
Fuera de Cuba hay intelectuales revolucionarios que optaron por emigrar cuando no fue posible hacer público su pensamiento. Sutilmente se fue cerrando el acceso a las editoriales y a las aulas universitarias.
También hay una generación de jóvenes profesionales que tienen ahora entre 30 a 40 años y se educaron en principios revolucionarios. Se fueron por razones económicas pero también por desilusión y hartos de ser obligados a la obsecuencia. Conozco a muchos, porque es la generación de mis hijos. Son gente pensante y culta. Pero estamos dispersos por el mundo. Si fuéramos convocados, si alguien nos convocara a regresar a Cuba, muchos regresaríamos a hacer valer el derecho de todo cubano revolucionario, en este momento, a pensar el futuro del país. [Es] momento de convocar a los que estamos fuera para que regresemos a pensar el país que queremos y a decirlo, porque es evidente que la convalecencia de Fidel está abriendo puertas indeseables.
Esas puertas suelen abrirse hacia la represión interna del pensamiento y hacia la recepción externa de modelos seudo socialistas: capitalismo con estado represor.
Magaly Muguercia