero 2008), como se infiere de esta cita de su post: “La blogosfera cubana comenzó con Adán, justo como el inicio de los tiempos. Eva no había nacido aún, Miriam. Lástima. Tardaría tres años”. Sí, lástima Elaine, porque Eva nació realmente en 2005 para el diario Encuentro en la Red, probablemente pocos meses después que tu paradigmático Karel. Con el seudónimo Eva comencé a colaborar en dicha publicación en aquel año. Eva nació antes que el blog de Eva, sin relación con la costilla de Adán. Creo que si quiere Elaine corregir mis cronologías, al menos debería ajustar las suyas, ya que tiene la posibilidad de investigar tan ampliamente. Ese error se lo habría evitado solo de tener la prevención de leer mi perfil en mi blog antes de abalanzarse tan celosamente contra mí. Yo no tenía (ni tengo) la pretensión de escribir la historia de la blogósfera, sino de avanzar algunos datos que complementasen en algo el mapa que elaborara el académico estadounidense Ted Henken, con datos y fechas que el público desconocía. Eso no impide que otros aporten lo suyo. Tampoco creo merecer el gasto de tantas energías “revolucionarias” para atacarme; quizás ahora mismo sean más útiles, y hasta imprescindibles, a los intereses de “renovar el modelo”.

Más adelante Elaine se lamenta de mi propuesta cuando ella misma se clasifica dentro de la taxonomía: “Me toca la blogosfera que nace tutelada, a la que le dictan por teléfono los posts, la acrítica, la a-neuronal, la imbécil blogosfera que está de acuerdo con el sistema por algunas horas gratis de Internet y un salario que oscila entre lo ridículo y lo inadmisible”. La verdad es que yo nunca dije tanto, aunque admito que sus criterios no andan muy lejos de mi valoración. Pero en este aspecto, ella aporta más datos que yo; es deliciosamente explícita, aunque –teniendo en cuenta su juventud–  evidencia una inexplicable amnesia. Porque yo la recuerdo (¡cómo olvidarla!) formando parte del selecto elenco del programa de TV “Las razones de Cuba”, en el cual se nos acusó a muchos blogueros alternativos, yo incluida, de ciberterroristas, mercenarios y traidores, aunque –como es habitual y como resulta imposible– no se aportaron pruebas de tales cargos. Elaine no puede ignorar que poner la poderosa maquinaria de los medios, monopolio del gobierno que ella tanto defiende, en función de fabricar un expediente falso contra otros cubanos suele ser el antecedente de largas condenas en la cárcel y constituye una acción criminal de la cual yo la declaro cómplice. ¿Acaso, más allá de las conjeturas, alguien le mostró pruebas concluyentes de nuestros “cobros” al servicio de un gobierno extranjero? ¿Acaso para una profesora de periodismo es suficiente que los poderes la convoquen para ofrecerse a hacerles el juego sucio? ¿Y todavía  niega ser “oficialista”? En Cuba, bajo una dictadura, esta es una pregunta retórica. Es más, después de eso no sé si le corresponda el derecho de incluirse en la categoría de bloguera oficialista “light”.

Sin embargo, yo prefiero otorgarle el beneficio de la duda: hay quienes dicen que Elaine fue utilizada por la policía política y sus declaraciones convenientemente editadas, sin que ella tuviera idea de que aparecerían en el programa de referencia. Por mi parte, cuando quiero disfrutar de alguna mezcla de talento con ingenuidad prefiero asistir a una función de La Colmenita (sin ironías, son magníficos artistas esos niños), siempre que no se trate de una obra de homenaje a los cinco espías u otro engendro similar. Pero Si en efecto Elaine hubiese sido manipulada, la ética periodística y la vergüenza debieron convocarla entonces a denunciar públicamente la maniobra de los medios. Hasta ahora no lo ha hecho, así pues, quedan solo dos opciones: o bien comparte las “razones” del mencionado programa televisivo, o tendrá sus propias “razones” particulares para no desmentir su compromiso. El misterio envuelve a Elaine, quizás hasta que lleguen mejores tiempos para todos, ¿no Elaine?

