Consenso
Numero 8 de 2007 Numero 10 de 2007
ESPACIO DE REFLEXIÓN Y DEBATE DEL PENSAMIENTO PROGRESISTA CUBANO
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indice

01. Lissette Bustamante:
un compromiso con la verdad

por Reinaldo Escobar
02. Alegato por el debate
Dimas Castellanos
03. Polémica (I):
Tener, mantener y desarrollar la confianza en el pueblo

Félix Sautié Mederos
04. Polémica (II):
Obedecer al pueblo

Reinaldo Escobar
05. Debates en Cuba: elementos para un diagnóstico
Miriam Celaya
06. La insoportable levedad del peso
Ana López
07. Cuba, perturbaciones en el horizonte
Oscar Espinosa Chepe
08. Razones éticas o razones teológicas
Argelio M. Guerra Aliaga
09. Textos imborrables:
El caso Mella
10. Figuras y hechos cardinales
Tomás Romay Chacón

Gerardo Martí
11. El mito, la primera metáfora de la poesía
Luís Eligio Pérez M. Cafria
12. Humor
Carlitos
Ilustración de portada
Graffiti de Omni-Zona Franca
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Revista Digital Consenso
Número 9 de 2007
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Revista Digital Consenso
Número 9 de 2007
La insoportable levedad del peso
Ana López

L a entrevista dada por Pedro Monreal a Edmundo García del programa  “La noche se mueve", llama a reflexionar sobre las limitaciones del actual orden de cosas en la economía cubana. La falta de productividad, las limitaciones a la innovación, el centralismo excesivo y la dualidad monetaria, son algunos de los temas abordados –con mesura y honestidad- por este economista cubano. La evidente urgencia con que deben producirse los cambios estructurales que hagan producir la tierra, parecen ser la base de los cambios económicos, que inevitablemente traerán consigo reajustes políticos.

Dentro de los temas tratados por Monreal aparece el de la convivencia monetaria del peso convertible y el peso cubano. Según opina:

(…) la coexistencia de dos monedas es un desastre económico, es uno de los peores disparates que pueden existir. En Cuba se hizo por un problema de presiones que no podían, aparentemente, resolverse de otra manera, pero eso tenía que haberse resuelto hace rato ya, existe desde hace mucho tiempo una identificación por parte del gobierno cubano de que eso había que resolverlo, que es insostenible y que tenía que ser resuelto. ¿Cuál es el elemento que impide esa corrección que todo el mundo entiende que es necesaria?, el elemento que lo impide es la falta de productividad de la economía estatal cubana si la economía estatal que es la que respalda esa  moneda es improductiva, jamás podrá resolverse el problema de unificar la  moneda hacia el sentido de divisa de la moneda cubana.

Con palabras menos académicas y sin los conceptos económicos que respaldan los criterios de Monreal, los cubanos comprueban en el día a día los inconvenientes de la dualidad monetaria. Su eliminación es una de las exigencias más planteadas en los actuales debates que se desarrollan en los centros trabajos y los barrios.

¿Llegó la dualidad monetaria para quedarse? ¿Tiene el gobierno la capacidad económica de eliminar dicha dualidad? ¿Puede revertirse el costo social de haber convivido casi quince años con dos monedas? Son algunas de las preguntas que, sobre ese tema, se escuchan. Sin embargo, tienen la entonación de las interrogantes retóricas. Están cargadas del escepticismo de los que saben que el maridaje entre la moneda convertible y el devaluado peso cubano, es sólo la superficie más visible de una economía que se tambalea y es incapaz de avanzar sin apoyo.

La actual dualidad monetaria comenzó en 1993, cuando el 13 de agosto –fecha que coincidió con el cumpleaños de Fidel Castro- se promulgó una regulación que despenalizó la tenencia de divisas para personas naturales. En esos momentos la economía cubana había tocado fondo y la parcial dolarización de la economía, el permiso a ejercer trabajos por cuenta propia, la autorización de mercados agropecuarios y la apertura a inversiones extranjeras, fueron las válvulas de escape a una situación económica y social a punto de estallar.  La dolarización se extendió rápidamente por todo el país tanto en el sector privado como empresarial.

En lo social, las diferencias se dispararon, fundamentalmente entre el poder adquisitivo de quienes tenían acceso a la moneda convertible, ya fuese a través de las remesas familiares, el contacto con el turismo o el mercado informal. Mientras que en el sector empresarial surgieron –o se transformaron- empresas que comenzaron a operar directamente en dólares norteamericanos, en contraste con otras que siguieron haciéndolo en pesos cubanos, que por lo general se encontraban vinculadas al sector presupuestado de la economía y dependientes de asignaciones o decisiones centralizadas.

¿Cuáles fueron las causas principales que propiciaron la instauración de la dualidad monetaria?

    • Resultó imposible extirpar de la sociedad cubana la divisa convertible, fundamentalmente el dólar, que venía circulando en el mercado informal desde algunos años antes.
    • La economía nacional estaba necesitada con urgencia de financiamiento externo. La pérdida de confianza en la moneda nacional hizo que fuera necesario ampararse en el dólar como un elemento para incentivar la inversión extranjera.
    • El gobierno cubano necesitaba recaudar divisas, llegadas en su mayoría a través de las remesas familiares. La creación de la red de cambio a la población denominada CADECA, permitió obtener una inyección de moneda libremente convertible que se revirtió en la deteriorada red de bienes y servicios.
    • Se necesitaba una moneda que realmente funcionara como marco de referencia de precios y costos, para ser usada en el sector empresarial. El peso cubano no era una moneda confiable ni creíble y no transmitía una imagen correcta de los precios y costos reales. Era impostergable establecer una correspondencia entre el sistema de precios internos y el que era válido en el mercado internacional. (continúa...) >>
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