Revista Digital Consenso
Número 7 de 2007


El papel de la información en la sociedad cubana
Dagoberto Valdés


(Apuntes para introducir el debate en el Encuentro convocado por la presidencia local de la UE en La Habana. Residencia del Embajador de los Países Bajos. 27 de mayo de 2005)

Dagoberto Valdés

1. Introducción.

Agradezco, personalmente, la gentil invitación de la presidencia local de la UE para introducir con unas breves reflexiones el debate que tratará este primer Encuentro que tiene como “objetivo intercambiar puntos de vista sobre el tema del papel de la información en la sociedad cubana” tal como dice la carta con la que nos han convocado. Del mismo modo deseo expresar mi gratitud como cubano por estas iniciativas cívico-culturales con las que “la Unión Europea trata de intensificar las relaciones con pensadores independientes de todos los sectores para fortalecer y apoyar la libertad de pensamiento y expresión”. Creo que es una de las muy diversas formas de establecer el deseado diálogo constructivo con todos los miembros de la sociedad cubana.

Comenzaré diciendo que el tema escogido para este primer Encuentro me parece necesario, oportuno y además apasionante. Como lo que me han encargado es introducir el debate les propongo la siguiente dinámica de trabajo que utilizamos con mucho fruto en el Centro de Formación Cívica de Pinar del Río. En ese Centro tenemos una consigna muy sana: 15 minutos para quejarse, 45 minutos para buscar caminos de solución. Como en esta presentación sólo cuento con los primeros quince, les propongo que usemos ese tiempo más para mirar los caminos posibles que para constatar los muros que se interponen, sin obviarlos, claro está, pero alzando la vista hacia las experiencias y propuestas de nuestro tiempo en el proceso que nos pueda llevar de una sociedad opaca y cerrada a una sociedad de la transparencia y la información; de ella avanzar hacia la sociedad del conocimiento y de esta a la sociedad de la solidaridad y el Desarrollo Humano Integral. (cfr. Granma, 10 mayo 2005, p.8: "Hacia una sociedad del conocimiento").

¿En qué fase de este proceso se encuentra Cuba? ¿Qué habría que cambiar? ¿Hacia dónde habría que cambiar? ¿Cómo hacerlo de modo ético, gradual y ordenado?

Como estoy seguro que el clima de este Encuentro será sosegado, transparente, incluyente, plural, no concluyente y abierto, me atrevería a proponerles un método muy sencillo de participación. Mientras hago esta introducción, podrían ir señalando el texto con varios signos:

(¿) para aclarar.
(¡) para destacar algo importante.
(=)para discrepar
(c)para señalar algo aplicable a Cuba.

Esta dinámica quizá podría conducirnos a una mayor libertad para expresar, discrepar y consensuar; al debate respetuoso de la otra opinión e incluso a la búsqueda de una ética de mínimos o espacio común consensuado pero siempre perfectible. En búsqueda de una articulación de estos espacios y encuentros para darle una continuidad creciente.

Si nos parece, ahora les propongo entrar directamente en el tema.

2. Algunas preguntas y problemas sobre el papel de la información en la sociedad cubana.

Usando unos minutos para suscitar un primer acercamiento al estado actual de la información en la sociedad cubana, que todos conocemos bien. Me permito comenzar con varias preguntas aparecidas en un artículo de opinión publicado en el no. 59 de la revista Vitral, p.33. Quizá pudieran servir para nuestro debate posterior:

“¿Cuántas publicaciones diarias existen en nuestro país al alcance del público nacional o extranjero para mantenerlo informado del acontecer nacional o internacional? ¿Cómo es posible que ocurra esto en pleno siglo XXI, donde la información ha alcanzado tan alta estima? ¿Cómo es posible que la tremenda responsabilidad que tienen los medios de educar e informar de manera completa y veraz a la sociedad, esté tan deteriorada en nuestro país? ¿Por qué en Cuba solo puede existir un único propietario (el Estado) de los medios masivos de información, ya sean escritos, radiales o televisivos? ¿Por qué la inmensa mayoría de los cubanos no tienen acceso a Internet, una opción que integra al mundo y permite disponer del flujo de información global que existe? ¿Cuál es el alcance de la libertad de información que debe practicar el Estado y por qué no prioriza cumplir con la obligación de mantener bien informados a los ciudadanos a los cuales se debe? ¿Por qué no les reconoce y les facilita el derecho que tienen de acceder a mayores y distintas fuentes de información? Y, lo que considero más grave, ¿qué credibilidad tienen para los cubanos los medios de información de nuestra sociedad? o ¿qué nivel de cultura de la información existe en nuestro pueblo?”

