
Ante todo pido disculpas por entrar tan tarde al debate. Tengo la vida bastante complicada precisamente por el clima de indiferencia, incapacidad y/o corrupción que estoy constatando en todas las instancias del “aparato” de la Vivienda. ¡Estoy horrorizada! Y hago mención de ello porque mi criterio es que lo que acabó con el socialismo de los países de Este fue la impune mezcla de intereses de los que se hicieron millonarios durante el socialismo, oportunismo, corrupción y represión Impunidad criminal gracias a la ausencia de espacios para la crítica, el debate y de cultura crítica, por supuesto. Gorbachov y Eltsin solo le dieron el tiro de gracia… todos debemos reflexionar sobre esto y a los que les corresponde, actuar en consecuencia.
No soy una teórica y te hablo desde mis principios y vivencias.
Creo que es el momento de irse a las esencias o mejor dicho a otras esencias. Y voy a referirme al impacto en primera instancia, desmoralizador de la represión. A la confusión y paralización que produce. Eso explicaría en parte que la respuesta desde la cultura, en muchas ocasiones, no haya tenido la consistencia necesaria. Yo conozco bien de esto. Las asambleas de depuración de la Escuela de Arquitectura (segundo quinquenio de los 60) me produjeron, en plena adolescencia un verdadero terror y confusión. La falta de correspondencia entre el discurso político pleno de conceptos elevados y la bajeza de la praxis me apabulló No entendía nada, no podía articular nada. Conocí el sabor de la impotencia. Muchos de los integrantes de los tribunales de “depuración” están en el exilio. “!Depuración”, por Dios, parece importado del fascismo!
Más tarde, en los 70, fue en la Escuela de periodismo. Yo era alumna de Eduardo Heras y volvió a repetirse lo mismo. En ambos momento devaluar la esencia humana de los emplazados era parte de la estrategia. Luego vino un período en que parecíamos que habíamos sufrido una suerte de amnesia colectiva, de la cual no queríamos despertar para no pasarnos la cuenta de nuestra ¿debilidad? Y luego, un nuevo golpe bajo con Alicia…frustrado porque fue respondido por los cineastas y por los miembros de la cultura que nos apoyaron con principios, unidad, coherencia y firmeza. Nosotros logramos salvar las diferencias entre nosotros, que existen, como en todas partes y nos declaramos una tregua para luchar por salvaguardar nuestro proyecto cultural, en lo que todavía estamos.
Ahora pregunto a los que emplazan a nuestros intelectuales por no dar respuestas “enérgicas” en su momento, ¿es más meritorio marchar al exilio, elección que es un derecho que no cuestiono, que recoger los fragmentos de nuestras esencias, sensibilidades, ilusiones, e incluso de nuestro ser revolucionario y quedarnos aquí, luchando a nuestra manera, como se pueda, y como no se pueda también por rescatar un proyecto cultural en el que creemos? Hay que respetar la manera de bregar de cada uno, porque en todos los casos han sido producto de procesos traumáticos que nos ha sobrepasado. Creo que debemos expresar clara y coherentemente a que país aspiramos, a qué cultura. Por esto propongo retomar los presupuestos que estuvieron presente en el período fundador de la cultura de la Revolución, desvirtuados más tarde por las interpretaciones coyunturales, obtusas, oportunistas y convenientes de las Palabras a los Intelectuales, que lamentablemente se prestan para eso por adolecer del mal de la falta de definición de conceptos.
