
Hola Carlos:
En casa hemos recibido la declaración de la UNEAC que comprende opiniones colectivas sobre el asunto en debate. Del mismo modo nuestro teléfono no para en llamadas de disgusto sobre dicho "concilio".
Si contara mi episodio personal desde los 70as cuando nací, al 2007 en que vivimos, ese viaje mío por guiñoles de toda la isla, emisoras de radio locales con mis padres y mi propio trabajo dentro en la TV cubana, sería interminable el recuento. Todos tenemos algo para decir. Pido entonces, con todo respeto, que sea abierto un libro de firmas o un espacio colectivo para que los que firmemos o hablemos nuestros puntos estemos seguros de que es, propiamente nuestro tono, modo y opinión. Este libro es algo semejante a los que la institución acostumbra a realizar en casos de emergencia.
No se trata como dice la carta "de un grupo de nuestros más importantes escritores y artistas", en realidad existe un enorme conjunto de mejores, regulares, desconocidos, brillantes o simples personas que desean ser escuchados. Son más de los que nos imaginamos. Les solicito tomen en cuenta mi opinión. Es el momento.
Todo este tiempo he pensado en aquella canción que reza: "La palabra es de ustedes, me callo por pudor". Yo prefiero hablar con mi trabajo pero, por favor, esto de ahora nos compete al presente continuo en que vivimos. Necesitamos ver viva esa misma carta que enviaron a nuestros buzones.
Que el lenguaje y los acuerdos suenen a uno mismo, que no sea: "Las mismas frases y las mismas palabras".
Ernán López-Nussa, mi esposo, se adhiere a esta petición.
Saludos y suerte,
Wendy Guerra