| 01. | Historia de una obsesión Entrevista con un balsero cubano por Yoani Sánchez |
| 02. | Despenalizar la discrepancia Reinaldo Escobar |
| 03. | Cuba es una sola, y una sola su cultura Miriam Celaya |
| 04. | Nuevas regulaciones aduanales Ana López |
| 05. | El papel de la información en la sociedad cubana Dagoberto Valdés |
| 06. | Polémica Un juguete viejo y otros nuevos Juan Lázaro Besada |
| 07. | Polémica La juventud cubana y la crisis de valores Lucía Morera |
| 08. | Vitral: La Misión de la Iglesia
Dimas Castellanos |
| 09. | De la espectral mediocridad a la excelencia
Eugenio Leal |
| 10. | Textos imborrables El caballo de Naipe Manuel Márquez Sterling |
| 11. | Figuras y hechos cardinales: Arango y Parreño Gerardo Martí |
| 12. | Inéditos de "Conversaciones con Dios" Rafael Alcides |
| 13. | Humor Carlitos |
| Ilustración de portada Orlando Herández |
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Proclamar la necesidad de despenalizar la discrepancia tampoco tiene como propósito colocar a quienes han discrepado en un pedestal de héroes, ni siquiera reclamar la excarcelación de quienes están presos. De lo que se trata es de que la despenalización de la discrepancia política abriría un espacio, hasta el momento totalmente cerrado, y que esto elevaría el nivel teórico de las ideas, porque en cuanto se deje de reprimir o desestimular el libre ejercicio de la opinión política, lo más inteligente y honesto de la nación se pondrá en función de encontrar las soluciones que evidentemente no han aparecido. La persistencia de los problemas así lo demuestra. Si por despenalizar la discrepancia sale gente en libertad, mejor aún, pero lo más importante es que fluya libremente todo ese capital intelectual que hoy, por enclaustrarse, se desperdicia.
Por otra parte esto crearía un ambiente más sano para la aceptación de la diferencia. Porque como ya se ha dicho en otra parte, la aceptación de la diferencia no debe limitarse a las raciales, a las de credo religioso o a las que obviamente existen en relación a las preferencias sexuales, sino que esa aceptación debe extenderse a las diferencias en el plano de las opiniones políticas. Me gustaría saber sobre cuál principio general se puede erigir la aceptación social a una diferencia en particular, que no sea también aplicable para aceptar cualquiera de las otras.
Si se despenalizara la discrepancia política, probablemente no se podrá contabilizar directamente ninguna ventaja económica y siempre habrá que esperar que algunos pretendan ir más lejos, queriendo fundar partidos políticos o sindicatos independientes. Pero ya vimos, cuando se despenalizó el dólar, que eso no hizo posible comprar un auto lujoso con el dinero que mandaba la familia del extranjero, ni se pudo fundar una empresa, ni financiar una estación de televisión privada. El Estado tiene la demostrada capacidad de despenalizar la tenencia de un animal peligroso y crear los mecanismos para que no muerda a nadie.
Quizás el precio que haya que pagar por despenalizar la discrepancia política sea el de tener que escuchar un par de propuestas anexionistas y algunas febriles ensoñaciones de capitalismo salvaje, pero al menos no aumentará la prostitución, como ocurrió tras la despenalización del dólar ni habrá pérdida de valores, sino todo lo contrario: Se reducirá la simulación, el oportunismo tendrá menos razón de ser, dejaremos de sospechar de los amigos, la gente se sentirá más libre, con todo lo que eso implica para el mejoramiento espiritual del ser humano, y de paso, los muy calificados compañeros que hoy se ocupan de reprimir a quienes opinan diferente podrán dedicarse a cosas más útiles a la nación.
Pero no será fácil. Hay gente que subestima al pueblo y cree que éste se dejará persuadir en cuanto escuche los cantos de sirena del neoliberalismo. Son los mismos que no se creen ni una palabra de lo que proclaman sobre la justicia social y la solidaridad. Son los oportunistas de siempre que han medrado a costa de los honestos que, acertados o equivocados, se han creído en el derecho de proponer sin miedo lo que creen mejor para su país. (volver a la primera página) <<
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