Revista Digital Consenso
Número 10 de 2007


¡Aquí todo se puede! Entrevista con el Dr. Lino Tomasén
Eugenio Leal

"Regáleme ese niño, que ha nacido alguien prodigioso. Me lo dice la luz que emana de su cabeza". Esto le expresó el pediatra a la madre cuando la atendió en el parto de Lino Bárbaro Tomasén Vera, el 4 de diciembre de 1961. Ya durante el embarazo algunos espiritistas le vaticinaron que iba a tener un niño prodigio. Los augurios comenzaron a cumplirse, según cuenta Lino, al aliviar el dolor de un amigo al pasarle sus manos por la región afectada. Desde ese momento comenzó a curar enfermedades . Gradualmente fue constatando las potencialidades ocultas en su cuerpo y descubrió que podía abrir una flor en sus manos simplemente concentrándose en ella. También con sus manos podía enfriar en instantes un vaso lleno de agua caliente o viceversa. Durante sus estudios curaba a sus compañeros en relativo secreto para no ser requerido por los profesores. En la Universidad le tomó mucho trabajo adaptarse, no le gustaba atender a clases y a veces ni asistía al aula, lo que le ocasionaba problemas disciplinarios, aunque los resultados académicos en su carrera fueron excelentes. En 1985 recibió el diploma de Doctor en Medicina. Se desempeñó como médico en diferentes policlínicos y hospitales en Ciudad de La Habana. La actividad de sanar con sus manos se hizo pública en el año 1990 y se le realizó un minucioso estudio acerca de su actividad de curación. En ese estudio, que se extendió por dos años, la estadística demostró la especial capacidad que poseía en las manos para curar diferentes enfermedades. Es en el año 1992 que comienza a curar en su casa de Infanta y Carlos III a las personas enfermas. Actualmente atiende a como promedio doscientas personas diarias en Concordia No. 410, e/ Gervasio y Escobar, municipio Centro Habana.

El Dr. Lino consulta a los pacientes de pie en un ángulo en la sala de la vivienda habilitada con bancos y sillas para unas 40 personas que presencian la curación del enfermo de turno. En un lateral y junto a una pared hay una mesa rectangular donde acuesta a aquellos que lo requieren. Los bancos y sillas están ocupados permanentemente. Las personas entran y salen continuamente. Es sumamente rápido en sus actos, ya que responde a las preguntas, interroga al paciente y acciona con sus manos sobre éste.

Las acciones visibles las realiza al emplear la técnica terapéutica de la quiropráctica, también denominada quiropraxis. Esta se basa en masajes y diferentes manipulaciones a distintos niveles del cuerpo y en especial de la columna vertebral. En correspondencia con ello les efectúa estiramiento de los brazos, torsión del cuello; los sujeta desde atrás, levanta, sacude y deja caer para que los pies golpeen el piso. Así mismo de forma combinada utiliza varias técnicas: reflexología, digitopuntura, Chi kung, etc. Con gran destreza ejecuta la imposición de manos e imparte golpeteos suaves con los dedos en el pecho, el vientre y la región afectada. Procede con patrones repetidos de tratamiento, que son comunes, a puntos de estímulo, necesarios para el que lleva una vida poco sana (sedentarismo, obesidad, adicciones tóxicas, etc.). Posteriormente los específicos del caso. Puede que recomiende medicina verde.

Es impresionante la fuerza física y la energía que demuestra tener el Dr. Lino A lo que se le añade la energía empleada en activar el sistema curativo de los enfermos. Esta activación también la efectúa a distancia, ya que se presentan personas con la foto del enfermo.

Me habían prevenido sobre su desmesurado egocentrismo. Lo cierto es que está permanentemente autorreafirmándose Nadie como yo en la Tierra ! ¡Yo soy el mejor, el primero en el mundo! ¡Yo puedo curarlo todo, hasta el sida! ¡Yo soy la cima de la sanación! También aclara ¡Yo soy autosuficiente, no soy modesto. El modesto no puede curar! En particular, utiliza cada cierto tiempo una reafirmación, para acondicionar psicológicamente a sus pacientes, les dice ¡Borren al llegar aquí el No! Donde ustedes dicen ¡No se puede!, ¡Quiten el No! ¿Y qué queda? ¡Se puede! ¡Aquí todo se puede!

