La última heroicidad publicitada por la Seguridad del Estado fue la protagonizada por el agente Emilio que trabajaba bajo la cobertura del periodista independiente Carlos Serpa. Una de las misiones asignadas a este soldado de la revolución fue infiltrarse entre las Damas de Blanco (no se disfrazaba de mujer) para tratar de obtener alguna información que sirviera para desacreditar a este grupo de familiares de presos políticos. En su comparecencia televisada no alcanzó a mostrar evidencias concluyentes en este sentido.
Lo que sí demostró el agente Emilio es el arrojo y la audacia con la que frente a una cámara que lo filmaba se dedicaba a mentir a una emisora de radio (Radio Martí). ¿El propósito? Demostrarle a los cándidos televidentes que lo que dicen los periodistas independientes es mentira, asunto este “totalmente demostrado” porque él estaba mintiendo.
La operación “Carambola” fue todo un éxito.