Desde aquí

Desde aquí -

Convertir la mentira en verdad

ensayo_mariel_2

Una de las tácticas preferidas por el gobierno cubano para desvirtuar  la inconformidad de sus ciudadanos es presentarla como el fruto de una operación fraguada por el  imperialismo norteamericano y sus secuaces capitalistas en el resto del mundo. De manera que  resulta impensable la existencia de una persona decente que por sí misma se enfrente al sistema. Todo el que se opone obedece órdenes y recibe financiamiento del imperio, carece de ideales y sólo merece ser calificado de traidor al servicio de una potencia extranjera, de vulgar mercenario. Esa es la línea oficial y quien intente desmentirla o matizarla se convierte también en sospechoso.

La otra táctica que de forma  paralela se lleva a cabo para desprestigiar a los opositores es la de criminalizar a las personas inconformes. Demostrar que no se trata de portadores de alguna plataforma política sino de delincuentes comunes, gente de la peor ralea, sin ética ni principios. El ejemplo  más elocuente fue lo que ocurrió en 1980 en el entorno del éxodo del Mariel, cuando el presidente Carter declaró estar dispuesto a recibir con los brazos abiertos a todos los cubanos decididos a abandonar la isla. Se calculó que el número de emigrantes podía ser de tal magnitud que se haría insostenible seguir diciendo que el pueblo apoyaba la revolución.

El comandante había dicho “¡Que se vaya la escoria!” y para demostrar que efectivamente solo lo peor de la población le daba la espalda al proceso revolucionario, se decidió contaminar el río humano que desde todas las provincias del país avanzaba hacia el puerto del Mariel para cruzar el Estrecho de la Florida. Con ese propósito se propaló el rumor de que todo  aquel con antecedentes penales tenía prioridad para salir.

Las cartas de libertad que atestiguaban haber estado preso por cualquier delito salieron de los oscuros cajones, donde permanecían escondidas, para ser mostradas con orgullo en las oficinas habilitadas para el proceso migratorio. El que pudo pagarlo, compró uno de esos expedientes falsificados donde se demostraba  la estirpe delincuencial de ciudadanos que en la vida real nunca habían tenido ni una multa de tránsito. También se dijo que los homosexuales serían privilegiados  y se desató una ola de falso travestismo, donde familias enteras “confesaban” ser unos pervertidos sin freno con tal de obtener la salida.

En una jugada tenida por magistral por sus aduladores, el Máximo Líder tuvo la brillante idea de abrir las prisiones y prácticamente obligar a miles de reclusos a montarse en las embarcaciones fletadas por cubano-americanos que venían a buscar a sus familiares. Finalmente Carter perdió la apuesta y tuvo que cerrar los brazos, pero ya Fidel Castro había podido demostrar a los ojos del mundo la repugnante naturaleza de los que no querían vivir en el paraíso socialista.

Como esos trucos de circo una y otra vez repetidos, cada vez que un opositor adquiere alguna notoriedad se le atribuye un prontuario policial o se le apunta alguna conducta pecaminosa. Los casos de Orlando Zapata Tamayo y Guillermo Fariñas son los más recientes, pero no serán los últimos. En los momentos en que la sociedad civil cubana despierta de su letargo, nuevas formas han salido a la luz, allí están los bibliotecarios y periodistas independientes, las Damas de Blanco, los bloggers. Si hace 30 años se atrevieron a infamar bajo el epíteto de “escoria” a más de cien mil cubanos que abandonaron el país, ¿de qué no serán capaces ahora contra los que pretenden cambiarlo?

Como no tengo la capacidad de pensar como ellos me falta la fantasía para predecir sus acciones, pero me temo que cualquier cosa es posible y para convertir en verdad la mentira que difunden, pueden llegar a poner internet en las prisiones para que los violadores se abran un blog, o prometerle la libertad condicional al peor canalla para que se infiltre en cualquier movimiento cívico. El nuevo río que surge ya no desemboca en la emigración sino en el cambio y contaminarlo a como dé lugar se ha convertido para ellos en una urgente prioridad.

Categoría: General