Me hizo recordar a otro hombre que vivió hace dos mil años y hacía curaciones milagrosas. Escandalosamente egocéntrico, aquel hombre decía ser hijo de Dios y proclamaba: ¡Yo soy el camino, y la verdad, y la vida; nadie viene al Padre sino por mí! ¡Venid a mí todos los que estáis trabajados y cargados y yo os haré descansar! ¡....el que bebiere del agua que yo le daré, no tendrá sed jamás; sino que el agua que yo le daré será en él una fuente de agua que salte para vida eterna! Finalmente, por estas cosas, fue crucificado.

Sin más, oigamos lo que nos dice esta persona tan especial:

¿Qué es el Dr. Lino Tomasén? ¿Un médico, un sanador, un canalizador del Espíritu Santo o de la energía universal?

Yo soy la vibración sostenida de la nota OM de la creación. Soy un sol, mi aura tiene un diámetro de sesenta metros.

¿Cómo realizas las curaciones y qué patologías atiendes?

Yo trabajo en el espacio-tiempo continuo, en la cuarta dimensión de la materia. Yo atiendo cualquier patología del mundo material, espiritual o infernal.

Veo que tienes un collar de cuentas amarillas y ámbar, correspondiente a Ochún en el panteón Yoruba, y a la Virgen de la Caridad del Cobre según el sincretismo religioso ¿Eres Babalocha o eres Babalawo? 1

Yo no necesito nada de eso. Yo tengo un don natural. Yo soy un sol y genero mi propia energía para la misión que vine al mundo, para curar y hacer el bien. El collar lo uso porque me gusta.

¿Pero naciste el 4 de diciembre, tu segundo nombre es Bárbaro por Santa Bárbara, Changó? 2

Sí, yo nací el 4 de diciembre a las cinco de la mañana, la hora de Venus, cuando el Amor desciende sobre la Tierra.

¿Cómo te percataste que tenías ese don de la curación y cuándo comenzaste a emplearlo?

Yo me di cuenta cuando tenía siete años. Yo jugaba y no me cansaba. Practiqué todos los deportes: lucha, tenis, atletismo con muchachos mayores que yo y les ganaba. Si algún muchacho se sentía mal le pasaba la mano y se le quitaba. Mira, una vez estando en el campo un guajiro cogió un maja y lo descoyuntó, yo lo vi con los muchachos, tomé al maja, lo sacudí y revivió y se fue arrastrando. Cuando el hombre volvió y preguntó le dijeron que yo lo había revivido, no lo quiso creer.

Te graduaste de doctor en medicina por la Universidad de La Habana? Qué aportaron estos estudios a tu capacidad natural de curar?

Mi madre era profesora, doctora en pedagogía, toda madre quiere que su hijo estudie. La complací y me gradué de médico. Mis compañeros de estudios me veían como una mascota, me decían el brujo, el adivino. Yo les aconsejaba, estudien esto y aquello que es lo que va a salir en el examen. Otras veces me preguntaban y les pronosticaba quiénes iban a aprobar y quiénes suspenderían y se cumplía. Como médico comprendo las patologías que han sido diagnosticadas a los pacientes que vienen a verme, a otros yo les realizo los diagnósticos. A todos les curo la dolencia que presentan.

Trabajaste en policlínicos y hospitales en Ciudad de La Habana ¿Cuál fue la reacción de tus colegas y la dirección de estos lugares al verte actuar de forma tan poco ortodoxa?

Mis colegas me veían como un brujo, un hechicero, alguien con poderes paranormales. Algunos en la superestructura comenzaron a interferir, pero mi fuerza, mi impulso por sanar y curar fue mayor. Yo seguí el consejo que le da el mono al rey león: ocupa tu lugar en el ciclo de la vida. Yo soy de Cuba y me debo a mi pueblo, mi misión en curar. En 22 años trabajando sólo he cogido vacaciones dos veces.

En teoría todos los seres humanos tenemos la posibilidad de curar, Sin embargo en la práctica se manifiesta sólo en personas excepcionales ¿Cómo se pudiera generalizar, al menos la posibilidad de no enfermarse?

Eso es un don natural que viene con uno. Si no se manifiesta, para desarrollarlo hay que trabajar duro y tener mucha autodisciplina. Mozart a los seis años era un músico extraordinario, era un genio en la composición. Sin embargo el músico de la corte, Salieri, se había pasado toda su vida estudiando y no lograba alcanzar su brillo y esplendor.

