
Maga, estoy al tanto del asunto y tengo aquí los materiales principales. Yo creo que esto es una conjura contra Raúl de parte de alguno de los grupos que van a entrar en lucha por el poder, obviamente proveniente del ICRT. La intención es desprestigiarlo y quitarle el apoyo de los intelectuales, lo cual tiene mucha repercusión a nivel internacional. Esto lo creo porque he oído las recientes declaraciones en discursos de Raúl y me parecen muy inteligentes, con plena conciencia del contexto que se está forjando en la izquierda latinoamericana, que si bien no es monolítica (y que bueno que no lo es) si constituye un frente único contra el fascismo de los Estados Unidos, que es lo que hace falta. Creo que este es tal vez el primer brote de los muchos que va a haber en la lucha de poderes que sobrevendrá en Cuba en el tiempo más próximo. Pero los tiempos han cambiado y no creo que Raúl sea el protagonista de un regreso del pasado que en esta coyuntura no conviene a nadie y a él el primero. Te repito, esto va directamente contra él y amedrenta a quienes sufrieron estos embates en el pasado. Hay que esperar. Me niego a creer que esto vuelva a pasar. Me parecen bien las protestas porque ellas prueban cómo han cambiado los tiempos en este sentido.
Minerva Salado
Mensaje de Minerva Salado a la Revista Digital Consenso
A los editores de Consenso:
Avisada por una amiga de acá, acabo de ver con sorpresa que aparece en la página de Consenso el mensaje que envié de manera muy personal a mi amiga Magaly Sánchez, con quien sostengo un diálogo bastante frecuente por esta vía. De haber sabido que esto se iba a hacer público, en primer lugar habría utilizado un lenguaje menos sinóptico, más explicito, algo que no hago ahora porque ya "el mal está hecho", como dice el dicho, y sobre todo porque estoy bajo el efecto de leer un mensaje que nunca pensé que se iba a publicar y mucho menos sin consultarme. Magaly me invitף a participar en el debate y yo me negué amablemente, sobre todo porque pienso que en ese tema hay que estar dentro del agua y no andar especulando alegremente cuando se llevan tantos años viviendo fuera de Cuba. Los que me conocen saben que estoy lejos de perseguir cualquier afán de notoriedad que no provenga de mi propia obra, a la que incluso he sido muy mala para promover. No me gusta opinar desde lejos aunque con los amigos a menudo suelo explayarme, como cualquiera.
Si es posible sintetizar lo que quise decirle a Magaly en ese mensaje, muy personal, repito: Creo que en el momento de transición que de manera inevitable habrá de sobrevenir en Cuba, hay que darle a Raúl al menos el beneficio de la duda. Esperar. Así como los intelectuales cubanos se han rebelado contra los indicios del resurgimiento de un pasaje infame del ejercicio de la cultura en Cuba, así tendrán la madurez para no dejarse escamotear su participación activa en un proceso que tendrá que encaminarse sin duda a la superación del deterioro social que hemos visto desarrollarse en los últimos años en nuestro país; al logro de las libertades individuales que hoy están limitadas; a la restauración del diálogo entre la sociedad y sus gobernantes; pero también y de un modo muy específico, a la defensa de la soberanía nacional frente a los embates de la derecha más agresiva y con ella, del fascismo.
Esa es mi opinión. El incidente que espero se aclare me ha obligado a escribirla. No estoy contenta por lo ocurrido, pero me satisface finalmente participar de algún modo en el debate.
Espero que se publique este mensaje. Ahora sí con mi autorización para ello. Y aprovecho para saludar a los editores de Consenso en esta tarea de difusión de la opinión que han emprendido.
Minerva Salado