En resumen, el autor de este artículo presenta una pregunta global que le da título: “La información, ¿un poder para servir o un medio de control?”

Hay tres problemas que pudieran sintetizar estas interrogantes:

Josep Rota en su artículo “Comunicación, Gobierno y Ciudadanía”, publicado en la Revista del CLAD/UNESCO, vol.5, (1996) señala los siguientes problemas:

¿En qué medida la actual situación de la información en Cuba produce o profundiza estos problemas?

3. Definición de la sociedad de la información:

Una vez pasado estos primeros minutos para poner los pies en la tierra, me gustaría levantar un poco la vista y pasar a una visión más holística y perspectiva del tema. Quizá sería bueno, sobre todo para los cubanos que estamos compartiendo este Encuentro, echar una mirada sobre ese proyecto de convivencia cívica que la UNESCO ha llamado “la sociedad de la información”.

He aquí una definición “es una sociedad en que la que la información se utiliza intensivamente como elemento de la vida económica, social, cultural y política.” (Informe Mundial sobre la Información UNESCO/CINDOC. 1997-98. p. 290).

Este tipo de sociedad debe tener un principio y unas características: Como Principio básico de los servicios de información, que proporcionan a esta un valor añadido: su adquisición, selección, organización, almacenamiento y difusión, sea cual sea su forma. Como características de las sociedades de la información:

Además, para que una nación pueda considerarse como sociedad de la Información debe tener estos tres sectores, por lo menos en vías de desarrollo:

¿En qué grado esta definición, principio, características y sectores de la sociedad de la información son punto de referencia, fuente de inspiración, meta a alcanzar por la sociedad cubana?

4. Criterios éticos sobre la información:

Pero no bastaría con esas líneas pudiéramos decir técnico-organizativas. Miremos, no sólo nuestros problemas de “bloqueo informativo”, sino aprendamos también, con honestidad y espíritu crítico, de los serios problemas que se presentan en ese tipo de sociedades “desenfreno informativo” en que la falta de escrúpulos en la utilización de la información produce serias violaciones a la intimidad, la dignidad y los derechos de otras personas. Uno de los grandes desafíos de los países que ya están en una fase avanzada del proceso de información-comunicación-conocimiento-desarrollo es la eticidad con que se usa la información, tanto en sus contenidos, como en su difusión, como en su tratamiento. Por eso, desde ahora, en que nuestra situación es, pudiéramos decir, primitiva con relación a esas sociedades de la información pero sin una ética de mínimos para su uso, me parece de suma importancia que utilicemos parte de nuestro tiempo de pensamiento y creación para reflexionar en lo que he querido llamar los criterios éticos para la búsqueda, el uso y la divulgación de la información. Considero que una sociedad donde el derecho a la información fuera garantizado por la ley y por la posibilidad real de ejercerla, este ejercicio se vería continuamente en tensión entre estos pares dialécticos:

Teniendo en cuenta la sana tensión dialéctica que debe existir entre estos pares éticos, ¿hacia cuál de los polos se inclina el uso de la información que se produce, se busca y se difunde en Cuba?

5. Información y ciudadanía.

Desearía, además, proponerles que nos detengamos en algunas de las aristas fundamentales de la sociedad de la información. Yo prefiero comenzar, por la importancia que creo tendrá en un proceso de democratización la relación de la información con el ejercicio de la ciudadanía. El estudio “El Derecho de Acceso de los Ciudadanos a la Información Pública” de Alejandro Alfonso, consejero de comunicación de la UNESCO para América Latina, publicado en 2004 y que les recomiendo nos presenta alguno de esos criterios:

Para alcanzar mayores grados de democratización Alejandro Fuenmayor propone los siguientes procesos (o.c. p. 100):

Considero que para ir alcanzando todas estas capacidades ciudadanas se hace muy necesario y urgente ofrecer a todos los cubanos y cubanas una formación cívica sistemática, participativa y permanente. Es decisivo para el futuro de una nación que hace más de medio siglo que no recibe ni experimenta este servicio de educación para la libertad y la responsabilidad.

Estos son algunos criterios que identifican a un ciudadano de la sociedad de la información,

¿Qué hacer para que los cubanos podamos ejercer mejor nuestra soberanía “desde abajo” en este campo crucial para la libertad de pensamiento y de expresión?