Dr. Lino le doy las gracias por su colaboración en nombre del Consejo de Redacción de la revista digital Consenso desde Cuba. ¿ Quisiera transmitir algún mensaje a nuestros lectores de Cuba y del resto del mundo?

Quiero expresar y dar las gracias por permitirme mostrar al universo una sencilla forma de aliviar y curar a personas desahuciadas por los tratamientos médicos convencionales. También reiterar, una vez más, a aquellas personas que han tratado de obstaculizar mi trabajo, que sus esfuerzos sólo han servido para hacerme más fuerte, hacer que lo imposible sea posible. Los esfuerzos por obstaculizar mi trabajo los transmuto en energía positiva que empleo en aliviar y dar amor a mis pacientes.

Testimonios recogidos entre algunos pacientes, el lunes 22 y viernes 26 de octubre del 2007:

- Tomás Gibeaux, 49 años. Es profesor de informática, imparte clases a enfermeras en el Hospital ortopédico "Julito Díaz". Viene por quinta vez con el Dr. Lino. El 19 de agosto del 2007 le diagnosticaron cáncer del colon mediante una tomografía axial computarizada (TAC), lo cual permitió apreciar el estrechamiento que tenía. Cuando llegó por primera vez, sentía dolor y hacía cuatro días que no podía defecar. Gracias a las aplicaciones de energía esa noche pudo hacerlo Ya no siente dolor y puede realizar la necesidad fisiológica diariamente y sin molestia alguna. Todo parece indicar que el cáncer está en proceso de remisión.

- Miguel Herrera Valdés, 47 años, vecino de Santa Fe, municipio Playa, Ciudad de la Habana. Tenía turno para operación el 4 de octubre del 2007. Presentaba hernia discal y varias vértebras comprimidas que le ocasionaban dolor intenso al tratar de caminar. La primera vez lo trajeron en una silla de ruedas. Después de la aplicación se fue aliviado del dolor y en la segunda ya podía caminar. No ha vuelto a sentir dolor y realiza sus actividades sin dificultad.

- La niña Gabriela Pieres, 2 años. Testimonia su mamá Adonai Rodríguez: a consecuencia de sufrimiento fetal presenta afectación en el cerebro que le impedía mantenerse en pie. Después de diez sesiones se mantiene parada y da pasos sostenida por la madre. Se están regenerando las células del cerebro dañadas.

- José Ernesto Cuesta, 58 años, trabaja como custodio en el aeropuerto José Martí de Ciudad de La Habana. A consecuencia de una caída presentaba fractura filamentosa del trícep del brazo izquierdo. Por el ultrasonido se valoró que tenía que ser operado y se le colocaría un fijador RALCA (fijador externo creado por el Dr. Rodrigo Álvarez Cambra). Así mismo se le comunicó que demoraría más de dos años antes de que pudiera utilizar de nuevo el brazo. El día antes de someterse a la operación llegó a ver al Dr. Lino, este lo envió a quitarse el yeso. Según le dijo el brazo presentaba ya necrosis de los tejidos. Al quitar el yeso se comprobó que el brazo estaba negro, al igual que las uñas y los dedos. Sin tocarlo, el Dr. Lino comenzó a hacer pases con sus manos por sobre el brazo transmitiéndole energía durante aproximadamente media hora. En este tiempo sólo le tocó el hombro. Esta acción la realizó tres o cuatro veces, cada media hora, hasta bajar la inflamación. Después de diecisiete sesiones se le efectuó otro ultrasonido y se pudo constatar que, a diferencia del primero en el que se apreciaba el tejido con los filamentos deshilachados y rotos, ahora estaban adheridos y sanos.

- Bárbara Barrueco, 54 años. Esposa de José Ernesto Cuesta. En diciembre del 2005 tenía 56 días con hemorragia continua por presentar en el útero un fibroma, así como otros trastornos ginecológicos. En el Hospital "Salvador Allende," donde se le atendía, se le comunicó que requería ser operada. Como es hipertensa y presenta una cardiopatía sentía miedo de someterse a la operación. Vino cuatro veces a tratarse con el Dr. Lino. En la primera sesión le disminuyó la pérdida de sangre. En la segunda expulsó el fibroma. En la tercera y cuarta se le quitó totalmente la hemorragia, la inflamación y el dolor. Esto ocurrió entre el 28 y el 31 de diciembre del 2005. Dos meses después continuó con su ciclo menstrual normal hasta junio del 2006, que pasó a la menopausia.