Pocos meses después, ella fue discretamente requerida a propósito del encuentro twitter a realizarse el 1ro de julio de 2011 en 23 y 12, en La Habana, acogido con entusiasmo por algunos twitteros alternativos (Orlando Luis, Yoani Sánchez y Claudia Cadelo, entre ellos), quienes fueron rápidamente rechazados del programa original. Debía marcarse una línea divisoria y claramente diferenciadora entre ella (ellos) y nosotros. Todo se tornó oficialista, rígido y excluyente, lo que demuestra que las barreras ideológicas las imponen los blogueros oficialistas, subordinados al gobierno, y no los blogueros y twitteros libres, que no responden a nadie. ¿De qué estamos hablando entonces, Elaine? En esa misma cuerda, recuerdo que en el primer concurso blogger “Una Isla Virtual”, Elaine Díaz fue acreedora de un premio que rechazó, apenas una certificación que hacía reconocimiento de su trabajo en un blog. Era un reconocimiento “contaminado”, no porque le constara a ella, sino porque sus tutores se lo dijeron así. Más de una vez se le han tendido puentes desde la blogósfera alternativa y ella se ha negado a transitarlos, sin dar razones para ello más allá de la misma retórica oficial. ¿Libre tú, Elaine?
Y esto me hace aterrizar sobre otro de sus “argumentos”. Dice Elaine: “Queda poco para quienes creen en el Socialismo (la mayúscula es suya, por supuesto) en un sublime acto de honestidad o de suicidio ideológico o porque, sencillamente, les da su soberana y democrática gana”. Realmente, se le fue por completo la musa en este aspecto, porque igualmente se le puede aplicar a ella el mismo enunciado, en sentido inverso. ¿Por qué no puedo estar yo desinteresadamente contra el socialismo o contra el gobierno cubano (que, por cierto, no es lo mismo), por un honesto acto de elección, sin que me pague por ello un gobierno extranjero? No soy socialista ni marxista, pero eso no hace de mí una mercenaria ni una anexionista (con perdón de los que elijan serlo). De cualquier manera, yo tengo amigos declaradamente socialistas. Y son amigos queridos. Otros amigos míos, tan queridos como éstos, tienen tendencias liberales, democristianas y hasta anarquistas. Yo no me adhiero a ninguna tendencia ideológica ni baso mi amistad en las ideologías, como tampoco resulta fácil a nadie definirme políticamente (anti dictatorial es la denominación que ahora mismo se me ocurre para definirme de alguna manera); pero igual me permito el derecho de tener opiniones políticas y criticar lo que me de la “democrática gana”. Proclamo que sí me interesa la política, aunque no sea el eje en torno al cual se mueve mi vida, porque prefiero elegir el programa político que más se avenga a mis intereses que permitir mansamente que otros hagan la política y tomen las decisiones por mí. La Cuba que sueño no deberá excluir a nadie por sus ideas políticas, y eso incluye a los socialistas, marxistas o como quiera que se les llame en la literatura teórica de ficción. ¿Te quedará claro así Elaine, o necesitarás muchas otras cucharadas de este “jarabe de aloe”?

También yo, como tantos otros cubanos, soy autodidacta en muchas cuestiones, pero eso no me hace remisa a recibir cursos de entrenamiento y conocimientos de quienes dominan mejor que yo ciertas disciplinas. De hecho, recibir cursos libres forma parte del autodidactismo y depende entre otras cosas del interés del estudiante, ¿no sabía esto la profesora Elaine? De ahí que me animé a recibir el curso gratuito impartido por la Yoani de sus dolores, y siempre le agradeceré a esa amiga la generosidad de compartir sus conocimientos conmigo (¡con tantos otros!), como les estoy agradecida a todos los que alguna vez me aportaron algún juicio. No puedo citarlos a todos, son demasiados. Se trata de un grupo casi tan grande como mi propia ignorancia, de la cual estoy más consciente cuanto más aprendo.

