Hemeroteca de junio 2014

Tomado de: http://www.diariodecuba.com/cuba/1402046716_8917.html

Durante cuatro años consecutivos, el mismo tiempo que tiene de creado el Grupo Empresarial de la Agroindustria Azucarera (AZCUBA), no se ha podido cumplir la cifra planificada de azúcar crudo.

En los primeros meses de la presente zafra –iniciada en noviembre de 2013– la prensa oficial se concentró especialmente en las cifras del pelotón de centrales que marchaban a la vanguardia. Por la  información publicada parecía que por fin, después de tantos años de incumplimientos, la meta planificada se haría realidad. Así también lo veía AZCUBA cuando apresuradamente la calificó como la mejor cosecha de la década.

A mediados de mayo, según la agencia de prensa EFE, el líder del sindicato del sector, José Pérez, había dicho que la producción de azúcar de esta campaña había crecido en más de 40.000 toneladas respecto a la precedente. Como las cifras aisladas resultan insuficientes para comprender lo que está ocurriendo, busqué los datos de la cosecha anterior y acudí a la calculadora. Como la zafra precedente, según AZCUBA, fue de 1 600 000 toneladas, 40 000 representan un aumento del 2,5%.

En las postrimerías de mayo, el diario Granma del día 29, publicó El azúcar y su tendencia a la mejoría, un artículo del periodista Juan Varela, cuyo título parecía destinado a suavizar el fracaso. Según el autor había suficiente materia prima pero la humedad, la ausencia de frío y las lluvias impidieron el cumplimiento. Hasta esa fecha de 13 provincias solo cinco habían cumplido el plan, y una sexta, Holguín, estaba próxima a cumplirlo. Mientras que de 48 ingenios que participan en la molienda, 24 cumplieron, 11 luchaban por cumplir y 13 ya habían terminado sin lograrlo.

El artículo citado dice que “Sobre Ciego de Avila, Cienfuegos, Sancti Spiritus, Guantánamo y Santiago de Cuba, los cinco territorios cumplidores, descansa el 3% de incremento sobre la campaña anterior”. Y más adelante agrega “A su vez la nación totalizaba el 87% del azúcar crudo contemplado en el plan y sigue en la batalla para aproximarse al 90%”. Como tampoco los por cientos separados de las cifras que representan permiten comprender, nuevamente tomé la calculadora. Resulta que el 87% del plan es igual a 1 566 000 toneladas, es decir 34 mil toneladas menos que la zafra anterior. De igual forma, si lograban llegar al 90% –al que se querían aproximar–, entonces el monto sería de 1 620 000 toneladas, un 0,11% por encima del plan anterior y no el 3% de incremento como decía más arriba.
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El 30 de mayo, con el título Voluntad en pie, otro periodista de Granma trató el tema de la zafra en la provincia Holguín –el territorio que según Juan Varela estaba próximo a cumplir– se perdieron 41 días por lluvias. El artículo constituye una clara manifestación de ineficiencia, pues la larga experiencia como productores del dulce dice que, por razones climáticas las zafras en Cuba no pueden pasar del mes de abril, debido al efecto negativo del calor y las lluvias en el rendimiento agrícola en industrial. Resulta que este año, ya entrados en el mes de junio, varios centrales seguían moliendo. El articulista narra la odisea de hombres y maquinarias tratando de apartar el fango de los caminos para trasladar la materia prima, que ya cortada esperaba sobre los medios de transporte para llegar a su destino, con la consiguiente merma. Un esfuerzo tan descomunal como irracional e improductivo, dirigido a tratar de llegar al 90% de cumplimiento del plan.

El Granma del lunes 2 de junio publicó Tropiezo azucarero en Matanzas, en el que el periodista Ventura de Jesús, comenta que esta provincia incumple por tercer año consecutivo. Se quedó con 30 000 toneladas de azúcar por debajo del plan; un incumplimiento mayor que en la pasada cosecha. Dos de los cuatro ingenios de la provincia, que tuvieron que detener las máquinas a mitad de campaña, incumplieron en 28 500 toneladas y el mayor de la provincia, el Mario Muñoz, tampoco cumplió el plan de crudo. Sólo el Jesús Rabí alcanzó su compromiso productivo y aportó 1 515 toneladas extra plan. Las causas del desastre son las mismas de siempre.

Por último, el 2 de junio, en el noticiero estelar de la televisión cubana, un funcionario de AZCUBA, cuyo nombre no logré retener, dijo que este año se había crecido en un 4% respecto a la zafra anterior, lo que significan 64 mil toneladas.

Todas esas cifras, además de contradictorias, tratan de llamar la atención hacia la comparación del resultado con la zafra precedente (2012-2013), cuando lo que corresponde si se quiere ser consecuente con que el sistema de planificación socialista continuará siendo la vía principal para la dirección de la economía nacional, es compararlo con lo planificado para la presente cosecha (2013-2014), que 1, 800 000 toneladas.

Entonces, desde esta óptica, si se produce 1 620 000 toneladas según la información de Juan Varela, se habrían dejado de producir 180 000 toneladas, un incumplimiento del 10%. Si la producción fue de 1 640 000 como informó el líder del sindicato del sector, se dejaron de producir 160 000 toneladas, que representa un incumplimiento del 8,9%. Y si la producción fue de 1 664 000 toneladas según el funcionario de AZCUBA, significa que se dejaron de producir 136 000 toneladas, un 7,56% por debajo de la meta.

Cualquiera que sea la cifra ninguna se acerca al 18% de crecimiento sobre la cosecha precedente, como se contemplaba en el plan. El hecho de mirar hacia el vaso medio lleno o medio vacío no puede ocultar el fracaso. En lugar de la mejor zafra de la década la presente ha sido la peor, pues apenas sobrepasa la del año pasado, a pesar de estar moliendo en el mes de junio en medio de aguaceros, fango y calor.

Si por los fracasos en 14 años un General sustituyó al ministro que dirigía el Ministerio del Azúcar, y tanto el General como el Ministerio fueron sustituidos por AZCUBA, en  correspondencia con esa lógica la próxima noticia podría ser la nueva institución o los nuevos funcionarios que encabezarán la producción azucarera, bajo un titular más o menos así: Ahora si vamos a construir…, perdón, Ahora si vamos a producir el azúcar planificado. Aunque lo que requiere el país es profundizar los cambios hasta reformar la estructura de la propiedad sobre los medios de producción y elevar los salarios hasta ponerlos en correspondencia con el costo de la vida y liberar todas las trabas que siguen lastrando la producción de azúcar; única forma de despertar el interés de los trabajadores y que la industria azucarera aporte significativamente al crecimiento del Producto Interno Bruto.