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Mensaje de Pedro Campos Santos
Pedro Campos Santos


De Pedro Campos Santos a Orlando Hernández

Orlando:

En uno de los correos electrónicos que me han llegado, con motivo del caso Pavón, sugiere la posibilidad de invitarme a las discusiones, habida cuenta de que algunos han empezado a comprender que estamos ante un fenómeno complejo que abarca la sociedad, la economía, la política. No nos conocemos personalmente, pero entiendo y comparto el sentido de las inquitudes de la polémica.

Con mucho gusto participaré en las conversaciones e intercambios que me inviten. Creo muy acertado buscar un enfoque social, económico y político más amplio para entender las causas de estos fenómenos y buscarle soluciones.

La sociedad cubana necesita cohesión, no falsa unidad, capaz de imbricar los intereses de todos. En Kaosenlared, revista digital de la izquierda, podrán encontrar una página mía que contiene la mayoría de mis ensayos y artículos sobre el socialismo y la sociedad cubana actual. Igual, si lo desea, se los puedo suministrar por esta vía. Estamos en contacto.

Pedro Campos Santos

Otro mensaje de Pedro Campos Santos a Orlando Hernández

Estimado Orlando.

Desde luego que contarán con mi presencia el día 30, puede circular mi respuesta y contribuiré en lo que pueda con estos debates. Amigos cercanos me han hecho llegar una buena cantidad de los correos intercambiados entre los que he visto muchas posiciones, a mi manera de ver respetables todas aunque no necesariamente compartidas.

De todas formas no está de más que me envíen el intercambio -sobre todo los correos que puedan considerar más polémicos-, para no estar ausente del amplio espectro de opiniones, pues muy probablemente no lo tenga todo.

Si no había aparecido antes entre los mensajes, fue precisamente porque en los correos que me llegaron me pareció que existía como un interés en mantener el debate en un círculo estrecho, ya noté últimamente un espíritu más amplio, alejado de algunos criterios que -perviven- ven al mundo de la cultura y la intelectualidad como algo fuera y al margen de la sociedad y sus épocas.

Desgraciadamente para la cultura y la intelectualidad cubana en su conjunto, hay como una especie de encasillamiento sectorial que en lugar de contribuir al sedimento, la solidez de todo nuestro amplio movimiento cultural, lo dispersa, divide y hasta enfrenta. Andan dispersos y aislados los escritores y artistas, los economistas, los juristas, el gran caudal intelectual de profesores universitarios, los periodistas que aparecen a su vez como divididos entre la prensa plana y la radial y televisiva, los historiadores, los músicos, los arquitectos, los profesionales de la medicina separados, los filósofos más apartados no pueden estar, los políticos que también son intelectuales defendiendo algo que a otros les parece indiferente y así por el estilo. Humanistas todos.

A veces oigo hablar de la batalla ideológica como algo separado de toda esa masa intelectual nuestra amplia, diversa, culta, revolucionaria y me pregunto cómo sería posible que el nuevo mundo, ese mejor posible que queremos, ese que solo puede ser nuevo-socialista, podría triunfar si no fuera precisamente por la cohesión y participación real y efectiva de toda ella desde su diversidad.

Ahora mismo este debate de ustedes que algunos querrán minimizar, pero de incuestionable profundo entramado socio político, es asunto que compete -pienso yo- a todo ese amplio ámbito de intelectuales, pues más que con el pasado, tiene que ver con el futuro de nuestra sociedad, que es de todos.

En fin que muy bien, les felicito, por estar pensando en este modo más amplio que permita la imbricación de toda la cultura en su amplio espectro. Necesitamos todos una visión integral y constructiva de nuestros asuntos. Los problemas que han afectado y afectan a los escritores, son los mismos que han afectado y afectan al resto de la sociedad, aunque con distinta intensidad y no siempre la misma percepción.

