
Mensaje a Reynaldo González
Querido Rey,
No vi el programa de Alfredito donde salió “Papito” porque no tengo tiempo para ver esa clase de programa, a esa hora en que prefiero ver una buena película, leer un buen libro o la prensa. Pero, al día siguiente, me indigné cuando me relataron lo que el había dicho: hay que ser descarado para mentir así públicamente y para hacer las confesiones que el hizo. Lo del otro si lo vi, porque cenaba en casa de un amigo y estaba puesta la tv; un programa que veo cuando puedo, aunque no sea nada del otro mundo. Pero fue muy grande el subío que cogimos mi amigo y yo, que padecimos aquel momento, donde todos fuimos parametrados, o sea cercenados moralmente, psíquicamente y, porque no, económicamente aunque nuestro nombre no hubiera aparecido en las listas oficiales de los parámetros. Por todo ello me sumo, como uno mas, a todo lo que pueda impedir que días como aquellos resurjan y que mentalidades que causaron tanto daño se pavoneen como mansos corderos o orgullosos cumplidores de “lo dispuesto”, ante nuestros televidentes. Bastante mal nos hicieron aquí y a la propia Revolución, que decían defender con sus abominables hechos, ante la opinión pública internacional por los desmanes de entonces. No es hora de temor, o de silencio sino de unidad para evitar cualquier intento de retrotraer los tiempos y que la historia intente repetirse. La caja de Pandora la abrieron ellos y son quienes deben temer a nuestro dolor, excusarse ante nuestras cicatrices y callar. Un abrazo, tenme al tanto de todo y cuenta conmigo.
Gerardo