LA COMPROBACIÓN NACIONAL.

DSC00092Por Aimée Cabrera.

La VII Comprobación Nacional al Control Interno (CNCI) realizada al Ministerio de Salud Pública en la capital concluyó en fecha reciente. La primera secretaria del partido en La Habana, Mercedes López Acea expresó a propósito de la misma que “El control enseña y permite conocer cómo se está aplicando lo dispuesto”.

Por otra parte, Gladys Bejerano Portela, Contralora General  de la República explicó que “el control no se hace sólo para evitar un delito, sino para prevenir y detectar las causas de los problemas, ver si hay mal uso de los recursos, o problemas de calidad”

Según la Contralora, las administraciones tienen que rendir cuentas “claras” a sus consejos de dirección, sin olvidar a sus trabajadores, con vistas a alcanzar la eficiencia que merece  nuestro pueblo”.

No se dan resultados de esta auditoría realizada a uno de los sectores más conflictivos de la actualidad. La eficiencia en la salud es muy difícil de apreciar. Los consultorios del Médico de la Familia están más cerrados que abiertos como dicen vecinos de localidades capitalinas como Alamar.

Muchos médicos crean sus grupos de pacientes selectos que con sus dádivas pagan la atención médica que debe ser gratuita pero una vez que tiene aristas privadas adquiere la calidad deseada.

Existen especialistas y médicos que huyen de los pacientes de escasos recursos, y los tratan cuando no hay otra opción. Esos que apenas tienen para vivir pocas veces logran un tratamiento eficaz o una visita a sus viviendas, si la enfermedad lo exige.

En el reportaje “Cuentas Claras” del periodista del Tribuna de la Habana, José Hernández, del 13  de enero  se abunda más en datos sobre la comprobación dirigida por la Contraloría provincial, entre el 29 de octubre y el 30 de noviembre del 2012, la cual fue hecha en 46 entidades pertenecientes a 13 municipios .

El objetivo de la misma fue controlar y dar la evaluación adecuada a 25 entidades, 3 proyectos de iniciativa local, 8 proyectos  de colaboración, así como 8 entidades relacionadas con las exportaciones e importaciones y aspectos complementarios tales como la contratación, cuentas por cobrar y pagar e inventarios, entre otros.

La falta de documentos primarios, la desactualización de la contabilidad y otras deficiencias administrativas pusieron trabas a la ejecución de diversas auditorías. No obstante, 44 auditorías especiales y 2 comprobaciones especiales fueron realizadas en 6 entidades bancarias, 9 de las presupuestadas, 13  empresas, 12 empresas de base  y 6 consejos  administrativos municipales.

Los resultados fueron los siguientes: 6 satisfactorios, 26 aceptables, 3 deficientes  y 9 mal. El 85% de las entidades en perfeccionamiento recibieron evaluaciones de satisfactorio o aceptable, resultados donde no se aprecia la excelencia ya que los salarios son muy bajos y los dirigentes y trabajadores desvían los recursos, y roban a modo general.

Doce entidades en total obtuvieron deficiente y mal, lo que puede traducirse como irregularidades graves que  afectan los indicadores establecidos y se convierten en altos  daños económicos que alcanzan cifras que sobrepasan los 26 millones de pesos CUP, más  de 19 mil CUC. Las cuentas por pagar no documentadas superaron los 16 millones de pesos, además de 5 millones de cuentas por cobrar envejecidas, y afectaciones de unos 4,5 millones en los planes  de venta.

Se describieron casos como el de  una dulcería Sylvain que dejó de depositar en el banco 13 mil 569 CUC recaudados por las ventas, que aún está en investigaciones. Es de lo más fácil saber que en esas cafeterías se ponen en venta mercancías que pertenecen a los ismos dependientes que van reuniendo el dinero que no importa haya sido obtenido a través  d las ventas.

En la VII CNCI estuvieron 288 auditores, 48 de ellos eran jefes  de grupo y 27 supervisores. Ni ellos, ni los dirigentes de los distintos  niveles de la Contraloría  han podido ni podrán acabar con la corrupción existente, muchos controles no pueden parar con el enriquecimiento ilícito y la indolencia e indisciplina laboral, la doble moneda, los altos precios en el mercado y la negativa a que se instaure la propiedad privada para todos los establecimientos y entidades productivas o que brinden un servicio a la población, única vía para lograr la eficiencia y la excelencia que el ciudadano medio cree merecer.

 

 

About Gustavo Pardo

Nacido en La Habana, Cuba el 18 de Diciembre de 1941. Especialista Geoteénico. Ex presidente de la Academia Cubana de Altos Estudios Masonicos de la Gra Logia de Cuba y ex Gran Canciller Secretario General del Supremo Consejo del Grado 33 para la Republica de Cuba
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