6. Información y política.

Para garantizar la libertad de conciencia, pensamiento y expresión, en los que se inscribe indisolublemente el derecho a la información y la comunicación, no basta con el “empoderamiento” de los ciudadanos, este se vería limitado si al mismo tiempo y gradualmente las estructuras políticas fueran respondiendo a las demandas y necesidades de unos ciudadanos bien informados y educados para la participación consciente y democrática. Sería conveniente que reflexionáramos sobre alguno de esos elementos:

7. Información y economía.

Aunque no vamos a profundizar en esta arista que dejamos a especialistas me gustaría, por lo menos, rozarla para que la tengamos en cuenta para próximas ocasiones. Se trata de las relaciones entre información y economía. En este sentido sólo tomar conciencia de que:

8. Información y cultura.

En este acápite solo vamos a suscitar dos temas interrelacionados:

¿Los medios informativos en Cuba respetan la diversidad cultural y promueven todas las manifestaciones auténticas de nuestra cultura? ¿Hasta que punto los padres tienen el acceso a la información requerida para ejercer sus derechos y responsabilidades en la educación y promoción cultural de sus hijos?

9. Información y Derecho.

En este aspecto sólo deseo hacer una relación de documentos de carácter universal o regional que tratan, refrendan y algunos vinculan a los Estados firmantes para que garanticen el ejercicio de la libertad de expresión, de información y de comunicación. Esto son, entre otros, los más importantes:

¿Hasta que punto se conocen en Cuba estas referencias universales y regionales del derecho a la información? ¿Qué hacer para darlas a conocer más?

10. Diez funciones de los MCS para contribuir a mayores grados de democratización:

En el difícil proceso de pasar de una sociedad cerrada y opaca con relación a la información a una sociedad abierta y transparente, los Medios de Comunicación Social (prensa escrita, radio, televisión, Internet, etc.) constituyen un factor decisivo. Según el Informe de la UNESCO sobre la Información estos MCS deben servir a la sociedad en estas diez funciones complementarias entre sí:

¿En qué medida cumplen los MCS en Cuba estas diez funciones? ¿Cómo dar a conocer estas funciones y ponerlas en práctica según nuestras posibilidades?

11. Los límites válidos de la información.

En pocos países del mundo impera todavía hoy, la llamada “cultura del secretismo”, es decir, el cultivo de un clima, o mejor, de un habitat en el que el “secreto” se convierte en un estilo, en un arma, en una justificación viciosa de la arbitrariedad y en una especie de “organopónico” de la corrupción. Los “que saben” explican, detalladamente y de forma paternalista, a los que supone o desea que “no sepan”. Es casi una ofensa a la inteligencia y sabiduría proverbial de nuestro pueblo. Frente a una “mesa redonda” clásica me pregunto, casi “acomplejado” frente al televisor, ¿por qué algunos leen las noticias de los cables y “bajan” de la Internet la información y nos las “interpretan” machaconamente en lugar de dejar que cada cual lea, busque, baje, interprete y saque sus propias conclusiones de las noticias y las informaciones que de todos modos existen, fluyen, bajan, suben, se rumorean y se transmiten por el canal más popular e irrefrenable de los cubanos: la criollísima “radio-bemba”? Otros países, dada la gran marea de información se encuentran con otra limitación que pudiera venir en un futuro en Cuba: el verse inundado de todo tipo de informaciones y no tener una formación ética y cívica para escoger, procesar, interpretar, decidir sobre la base de la información procesada. Para ello se necesita urgentemente un asesoramiento cualificado. No para hacer el trabajo que le toca a cada ciudadano, no para suplantar su inteligencia y manipular sus sentimientos y torcer su voluntad sino para poner en sus manos, en su cerebro y en su corazón las herramientas de análisis, los instrumentos de estimativa moral, las fórmulas para la síntesis necesaria… y luego dejar en libertad a la persona para que protagonice su propio proceso de información-comunicación-conocimiento-desarrollo humano integral. Por ello veo clara la necesidad de un servicio global y gratuito de información y asesoramiento, la necesidad de consultorías de información y comunicación.

¿Qué posibilidades habría para fomentar este tipo de servicio, con estas características de respeto al protagonismo de los ciudadanos, en nuestras comunidades e instituciones?

Existen además, unos límites válidos de la sociedad de la información. Se trata de aquellos contenes que tiene toda libertad cuando se encuentra con la libertad y los derechos de los demás.

La vida en sociedad exige el conocimiento y el buen uso de esos límites que no deben ser nunca para manipular sino para respetar la soberanía ajena. Por ello, surgen conflictos naturales entre el derecho de información, la libertad de expresión y los otros derechos humanos y deberes cívicos:

¿Hasta qué punto estos “contenes” de la libertad de información son respetados en nuestra sociedad?