Me permito volver a insistir en el criterio del bloguero como máxima muestra de  la libertad de expresión. El regodeo teórico de Elaine refiriéndose a los mapas personales surgidos desde 1995 hasta hoy, y sus impresionantes citas a  Justin Hall y Jorn Barger, así como el hecho de que los usuarios utilicen los blogs “para el periodismo, la compartimentación de recetas de cocina, la escritura de novelas románticas o para los que se les ocurriera” no niega el principio de libertad de expresión, sino todo lo contrario. ¿Desde cuándo la libre expresión debe circunscribirse a lo meramente político? ¿Por qué no sería libre expresión de un cocinero intercambiar recetas con otros colegas del mundo o de un novelista publicar en su propia bitácora sus obras literarias? ¡Vaya un concepto estrecho de libertad de expresión que tiene esta muchacha! Pero no me sorprende su aldeanismo mental: está condicionada a un compromiso político. Yo no. Creo que libertad de expresión es un derecho humano amplio y universal, no un ejercicio político.

La “verdad de Cuba”, no es, en efecto, la que digo yo o la que dice Elaine. Ciertamente, no se puede aprehender nuestra realidad en unos pocos párrafos, lo cual parece ser mi único punto de convergencia con esta intelectual de barricadas. Yo, como cubana, me limito a exponer mis propias experiencias y puntos de vista. No tengo amos, sean nativos o foráneos. Todos mis lectores saben que no soy una escribidora complaciente (añado que tampoco “complacida” puesto que cada post que escribo lo considero imperfecto e incompleto). Pero no me negará Elaine que en mi condición de ciudadana libre, disidente y contestataria, debo enfrentar los demonios que no enfrenta ella. Otros lo considerarían una desventaja. Yo lo siento como una ventaja y un privilegio: no comulgo con dictaduras. La verdad de Cuba, tal como ella la propone, no es suya ni mía. Por el momento, creo que dicen más verdades sobre Cuba las cifras de emigrantes y de inconformes, los magros bolsillos de la gente común y la corrupción galopante, que las estadísticas oficiales de la producción de plátanos y de leche fresca o las eternas promesas de renovación del mismo gobierno de casi 53 años. Le recuerdo a Elaine que yo misma tengo casi 52 cumplidos; lo que es nuevo para ella es historia antigua para mí, aunque no he sentido jamás que “estoy de regreso”, como otras personas de mi generación, ni pretendo tener la capacidad de sentar pautas a los más jóvenes. Prefiero sentir que estoy siempre “de ida”, aprendiendo, compartiendo y generando, que es la mejor manera de estar vivos. Acepto, al contrario que la generación octogenaria de magnates verdeolivo, que mi medio siglo de vida no me otorga privilegio generacional alguno. Sería como admitir que tengo más derechos que mis propios hijos, lo cual niego. En definitiva mi palabra esencial es “familia”, no “revolución”.

No me parece tampoco que fueran muy lejos “los de adelante” cuando llegó Voces Cubanas, si es que en efecto estaban allí –lo cual, por demás, no resulta trascendente. Tampoco somos “vecinos pacíficos” de una misma cuartería nosotros y Cuba blogs club o Bloggers Cuba, como pretende Elaine. Aunque, a decir verdad, la blogósfera alternativa ha sabido aprender a recibir como un cumplido las piedras nada pacíficas de tales vecinos, así que no nos sentimos víctimas, lo que no niega que hemos sido permanentemente apedreados.

