Consenso
Numero 8 de 2007 Numero 10 de 2007
ESPACIO DE REFLEXIÓN Y DEBATE DEL PENSAMIENTO PROGRESISTA CUBANO
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indice

01. Lissette Bustamante:
un compromiso con la verdad

por Reinaldo Escobar
02. Alegato por el debate
Dimas Castellanos
03. Polémica (I):
Tener, mantener y desarrollar la confianza en el pueblo

Félix Sautié Mederos
04. Polémica (II):
Obedecer al pueblo

Reinaldo Escobar
05. Debates en Cuba: elementos para un diagnóstico
Miriam Celaya
06. La insoportable levedad del peso
Ana López
07. Cuba, perturbaciones en el horizonte
Oscar Espinosa Chepe
08. Razones éticas o razones teológicas
Argelio M. Guerra Aliaga
09. Textos imborrables:
El caso Mella
10. Figuras y hechos cardinales
Tomás Romay Chacón

Gerardo Martí
11. El mito, la primera metáfora de la poesía
Luís Eligio Pérez M. Cafria
12. Humor
Carlitos
Ilustración de portada
Graffiti de Omni-Zona Franca
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Revista Digital Consenso
Número 9 de 2007
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Revista Digital Consenso
Número 9 de 2007
Alegato por el debate (3)
Dimas Castellanos

A principios del 2007, las apariciones televisivas de tres funcionarios vinculados a la política cultural vigente en Cuba desde 1971, generó, por vez primera sin la iniciativa partidista o gubernamental, un acalorado debate entre una parte significativa de la intelectualidad cubana, a  través de los e-mails: un medio alternativo antes inexistente. El debate entre intelectuales, iniciado con acusaciones y contra acusaciones, se fue elevando hasta apuntar a la responsabilidad de los máximos dirigentes de la funesta política: dentro de la Revolución, todo; contra la Revolución, nada. El principal resultado de esa polémica, desde mi punto de vista, radica en haber puesto a la orden del día la necesidad de un cambio esencial que implique a toda la sociedad cubana.

Más recientemente, algunas figuras conocidas de la izquierda cubana han hecho público un conjunto de críticas que están conformando un nuevo episodio de debates, el cual, paralelo al nuevo llamamiento del Partido Comunista a discutir libremente el discurso del General Raúl Castro del pasado 26 de julio, constituyen inequívocas manifestaciones de que el debate es inevitable, que está resurgiendo como elemento decisivo del desarrollo, al punto que su emergencia en el escenario cubano será imposible de detener por más tiempo.

Condiciones mínimas para el debate

Un proceso de esa índole requiere de espacios permitidos y adecuados para participar y debatir, para desplegar los argumentos y contrargumentos de las partes actuantes; único modo civilizado y donde las únicas armas aceptables son las de la razón y el convencimiento. Como ese escenario plural está ausente en nuestra realidad, se  impone su implementación gradual bajo el principio que lo primero es el ser humano. En el mismo no pueden faltar la libertad de expresión como condición de la cultura y manifestación de la dignidad humana; la libertad de prensa, garantía del resto de las libertades; la libertad de información, una exigencia para que el debate se realice a plenitud; y la libertad de asociación, requisito para una verdadera participación cívica paralela al Estado.

Se impone además, la necesidad de ir conformando una cultura donde no tenga cabida el énfasis fanático y el tono agresivo con que acostumbramos a declarar la posesión de la verdad, las descalificaciones, las adjetivaciones personales, las amenazas veladas. Una cultura para proteger la libertad de otros como la propia, porque la violación de libertad de otro ser humano es un delito contra la humanidad y un atentado al desarrollo social, así como para extender el debate a todas los asuntos e ideas donde las mismas se validen sólo a partir de argumentos y contrargumentos.

Propiciar el debate, protegerlo y generalizarlo es un camino hacia las posibles soluciones de la  actual crisis. Es la antesala del diálogo, de la negociación y de la reconciliación. Es una forma de hacer cultura y fomentar la libertad. Es además de una necesidad insoslayable, una opción, que depende en mucho de la voluntad política de los que están asumiendo el poder en Cuba y una oportunidad para participar como protagonistas de los cambios, que de todas formas se producirán. Por todo y para todo lo anterior este alegato por el debate. (regresar a la primera página...) <<



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Dimas Cecilio Castellanos
Jiguaní, 1943. Licenciado en Ciencias Políticas
Licenciado en Estudios Bíblicos y Teológicos
Miembro del Instituto de Estudios Cubanos
Miembro del Consejo de Redacción de la Revista Digital Consenso



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