Retomar “la inclinación por las vanguardias, la autonomía de la expresión, la independencia de las evoluciones individuales, la búsqueda de las raices de la sensibilidad creadora y el intento de poner de manifiesto los valores espirituales del hombre”, presente en Orígenes”y lo que Carlos Rafael Rodríguez, (¡Ojo!, sobrenombrado el “príncipe del marxismo cubano “) expresó el 23 de marzo de 1982, en el 30 aniversario de la fundación de la sociedad Nuestro Tiempo: “La cultura nacional lo es en la medida en que la esencia propia sea capaz de expresarse de los modos más disímiles y universales. Si se profundiza bien en la nación propia se llega por ese camino a la otra parte, al encuentro con los demás. No a la transculturación ni a la cultura transnacional sino a una cultura propia, atravesada por todas las corrientes de la época … cultura comprometida estética y políticamente pero con amplitud cultural, sin dogmatismos infecundos ni presencia sectaria que cierre los caminos" es mi propuesta. La conciliación entre vanguardia política y vanguardia artística solo es posible en un ambiente cultural donde se logre la cohesión a partir de la confrontación entre criterios diferentes y sobre la base de “la lealtad a su propio tiempo, a sus potencialidades intelectuales y artísticas, a sus compromisos revolucionarios y humanos”
Creo que hay que alejar de nuestra vida cultural y política el “coco” de la glasnot . La permanencia de la Revolución cubana es un síntoma de que nuestras “especifidades” son más fuertes que nuestras “regularidades”. No se puede aplazar más la cultura del ejercicio del criterio, del debate o lo pagaremos caro, aún más caro que hasta ahora. Nuestro pueblo es el pueblo más indefenso del mundo ante la avalancha de la cultura neolibreral. Se modeló con esmero su dramaturgia pasiva como receptor. Como consumidor en todos los sentidos, de lo que le den.
La batalla de ideas debe ser eso: batalla y creo que este debate ilustra como ninguno lo que debiera ser.
Espero haber contribuido en algo a este debate. Un abrazo grande
Marina Ochoa
Otro mensaje de Marina Ochoa a Gustavo Arcos Fernández-Brito
Querido Gustavo [Arcos Fernández-Britto]:
He estado filmando y me preparo para entrar en edición, así que aunque no me ha faltado voluntad para comunicarme, me ha faltado tiempo y fuerzas, pues termino con las neuronas dispersas".
La creación de un muro de lamentaciones para artistas es una mala noticia. No entienden nada. Decimos pío pío y nos responden cuá cuá.
Los 47 años en que "vanguardia del proletariado" se ha traducido en el derecho a pensar por nosotros, decidir por nosotros lo que nos conviene o no nos conviene como individuos, familia, nación les ha oxidado la capacidad de bregar con el criterio y los ha colocado en la retaguardia, mientras que el pensamiento de este pueblo se ha ido complejizando, creciendo, y desbordando la sociedad "diseñada" desde arriba, que cada día funciona menos; (la otra, la soterrada, paralela o flotante que funciona aberradamente la desmiente cada minuto) pero que en las pantallas de nuestra TV, que en muchas ocasiones parece dirigida por Walt Disney, aparece como ideal.
El hijo de una de mis sobrinas, de 9 años, suspiró mientras miraba el noticiero nacional de TV: ¡me gustaría vivir ahí! La sabiduría infantil... y te juro que no es ficción.
He recibido con mucho agrado la intervención del lúcido Colina y la de Belkis Vega. Indispensables. Pienso que Criterios debería recoger todo lo que se ha expresado y hacer un número de la revista e incluir lo que se producirá el 30. Por cierto, conociendo a profesionales de la talla de Belkis, en todos los sentidos, profesional, moral, humano, revolucionario no logro entender cómo es posible que su nombre no se maneje para ocupar cargos como la presidencia de la UNEAC, la presidencia del ICAIC, ya que bola o no, se manejan los nombres de posibles sustitutos, todos machos, varones, masculinos.
Colina se refiere a los cargos de Torquesada en el ICRT y le falta otro: asesor de todos los telecentros, incluyendo el de Matanzas, lo cual explicaría la campaña en contra de "Quédate conmigo" una de las excepciones de la programación que confirma la regla.
También supe que a Torquesada lo hicieron asesor del programa "Diálogo Abierto" a partir de un informe negativo sobre el programa que había emitido dicho señor acompañado de la recomendación de sacarlo del aire, lo cual evidencia una práctica sumamente interesante: te pongo de asesor a quien te quiere destruir y explicaría el descenso de la calidad del debate en dicho programa.
No te robo más tiempo y te felicito por tu honestidad y entereza
Un abrazo
Marina Ochoa