Por todo esto no puedo menos que agradecer a Elaine su oblicua, pero innegable referencia a mi nunca humilde persona. Quizás si hubiese sido menos biliosa me hubiese parecido más auténtica. ¡Qué le vamos a hacer! Pero sin dudas, Elaine escribe bien y siempre se agradece un texto bien redactado. Es de esperarse que con el paso del tiempo y con el aporte de la experiencia llegue a ser mejor. ¡Ah! Casi olvidaba otro pequeño detalle: no me gusta la humildad. Me recuerda a la esclava Isaura, al tío Tom, a Liborio y a otros muchos personajes que no querría ser bajo ninguna circunstancia. Le dejo gustosa, pues, el monopolio de la humildad a Elaine, ya que la considera una virtud, y que le haga buen provecho.

Acerca de Miriam Celaya

Miriam Celaya González Nací en La Habana el 9 de octubre de 1959, mi patria chica es La Habana Vieja “intramuros” anterior al embate museológico del Historiador y a la destrucción de otros tornados artificiales. En el orden familiar, soy esposa, madre de dos hijos, abuela de dos nietos y amiguísima-cómplice de dos nueras. Soy aficionada al cine, lectora compulsiva, amante del debate, disidente incorregible y trasgresora impenitente. Me encanta cocinar, escribir, disfrutar de mi familia, reunirme con mis amigos, hacer rabiar a mis enemigos y, de vez en vez, también disfruto la soledad. Aunque soy licenciada en Historia del Arte por la Universidad de La Habana, en realidad nunca me dediqué a la crítica artística sino a las investigaciones arqueológicas y de antropología sociocultural, y fundamentalmente al estudio del arte alfarero taíno. Más allá de Alma Mater, soy autodidacta por naturaleza y empírica de cada camino que emprendo. Trabajé durante poco más de 20 años en el departamento de arqueología del Instituto de Antropología, que forma parte de un delirio conocido como Academia de Ciencias de Cuba, desde donde publiqué varios artículos científicos y escribí en coautoría con un colega dos monografías, aún inéditas. He sido profesora de literatura y lengua española, de cultura taína y de arte precolombino cubano, y desde finales de 2004, comunicadora por cuenta propia o algo así como “periodista espontánea”. Llegué al periodismo ciudadano como parte del consejo de redacción y colaboradora habitual de la primera revista digital independiente realizada y administrada desde Cuba (Consenso). Más tarde sería la revista Contodos y su sitio web (desdecuba.com) fue la cuna de la también primera plataforma-blog libre dentro de la Isla, creada por Yoani Sánchez en 2007. Allí publiqué utilizando varios seudónimos, en especial T. Avellaneda, como homenaje a la poetisa camagüeyana que tanto admiro. Entre diciembre de 2007 y enero de 2008 inicié esta, mi propia bitácora personal, Sin EVAsión, escribiendo bajo el seudónimo de Eva González, nombre que había elegido para firmar mis colaboraciones con la publicación digital Cubaencuentro. En julio de 2008 revelé mi identidad y desde entonces firmo mis trabajos con mi propio nombre. En todos estos años he colaborado con varias publicaciones y espacios digitales, además de los ya mencionados: revista Voces, revista Convivencia, Diario de Cuba, Cubanet y Penúltimos Días. Algunos otros espacios independientes me han honrado reproduciendo artículos de mi autoría. En 2009 resulté ganadora del Premio de Periodismo Digital del concurso blogger independiente “Una Isla Virtual”. En el propio año fui a la vez profesora y estudiante de la Academia Blogger creada por Yoani Sánchez para impulsar el periodismo ciudadano en Cuba. En 2011 obtuve Mención en el Sexto Concurso de Ensayo Caminos de la Libertad, de la Fundación Salinas (México) y en 2013 fue publicado el libro “Cuba in focus” por la Editorial Clío, del cual soy coeditora y coautora. En la actualidad sigo escribiendo para varias páginas y conservo mi bitácora, a la vez que procuro adelantar algunos proyectos editoriales pendientes.
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