- También su sobrina Lety Elena Ruiz ingresó en el Hospital Nacional para operarse de un fibroma, pero presentaba problemas de coagulación. La operaron y a los dos días comenzó con taquicardia, le aumentó la presión arterial y se le inflamó el vientre. Al realizarle un ultrasonido y diversas pruebas, detectaron una hemorragia interna y la operaron nuevamente. El diagnóstico durante las primeras veinticuatro horas era de muy grave, pero mejoró. Posteriormente se vuelve a complicar y se valora la posibilidad de una tercera operación. Esta sería difícil ya que presentaba edema pulmonar y fiebre. En ese estado, la pasan para terapia intensiva. Fue entonces que le trajeron una foto de ella al Dr. Lino, quien comenzó a transmitirle energía en una mañana durante tres o cuatro veces. Al regresar al hospital alrededor de las dos de la tarde del propio día los parámetros comenzaron a estabilizarse. Se le siguió trayendo la foto a Lino y en veinticuatro horas la paciente salió del estado crítico y pasó a la sala, donde se recuperó.

- Marvelis Guevara Bullain, 40 años. Vive en Marea del Portillo, Pilón, provincia Granma. Presenta un tumor periférico (carcinoma) en el pie derecho. Después de cinco años con el padecimiento ha sido operada cuatro veces y se le ha reproducido nuevamente el tumor. Desde hace siete meses ha recibido tratamiento en el Instituto de Oncología en Ciudad de la Habana , donde finalmente le prescribieron la amputación del pie derecho a la altura del tobillo. Hace siete días que recibe tratamiento con el Dr. Lino. A la primera sesión llegó apoyada en una muleta, con mucho dolor. De ella salió con alivio y la zona inflamada y rojiza del pie había desaparecido. A partir de la cuarta sesión desapareció el dolor, lo que le permitió caminar sin el auxilio de las muletas. Hoy siente gran bienestar físico y psicológico.

- Ernestina Bullain Lara, 39 años. Vive en Marea del Portillo, Pilón, provincia Granma. Padece de dolor en la región cervical. Se ha tratado una miopía progresiva en el Hospital oftalmológico "Ramón Pando Ferrer" de Ciudad de La Habana. Las terapias del Dr. Lino le han quitado el dolor de la cervical. Sabe que está curándose de la miopía porque ve mejor.

- Eulalia Velásquez, 45 años. Vive en Santa Fe, municipio Playa, Ciudad de La Habana. Es Licenciada en enfermería. Su hermano, Alberto Velásquez, vive en Holguín y tenía una fuerte neuralgia del nervio ciático que durante un mes le impidió levantarse de la cama. Le trajo una foto al Dr. Lino para que precediera a la curación de su hermano a distancia. Esto se efectuó por la mañana y en horas del mediodía la llamaron de Holguín para decirle que el hermano estaba bien y caminaba sin dolor. Ahora Eulalia ha vuelto con una foto del padre quien sufrió, en Holguín, una isquemia en el cerebro.

- Onelia Sánchez, 58 años. Vive en Peñas Altas, Guanabo, Habana del Este, Ciudad de La Habana. Presentaba infección en los riñones por la bacteria Echerichia Coli . Ha sido tratada cinco veces y los síntomas han desaparecido.

- María de la Fe Soto Consuegra, 37 años. Vive en el municipio Plaza, Ciudad de La Habana. Refiere ser médium, vidente y predice el futuro. En ocasiones, como esta, se carga de energía negativa y no puede librarse de ella, es cuando viene a ver al Dr. Lino para que la energice y le transmute la energía negativa en positiva.

- Anolan Díaz, 60 años, vive en el municipio Plaza, Ciudad de La Habana , es enfermera en la Villa Panamericana , Habana del Este. Le diagnosticaron cáncer en el ovario izquierdo. Después de la primera sesión con el Dr. Lino expulsó coágulos grandes. En la segunda fue una sustancia blanca viscosa. Ya no tiene dolores ni inflamación del vientre.

