| 01. | ¡Aquí todo se puede! Entrevista con Lino Tomasén por Eugenio Leal |
| 02. | Un golpe del Sur y otro del Norte Dimas Castellanos |
| 03. | Testigo no presencial Reinaldo Escobar |
| 04. | Otra vez en octubre Consejo de Redacción |
| 05. | Grupos electrógenos y contaminación ambiental Irene Hernández |
| 06. | Mucho ruido y pocas nueces Argelio M. Guerra Aliaga |
| 07. | Los coqueteos del caimán con el dragón Ana López |
| 08. | Por encima de la opinión del pueblo nunca Félix Sautié Mederos |
| 09. | La Masonería en Cuba
Gustavo E. Pardo Valdés |
| 10. | El padre Varela
Gerardo Martí |
| 11. | Funámbula José Prats Sariol |
| 12. | Humor Carlitos |
| Ilustración de portada Brinwashing de César Leal |
Sin ánimo de caer en el vicio de las conmemoraciones, el mes de octubre significa para la revista digital Consenso desde Cuba, la evocación de aquel amargo momento del año 2005 en que dos miembros fundadores del Consejo de Redacción, Marta Cortizas y Eugenio Leal sufrieron en su domicilio las consecuencias de un prolongado mitin de repudio. Dos años después todavía nadie se atreve a visitar su casa.
Pero también hay que decir que dos años después a nuestra dirección www.desdecuba.com acuden más visitas que nunca. Más de 700 mil hits en el mes de octubre, tanto para leer los artículos de la revista como para entrar en los diferentes “portafolios”, entre ellos el Blog “Generación Y” que tanto ha dado que hablar últimamente. Las diferentes corrientes de la vida espiritual de los cubanos, aspectos variados de la economía, la cultura y la política han sido reflejados sin faltar a la norma más inflexible que nos autoimpusimos: renunciar a la violencia verbal.
Otra vez en octubre la colega Marta Cortizas vuelve a ser víctima de las represalias. Ahora se trata de que las autoridades del departamento de Inmigración le han negado el permiso de salida para viajar al exterior con el propósito de ver a su hija y darle la bienvenida a su próxima nieta. Sabemos que ella no es el único caso, ni siquiera el más dramático, pero lo mencionamos porque todo nos indica que ésta es la forma que han encontrado aquellos que solo saben reprimir, para conmemorar los hechos de octubre del 2005.
Todo el poder de un estado se usa para impedir que una madre visite a su hija, sin embargo ni uno solo de los funcionarios que tomó la decisión se atreve a firmar con su nombre un documento donde explique las razones de esta medida. Mucho poder, pero poco valor. Marta, por su parte no tiene poder para franquear la puerta que se le cierra en el aeropuerto, pero le sobra el valor para firmar, junto a todos nosotros, su pertenencia invaluable al Consejo de Redacción de nuestra “incómoda” revista.
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