Consenso
Numero 7 de 2007 Numero 9 de 2007
ESPACIO DE REFLEXIÓN Y DEBATE DEL PENSAMIENTO PROGRESISTA CUBANO
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indice

01. Empujar los límites. Entrevista con Omni-Zona Franca
Yoani Sánchez
02. La agricultura cubana: cambiar todo lo que debe ser cambiado
Dimas Castellanos
03. Orden del día
Reinaldo Escobar
04. ¿“Temas” en transición?
Miriam Celaya
05. Cuba, opciones para un futuro digno
Oscar Espinosa Chepe
06. Un abrazo fraternal
Eugenio Leal
07. Eventos de agosto
08. Figuras y hechos cardinales
José Agustín Caballero: reforma o ruptura

Gerardo Martí
09. Sarría o el rey de las papas
Orlando Hernández
10. Carta de un lector
Un cubano igualmente preocupado
11. Una nueva polémica
12. Los Boys Scouts en Cuba
Leopoldo E. Vázquez Gutiérrez
13. Cocina permacultural
Miriam Cabrera
14. Humor
Carlitos
Ilustración de portada
Bernardo Sarría
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Revista Digital Consenso
Número 8 de 2007
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Revista Digital Consenso
Número 8 de 2007
Cuba, opciones para un futuro digno
Oscar Espinosa Chepe


Ante todo un afectuoso saludo desde nuestra amada Cuba. Deseo expresarles el más profundo agradecimiento por brindarme la posibilidad nuevamente de participar, aunque sea por escrito, en la XVII Conferencia Anual de la Asociación para el Estudio de la Economía Cubana. En esta ocasión bajo el lema "La transición: qué hacer y qué evitar", se efectúa pasado un año de la permanencia en el poder de un gobierno provisional, encabezado por el General Raúl Castro, debido a la prolongada enfermedad del Presidente Fidel Castro.

Cuando se inició el período de provisionalidad, no pocas personas pensaron que teniendo en cuenta las características personales del General Raúl Castro, en particular su pragmatismo, podrían iniciarse algunas reformas económicas tendientes a paliar en cierto grado la amplia crisis que desde hace años azota la sociedad cubana. Declaraciones sobre su disposición de conversar con el gobierno de los Estados Unidos para procurar una solución racional al diferendo existente, así como determinadas opiniones y críticas objetivas aparecidas en la prensa cubana a partir de agosto de 2006 demostrativas de las dificultades en diversos sectores de la economía, alentaron la suposición de que pudieran ejecutarse algunos cambios, quizás al estilo de China y Vietnam, promovidos por el jefe y organizador de las fuerzas armadas.

Durante el año transcurrido, la extrema agitación política mantenida durante decenios ha descendido algo; los horarios de la televisión se han respetado un poco más; y los actos públicos por lo regular han estado menos cargados de largos discursos, con un menor acarreo movilizativo de la población. En síntesis, debe reconocerse que ha existido un poco de sosiego para los fatigados ciudadanos, aunque no ha desaparecido la dosis de carga política.

Lamentablemente, los cambios han llegado hasta ahí, ya que en el aspecto estructural prevalece el más absoluto inmovilismo e incluso podría decirse que las críticas aparecidas en la prensa han cesado significativamente en los últimos meses, al mismo tiempo que se aprecia cierta recuperación del Presidente Fidel Castro. Se vuelve al triunfalismo infundado, tanto que la sesión de la Asamblea Nacional del Poder Popular, efectuada a fines de junio, ha sido una de las peores en cuanto a información a la población y, por primera vez en muchos años, no se dieron datos sobre el desenvolvimiento de la economía en el primer semestre del año. Además, aunque se hizo un informe oficial sobre la industria azucarera, ni siquiera se brindó el monto del azúcar producido en las zafras de 2006 y 2007.

En adición, prosigue la depauperación de la sociedad cubana en todos los aspectos, tanto económico, social, demográfico, cultural como medio ambiental, y, por consecuencia, ha continuado la pérdida de valores espirituales y morales.

Como se conoce, el gobierno anunció un crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) en el 2006 del 12,5%; cifra absolutamente reñida con la realidad y en contradicción con datos brindados sobre lo realizado en sectores importantes de la economía, donde se produjeron notables descensos. Así en la agricultura, ganadería y silvicultura la caída fue del 7,0%, en la industria azucarera del 8,4% y en el turismo del 3,6%, según cifras oficiales provisionales. En la industria manufacturera se reconocer un crecimiento sólo del 2,4% y en la explotación de minas y canteras 1,9%.

La justificación del incremento del PIB se quiere adjudicar a la aplicación de una nueva metodología para valorar las actividades de educación, salud pública, cultura y deporte; las dos primeras conocidas por su gran regresión cualitativa dentro del país debido a la pérdida masiva de profesionales calificados, ya sea por dedicarse a trabajos más lucrativos o por salidas al extranjero, particularmente en el caso de los médicos, exportados como mano de obra a Venezuela y otros países.

También continúa deteriorándose el intercambio comercial de bienes, --reforzándose la dependencia a la subvención venezolana--, de manera que por cada dólar exportado por Cuba, se importan 4, comprendido el 84,0% de los alimentos de la canasta básica de la población con la participación activa de los Estados Unidos, convertido en el sexto socio comercial de Cuba, de acuerdo con informaciones oficiales. Un escenario con tendencia a empeorar con la reciente regresión de las cotizaciones internacionales del níquel, el rubro básico de las exportaciones cubanas en los últimos años.

La situación económica continuó empeorando en el primer semestre del 2007, con una nueva caída de la producción azucarera, estimándose extraoficialmente que la pasada zafra estuvo entre 1,0-1,1 millón de toneladas, por debajo del 1,2 millón obtenido en 2006, a pesar de que la caña tuvo un excelente año en cuanto al régimen de lluvias. También han existido problemas serios en la producción de tabaco, que puede haber descendido hasta un 10,0%, así como un retroceso en la importante producción de papa, por la reducción de las áreas sembradas y la disminución de los rendimientos.

En el turismo ha continuado el retroceso acaecido en el 2006, con caídas en la llegada de visitantes del 7,0% en enero y el 13,0% en febrero de 2007; meses decisivos de la temporada alta en Cuba, lo que será muy difícil revertir en el resto del año.

Las perspectivas de construcción de viviendas se han desinflado. Los planes establecidos en 2005 suponían la edificación de 100 000 unidades a partir de 2007, pero hasta el cierre de mayo pasado sólo habían podido terminarse algo más de 16 000. Por cierto, durante una reunión con dirigentes del Poder Popular realizada a principios de junio, Carlos Lage calificó como falsa la cifra de 110 000 viviendas construidas en 2006, anunciada preliminarmente, pero no aclaró el monto realmente terminado.

La situación también es muy grave en el transporte, donde se ha reconocido que la solución demorará. Paralelamente continúa el proceso de descapitalización de los activos del país, según puede apreciarse en los anexos 1 y 2, confeccionados sobre la base de cifras oficiales y de CEPAL, demostrativas de que desde 1994 la formación bruta de capital fijo en porcentaje del PIB prácticamente no supera el 10,0%. Este dato subraya el prolongado proceso de descapitalización al que han estado sometidos los bienes básicos. (continúa...) >>



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