Consenso
Numero 9 de 2007 Numero 11 de 2007
ESPACIO DE REFLEXIÓN Y DEBATE DEL PENSAMIENTO PROGRESISTA CUBANO
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01. ¡Aquí todo se puede!
Entrevista con Lino Tomasén

por Eugenio Leal
02. Un golpe del Sur y otro del Norte
Dimas Castellanos
03. Testigo no presencial
Reinaldo Escobar
04. Otra vez en octubre
Consejo de Redacción
05. Grupos electrógenos y contaminación ambiental
Irene Hernández
06. Mucho ruido y pocas nueces
Argelio M. Guerra Aliaga
07. Los coqueteos del caimán con el dragón
Ana López
08. Por encima de la opinión del pueblo nunca
Félix Sautié Mederos
09. La Masonería en Cuba
Gustavo E. Pardo Valdés
10. El padre Varela
Gerardo Martí
11. Funámbula
José Prats Sariol
12. Humor
Carlitos
Ilustración de portada
Brinwashing de César Leal
Grupos electrógenos y contaminación ambiental


Irene Hernández

Muchos de los proyectos económicos y políticos de los últimos años, entre los que se inscribe la Revolución Energética , han tenido un costo difícil de percibir, pues éste subyace oculto tras la enorme campaña propagandística que ha mencionado sólo sus beneficios. Los medios nos muestran las increíbles ventajas de los equipos electrodomésticos de bajo consumo, hacen hincapié en los modernos grupos electrógenos capaces de erradicar definitivamente los pesados apagones, pero no mencionan el fuerte impacto medioambiental y social que estos nuevos elementos han traído a nuestras vidas.

El apresuramiento, unido a deficientes estudios de las áreas donde se han ubicado estas nuevas unidades generadoras de electricidad, ha contribuido a crear un sinnúmero de incomodidades que no encuentran eco en los medios oficiales. Tal es el caso de la comunidad conocida por Loma Modelo, en el capitalino municipio de Regla, que desde hace más de un año está sometida al ruido, las emanaciones tóxicas y el riesgo de accidente que ocasiona el grupo electrógeno situado en sus cercanías.

Regla sufre, como pocos municipios cubanos, la agresión de varios factores contaminantes. Por una parte la Refinería Ñico López, la fábrica de fertilizantes Gerardo Granda, los molinos de trigo Turcios Lima y José Antonio Echeverría, la Brigada 18 de Construcciones Industriales, la Empresa Nacional de Astilleros, y la Empresa de Obras Marítimas. A esta alarmante lista se le ha sumado el Grupo de Electrógenos ubicado en la comunidad de Loma Modelo.

Las cifras de padecimientos alérgicos y respiratorios hablan por sí solas del efecto que tienen en la salud de los reglanos los residuos vertidos por las industrias colindantes. En este territorio hay una incidencia de un cincuenta por ciento más, que la media nacional, de trastornos asmáticos y bronquíticos. De manera que la adición a esta “enrarecida atmósfera” de una nueva fuente contaminante, hacen el cuadro ecológico de la comunidad más sombrío.

El humo emitido por estos grupos electrógenos no es el único elemento que ocasiona molestias y trastornos a los pobladores de Loma Modelo, sino también el ruido, de varios decibeles, que acompaña su accionar durante todo el día. Junto al “rugido” proveniente de la vía rápida del Anillo del Puerto, el ferrocarril y la calle de 10 de Octubre, convive ahora -como en una indeseable sinfonía- el ronroneo permanente de los 14 grupos de generación eléctrica.

Resulta evidente después de leer todo lo anterior que la ubicación de este grupo electrógeno no se consultó con los habitantes de la comunidad, a los que ni siquiera se les anunció con anterioridad su emplazamiento. En la decisión de ubicarlos tan cerca de los edificios influyó el hecho de la presencia, a pocos metros, de grandes tanques del combustible necesario para su funcionamiento. Para colmo, parece ser que la ubicación de estos grupos empezó a realizarse sin la obligatoria Licencia Ambiental, detalle este que viola lo estipulado por el artículo No. 27 de la Ley No. 81, que exige poseer dicha licencia para poder emplazar la obra. Hasta el momento, los grupos electrógenos están al margen de la legalidad y muy lejos de la aceptación popular. El hecho de haber sido orientada, su ubicación, desde la más alta instancia ha hecho que se hayan saltado numerosas exigencias ambientales.

Ante semejante atropello, el estado de opinión de los vecinos de Loma Modelo es muy negativo. Entre ellos abundan no sólo las quejas a la institución Cupet, sino que existe un verdadero disgusto ante un sistema de toma de decisiones que funciona con orientaciones “bajadas desde arriba” sin dejar abierta la posibilidad de que los pobladores puedan refrendar las decisiones.


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Irene Hernández
Pedagoga

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