12. Actores de la información o comunicadores sociales.

He dejado para el final de nuestra propuesta de reflexión, quizás, el aspecto más decisivo en el papel de la información en cualquier sociedad. El factor más decisivo, más consciente, y más maleable a la vez: se trata de las personas que protagonizan la adquisición, selección, organización, almacenamiento y difusión de la información. Se trata de los actores comunicacionales que, en principio, podemos y deberíamos ser todos los ciudadanos de una forma u otra.

¿En qué grado estos actores son protagonistas de la información en Cuba?

Termino resaltando la centralidad de la persona humana en el papel de la información y la comunicación en toda sociedad. La información es para servir a la persona humana y nunca la persona humana puede ser esclava, sierva, instrumento manipulado, bajo el yugo de la información. Nada que lesione la dignidad y los derechos inalienables de los seres humanos puede ser justificado ni sostenido por ninguna razón por muy legítima o legal que parezca la razón. La persona humana es y debe ser, al mismo tiempo, el sujeto, el centro y el fin de toda sociedad de la información.

Muchas gracias.



Pinar del Río, 22 de mayo de 2005



Referencias bibliográficas.

- Alejandro Alfonso, consejero de comunicación de la UNESCO para América Latina .“El Derecho de Acceso de los Ciudadanos a la Información Pública”, publicado en 2004.
- Autor y pionero del Derecho de la Información, el jurista francés Fernad Terrou, en 1939. p. 24 de Acceso.
- Declaración Universal de los Derechos Humanos, ONU, 1948. art. 19.
- Pacto Internacional de Derechos civiles y políticos, ONU, 1966. art.19.
- Carta Democrática Interamericana. art. 4.
- Convención Americana de DDHH. Pacto de San José. 1966. art.13. ej. Venezuela. p. 34 y 36 de Acceso.
- Convención Europea de salvaguarde de los Derechos del hombre y las Llibertades fundamentales. 4 de noviembre de 1950 en el seno del Consejo de Europa.
- Hacia una Europa basada en el conocimiento. La UE y la sociedad de la información. Comisión Europea. Dirección General de Prensa y –comunicación. Texto original terminado en octubre de 2002.
- Declaración de principios. Cumbre mundial de la Sociedad de la Información. ONU, Resolución 56/183. p. 21 de Acceso.
- Informe Mundial sobre Información 1997-98 y 99-2000 . UNESCO/CINDOC.
- Conferencia plenipotenciaria de la Unión Internacional de Telecomunicaciones (UIT). 1998. Resolución 73. p. 22 de Acceso. Cuba.
- Consenso de Tegucigalpa, 2002.
- Carta de Santo Domingo, 2002.
- Consejo Permanente de la OEA. 20 de mayo 2003.
- Juan XXIII. Pacem in terris, 1963.
- Pablo VI, 1964. ONU, Seminario sobre la libertad de información.




____________________________________________________________
Dagoberto Valdés Hernández
Pinar del Río, Cuba, 1955
Graduado de Ingeniero Agrónomo por la Universidad de Pinar del Río en 1980. Trabajó durante 16 años en la Empresa del Tabaco
Miembro de la Presidencia del Encuentro Nacional Eclesial Cubano (ENEC) (Congreso Católico Nacional) en 1986 y redactor del Capítulo de “Fe y Cultura” de su Documento Final
Fundador y primer Responsable diocesano durante diez años (1977-1987) del movimiento de Ministros laicos de la Palabra.
Fundador y Presidente de la Comisión Católica para la Cultura de la Diócesis de Pinar del Río desde 1987 hasta 2006.
Participó en el XXV Congreso Mundial del Movimiento Internacional de Intelectuales Católicos (MIIC-Pax Romana) y fue delegado por Cuba en el Encuentro Latinoamericano del MIIC celebrado en Lima en 1991
Fundador y Director del Centro de Formación Cívica y Religiosa desde 1993 y de su Revista “Vitral” desde 1994 hasta 2007
Tiene publicados los libros “Somos Trabajadores”, “Reconstruir la sociedad civil, un proyecto para Cuba” y “Cuba: Libertad y Responsabilidad. Desafíos y proyectos”. En mayo de 2007 le publican, como editor, su cuarto libro, “La libertad de la luz”, un compendio de todos los editoriales de la Revista Vitral. Artículos, entrevistas y ensayos suyos han aparecido en varias publicaciones nacionales y extranjeras.



____________________________________________________________
Revista Digital Consenso
http://www.desdecuba.com
consenso@desdecuba.com