Nuestro pueblo atraviesa momentos difíciles. En la gran batalla social, política e ideológica, que es esencialmente cultural, para hacer avanzar nuestra sociedad, la intelectualidad toda tiene un papel determinante.

Cuenten conmigo.

Un abrazo,

Pedro Campos

Mensaje de Pedro Campos a Orlando Hernández

En uno de los correos electrónicos que me han llegado, con motivo del caso Pavón, sugiere la posibilidad de invitarme a las discusiones, habida cuenta de que algunos han empezado a comprender que estamos ante un fenómeno complejo que abarca la sociedad, la economía, la política.

No nos conocemos personalmente, pero entiendo y comparto el sentido de las inquitudes de la polémica. Con mucho gusto participaré en las conversaciones e intercambios que me inviten. Creo muy acertado buscar un enfoque social, económico y político más amplio para entender las causas de estos fenómenos y buscarle soluciones.

La sociedad cubana necesita cohesión, no falsa unidad, capaz de imbricar los intereses de todos. En Kaosenlared, revista digital de la izquierda, podrán encontrar una página mía que contiene la mayoría de mis ensayos y artículos sobre el socialismo y la sociedad cubana actual.

Igual, si lo desea, se los puedo suministrar por esta vía.

Estamos en contacto.

Pedro Campos Santos.

Mensaje de Pedro Campos a Orlando Hernández

Estimado Orlando

Supe que habían cambiado el lugar del debate del 30, del ICAIC para Casa de Las Américas. Hay gente que no conoce este cambio. Tampoco conozco qué capacidad tiene el local de Casa de Las Américas, pero por lo que he estado viendo, la asistencia puede pasar de las 500 personas y de aquí a la fecha puede aumentar.

Abrazo

Pedro Campos

22 de enero de 2007

Se abre importante espacio en Cuba, al debate revolucionario

Por Pedro Campos Santos.

(Dedicado a todos los intelectuales que han participado constructivamente en esta polémica revolucionaria)

El periódico Juventud Rebelde del 27 de enero, informa que: “A propuesta del doctor Armando Hart, director de la Oficina del Programa Martiano, el teatro de la Biblioteca Nacional llevará el nombre de Palabras a los intelectuales, en alusión al significado del discurso homónimo pronunciado por Fidel allí en 1961. Este salón será el lugar indicado para organizar encuentros y una línea de debate, de análisis sereno, sobre los problemas más difíciles que afectan al campo intelectual y a la cultura cubana”.

Este anuncio abre un importante espacio para el intercambio revolucionario y constructivo sobre temas que interesan a la intelectualidad cubana, que incluye a escritores, filósofos, economistas, políticos, historiadores, juristas, sociólogos y profesionales de todas las ramas del saber nacional. Corresponde ahora a todos los pensadores sacar el mejor provecho de esta apertura, para bien de la nación cubana y su futuro.

Se da a conocer, cuando todavía se continúa un amplio debate en la intranet criolla, a propósito de unos programas de televisión en el que aparecieron personajes relacionados con el llamado “quinquenio gris”, época donde se cometieron excesos, determinados por circunstancias -para muchos- aún no superadas.

El intercambio electrónico llevó a una declaración de la UNEAC, Unión Nacional de Escritores y Artistas de Cuba, la cual ratificaba la política cultural de la Revolución, pero dejaba muchas insatisfacciones entre los polemistas. El tráfico de cartas cibernéticas, una versión moderna del “movimiento cartista” inglés de mediados del Siglo XIX, condujo también a la programación de un coloquio, sobre el “quinquenio gris”, promovido por el intelectual cubano Desiderio Navarro, Premio Nacional de Edición 2006, con asistencia limitada, por invitación.

En este marco, varios intelectuales manifestaron la necesidad de un análisis más abarcador, que trascendiera aquel quinquenio y ayudara a identificar las causas económicas, políticas y sociales que posibilitaron los excesos de entonces, a fin de contribuir a que los mismos no vuelvan a repetirse. No faltaron los llamados a un papel más activo y favorecedor del Partido.