- Tomasa Gómez, 56 años, municipio Boyeros, Ciudad de La Habana. No caminaba, le dolían las piernas y no le reaccionaban cuando quería moverlas. Durante un año estuvo recibiendo tratamientos médicos con especialistas en ortopedia y angiología. Ha recibido cinco sesiones con el Dr. Lino y ya hoy caminó dos mil metros para llegar a la consulta, no siente molestias.

- Ana Ivis Bueno, 33 años, Madruga, provincia Habana, Licenciada, especialista en prótesis dental. Ha venido dos veces porque sentía dolores intensos en la cadera. El dolor ya ha disminuido.

- Rafael Leyva, aunque habla muy bajo y con dificultad, insiste en dar su testimonio. Tiene 56 años. Se trató durante cinco meses en el hospital Oncológico por nódulo en el pulmón izquierdo y parálisis de cuello y laringe. Los médicos discutieron el caso y decidieron que había que operar. Ha venido cuatro veces con el Dr. Lino. Ya no siente dolor y volvió a tener flexibilidad en el cuello, está recuperando el habla.

- Orlando Hidalgo, 66 años, municipio Plaza, Ciudad de La Habana. Le detectaron, en agosto de este año, en el Hospital Hermanos Ameijeiras, un tumor en el colon. Le efectuaron diversas técnicas de diagnóstico: colón por enema, colonoscopia con biopsia, etc. Después le han repetido la colonoscopia y no han encontrado el tumor, le preguntaron si estaba recibiendo tratamiento con el brujo Lino, cuando contestó afirmativamente le manifestaron que siguiera porque el tumor había hecho remisión.

- Rubén Guerra Olivares, 67 años, vive en el municipio Playa, Ciudad de La Habana. Durante veinte años ha sufrido con una hernia discal y compresión de las vértebras L-4 y L- 5, ha recibido tratamientos médicos en los hospitales "Calixto García" y "Miguel Enríquez". Esta es la cuarta sesión con el Dr. Lino, se siente bien y no tiene dolor.

- Marco Antonio Salgado, 50 años, vive en Veracruz, México. Su hijo de 27 años fue curado por el Dr. Lino, presentaba problemas circulatorios y presión arterial elevada. Vino con una foto de su hermano, que vive en México, para que el Dr. Lino le efectúe el tratamiento a través de ella.

- Jorge, de 27 años, vecino del municipio Cerro, se presenta con una foto de su perra dálmata, Malinche, de 4 años. Reporta que presentaba convulsiones y no podía pararse. La llevó a que la vieran cuatro veterinarios, sin resultados. El viernes 19 de octubre le trajo la foto al Dr. Lino quien le diagnosticó un parásito alojado en el cerebro. Con un rápido golpeteo con las yemas de los dedos le envía energía a la perra. Lino explica que le ha estimulado el sistema inmunológico, le reforzó las células macrófagas, los linfocitos T se activaron y eliminaron el parásito del cerebro. El dueño refiere que el primer día, cuando llegó a la casa, la perra ya estaba parada y no volvió a tener convulsiones. Esta es la sexta sesión y el animal realiza normalmente sus actividades con la energía de siempre. El Dr. le explica que tiene que cerrarse el área donde estuvo alojado el parásito, debe volver una vez más para concluir la curación.



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1 En la religión de origen africano Yoruba, Babalocha es padre de santo. Aquél que inicia a otro, cuida y orienta en la vida religiosa. Babá: padre; ocha: santo, en la Regla de Ocha. A su vez Babalawo es el sacerdote de Ifá, un complejo sistema adivinatorio regido por la entidad Orula; quien gobierna el mundo, las leyes de la naturaleza, el cuerpo humano con sus virtudes y defectos, el presente, el pasado, el futuro y el mundo extracorpóreo.
2 Changó: entidad del fuego, del rayo, del trueno, de la guerra, del baile, la música y la belleza viril. Patrón de los guerreros y las tempestades. En el sincretismo con la religión Católica-romana se identifica con Santa Bárbara, su día es el 4 de diciembre.



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Eugenio Leal
Cienfuegos, 1952. Ingeniero Mecánico
Bachiller en Estudios Bíblicos y Teológicos
Miembro del Consejo de Redacción de la Revista Digital Consenso



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