En este sentido, un correo que circuló por toda la intranet cubana, firmado por Mariela Castro Espín señalaba:”… como cubana identificada con un proyecto social revolucionario que pretende conquistar toda la justicia me siento conmovida con estos comentarios y el temor a que se diluyan momentos de la historia, que aunque nos duelan y avergüencen, deberían analizarse profundamente para evitar que se repitan. Evidentemente las experiencias del pasado no fueron suficientemente esclarecidas, ni oportunamente normadas y eso es lo que me preocupa.

En mi opinión, estos programas de televisión muestran sólo la punta del iceberg y la reacción provocada responde a malestares más profundos que aún no tienen el respaldo necesario de nuestra sociedad, expresado en sus políticas. Esto es, justamente, lo que más me interesa, que a raíz de las inquietudes provocadas por los ¿descuidos? o ¿torpezas? de la programación televisiva, podamos analizar y discutir estilos de pensar, ambivalencias, ausencia de definiciones coherentes en la política institucional del ICRT que debe saber expresar nuestra política cultural, educacional, de la mujer, etc.

Como militante del PCC, aspiro a una respuesta inteligente de la organización, en condición de facilitadora y coordinadora del debate, para que se consideren todas las inquietudes y sugerencias que responsablemente se hagan y podamos colaborar con este proceso dialéctico permanente y necesario, de abordar y elaborar las contradicciones inevitables de todos los procesos.”

Otro de los correos circulados, con la firma del compañero Alfredo Guevara indicaba: “Un pueblo de poco más de doce millones de habitantes, con más de ochocientos mil universitarios y cientos de miles de personas educadas en nivel superior al medio, pueblo sin analfabetos y en el que se ha generalizado la enseñanza hasta el noveno grado; es el pueblo que merece ser y es y tiene que ser el protagonista real de la batalla de ideas…,

Ratifico más que suscribo la Declaración que acaba de hacer la UNEAC y espero y llamo a evitar que la usurpación y desnaturalización de los derechos de la Revolución y su diseño cultural pueda continuar. Lo hago desde la serenidad pero subrayando urgencia. Donde la batalla de ideas debiese tener su primer bastión no tendrá lógica alguna que aparezcan sepultureros. La ignorancia y la mediocridad beligerantes son el peor enemigo interno de la Revolución.

Cuanto ha pasado en estos días no es sólo una afrenta a la intelectualidad cubana, a nuestra cultura en su expresión artística, ha sido, es, una trampa tendida desde esa mediocridad e ignorancia beligerantes, a Fidel y Raúl; un juego de intereses empeñado en confundir y dividir. Saludo el esfuerzo ahora centrado en la Declaración de la UNEAC, dirigido a impedirlo.”

Estos párrafos y muchísimos otros que pudieran citarse, reflejan el amplio sentido revolucionario y constructivo predominante en el debate cibernético, que elementos contrarrevolucionarios –desde el extranjero- sin fuerza alguna en el seno de nuestra intelectualidad, trataron de usar a su favor, y cuya limitada presencia en el intercambio podría haber sido usada por los retardatarios y divisionistas identificados en el mensaje del compañero Guevara, para tratar de confundir e impedir el avance revolucionario de las discusiones.

Los muchos correos circulados en estos días, evidenciaron en su gran mayoría, la responsabilidad con la que la intelectualidad ha asumido la defensa de los valores de nuestra Revolución socialista y martiana, lo cual es una de las garantías de su continuidad e irreversibilidad, lejos de cualquier cuestionamiento tipo glassnot pro restauración capitalista. En la medida en que el debate ha ido subiendo a tonos más rojos, los pocos intrusos de la derecha han ido tomando distancia.

El doctor Armando Hart, había publicado en el mismo periódico de la Juventud Cubana, el pasado 9 de diciembre, un artículo sobre el Socialismo del Siglo XXI. El tema, poco manejado por la intelectualidad del patio hasta ahora y olvidado en la prensa, ha empezado a manifestarse en este debate, toda vez que aumentan las inquietudes sobre la incapacidad del sistema de economía estatal centralizado y asalariado para resolver los múltiples problemas socio-económicos del país y el interés por encontrarles soluciones.

En general, estas inquietudes empezaron a ser estimuladas, por las preocupaciones manifestadas el 17 de noviembre del 2005, por el Jefe de la Revolución, en su discurso en La Universidad de la Habana. Más recientemente, el Comandante Raúl Castro, ha venido insistiendo en la necesidad del debate, las discusiones y las discrepancias para enfrentar estos problemas y encontrar adecuadas respuestas.

La apertura de un espacio dinámico concreto, para que el pensamiento de la nación cubana se desarrolle y exprese con toda libertad revolucionaria, es un logro importante, hijo natural de este valiente debate electrónico de nuestros intelectuales, una muestra de la madurez alcanzad por la Revolución Cubana y un aporte significativo a su consolidación y avance.

La Habana, 28 de enero de 2007. En un aniversario más del natalicio de nuestro Héroe Nacional, José Martí.

Pedro Campos Santos

Mensaje de Pedro Campos a Abelardo Mena

Si me llegó, solo que respetando sus opiniones, no comparto algunas de sus consideraciones, ni me parece prudente hacer énfasis en las diferencias, sino en las coincidencias. No creo que la palabra "indicado" utilizada por el compañero Hart, deba tomarse para invalidar todo el significado del hecho nuevo de contar con un canal que una el debate institucionalmente al mundo oficial.

Si tantas dudas trae esa palabra, ¿ no sería mejor preguntar a Hart que quiso decir con "indicado"?, y no estoy por ello invitando a Gustavo a que no diga lo que estime.

Y lo cortés no quita lo valiente. Aceptar y darle vida a las discusiones en la Biblioteca Nacional no invalida, más bien al contrario, reconoce la importancia de lo ocurrido en la intranet.

Que se discuta en la Biblioteca, no quiere decir que es esté excluyendo la discusión en otras partes y que se sigan buscando y ganando otros espacios. Un enfoque constructivo de los acontecimientos, debe verlo así, creo yo.

Trato de asumir una posición constructiva, integracionista y aprovechar los espacios que se abran. Para mi es importante que desde las filas de la Revolución haya esta apertura. La verdad es colectiva, no pertenece a nadie en particular. Que los intelectuales, no solo los escritores, seamos capaces de utilizar bien este espacio, integrar a pensadores de distintos sectores y desde distintos ángulos y de ganar otras cotas ya es cuestión de nuestra capacidad.

Es importante llamar la atención en el sentido de que esto es algo ganado, es una posición, seamos capaces de consolidarla y bien usarla.

Comparto la preocupación de Gustavo en que otros espacios son necesarios, que la prensa no ha jugado su papel, que el debate pudiera y debiera estar en la Mesa Redonda, y el interior qué, que nuestros problemas serán resueltos por la participación de todos los cubanos, etc., pero creo que eso es algo a ganar poco a poco, en la medida en que se vayan ganando conciencias en la población, en el propio Partido.

Me parece que siendo igualmente partidarios de "ganar toda la justicia", debemos entender que no es una batalla de un día, ni que podrá ser lograda de inmediato.

Pienso que estas discusiones están comenzando a sentirse en la sociedad cubana, aunque siempre hayan estado en las casas, en los pasillos, en los rincones, estamos saliendo de una fase para entrar a otra.

Solicitar más espacio está bien, pero usemos el que se nos abre, sin desdeñarlo y sigamos usando el ya conquistado también.

El campo revolucionario debe estar unido y sería un error grave creer que este es privativo de los "debatientes"

Saludos

Pedro Campos

29 de enero de 2007

REVISTA DIGITAL