Consenso
Numero 3 de 2007 Numero 5 de 2007
ESPACIO DE REFLEXIÓN Y DEBATE DEL PENSAMIENTO PROGRESISTA CUBANO
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01. Entrevista a su Ilustrísima Obispo de la Iglesia Episcopal Nerva Cot Aguilera
Eugenio Leal
02. A la caza de un espacio
Yoani Sánchez
03. ¿Revolucionario, contrarrevolucionario?
Reinaldo Escobar
04. Jesús: ¿humanista o revolucionario?
Dimas Castellanos
05. Petróleo, etanol o biomasa
Ana López
06. Trabajadores sociales: entre la prevención social y el control político
Irene Hernández
07. Cuba: catástrofe agraria
Oscar Espinosa Chepe
08. ¿Una nueva oportunidad para la unidad?
Antonio Martínez
09. Textos imborrables
Poemas de Heberto Padilla
10. Humor
Carlitos
A la caza de un espacio
Yoani Sánchez


¿Quién podría imaginar un grupo de punk rock que no se sube al escenario? Que desde hace más de un año sus guitarras sólo se rasgan en los nueve metros cuadrados de una habitación y que no puede blasfemar, saltar y cantar frente a su público. Todo esto suena absurdo, pero se vuelve realidad si hablamos de Porno para Ricardo, el grupo más irreverente, controvertido y satanizado de la escena rockera cubana.

Muchos dicen que ellos “se lo han buscado” pues en sus canciones lo mismo despotrican contra un vecino que los ha denunciado por el ruido de los ensayos, que contra el Presidente de la Asociación Hermanos Saíz y las más altas figuras del gobierno cubano. También los acusan de ser irrespetuosos, vulgares, hipercríticos, groseros, lascivos y un montón de insultos que se quedan chiquitos frente a los que ellos mismos les lanzan al público en sus actuaciones.

Su último disco “A mi no me gusta la política pero yo le gusto a ella compaÑero” (2006) ha confirmado los temores que despiertan entre las autoridades culturales. Canciones como “La Politica”, “Pioneros disidentes”, “Mi balsa “ y “La libertad” le quitan el sueño a ciertos funcionarios que ven cercano el ataque al corazón cuando se enfrentan al texto de la canción “El Comandante (el Coma Andante)”. Casualmente los infartables son los mismos que quieren convertir el Patio de María -conocido espacio para la difusión del rock en la capital- en una ordenada y tranquila “Agencia del Rock cubano”.

Los inquietos muchachos de Porno... usan el sarcasmo como recurso preferido, de ahí que hayan decidido llamar “Concierto por la carne de res” al proyecto con el que sueñan y deliran desde hace más de medio año. Un encuentro con su público para mezclar sexo, placer, ilegalidad y libertad es la idea principal. Esto aterroriza a todos los administradores de las salas de conciertos de la capital. Ninguno quiere ser responsable de autorizar la hecatombe que significa darles un micrófono, así que todos cuidan sus espaldas y mientras tanto los fans de Porno para Ricardo se conforman con oír su música en Cds que circulan totalmente underground.

Pero nadie está a salvo de que Gorki, Ciro, Renay y Ebert, los cuatro integrantes de Porno…, lo despellejen en una canción. Algunos se cuidan de caer en sus manos, o mejor dicho, en sus cuerdas. Sin embargo hay otros que no les importa y han prestado sus nombres para ilustrar algunos de sus temas más irreverentes. El repertorio que exhiben es un “pasar cuentas” a sus censores, a los políticos y a todo lo que, algún día, alguien osó llamar “sagrado”, pero que ellos logran desmontar y usar como papel sanitario.

A la caza de un espacio para presentarse, lo han probado todo, incluso como ellos mismo afirman “intentamos tocar dentro de un camello, mas exactamente dentro del M-5, pero claro, no nos dejaron”. En las fiestas Haus, tan de moda en estos tiempos, tampoco les permiten entrar y nadie ha querido prestar una azotea para concretar el proyectado concierto. Para tocar en los parques también se necesita una autorización, y debajo de un puente (sólo hay uno, así que sería “debajo del puente”) no resulta fácil. Les queda entonces la playa, algún abandonado túnel de cuando la “guerra de todo el pueblo” o un terreno de pelota. Lamentablemente esos lugares siempre tienen un custodio que sabe detectar muy bien las rarezas en el vestuario y avisar a tiempo a la policía.

No obstante tantas limitaciones nunca han querido mentirle a nadie, ni se han hecho pasar por inocentes muchachos intentando alquilar uno de esos sitios que se usan para celebrar bodas y cumpleaños. Para colmo la semana pasada Gorki fue informado, por las autoridades de su cuadra, de que no podrían seguir ensayando en su casa. Con esto último, los seguidores de Porno para Ricardo ven alejarse más la posibilidad de escucharlos en vivo.

Así que si entre los lectores de este artículo hay alguno que se quiera meter en problemas, alguien que ya esté cansado de pasar inadvertido y quiera que de una sola vez todos sus vecinos, el CDR de su cuadra, el Jefe de Sector, el Delegado de la Circunscripción y las Brigadas de Respuesta Rápida lo tomen en cuenta, tiene la oportunidad de lograrlo si presta su todavía ordenada casa para un concierto de Porno para Ricardo. Si en lugar de la casa se trata de un cine en ruinas, una fábrica quebrada o los despojos de un viejo teatro, entonces ya la culpa puede compartirse entre varios, lo cual no quiere decir que toque a menos.

Lo que hace falta es que estos muchacho puedan hacer su “Concierto por la carne de res” a ver si funciona a manera de invocación y todos terminamos satisfechos: lo funcionarios porque verán confirmados sus temores; el público porque cantará junto a los músicos los temas que ahora disfruta en grabaciones; Gorki, Ciro, Renay y Ebert, porque saldrán de la estrecha habitación que es todavía su sala de ensayos; y la música cubana porque habrá probado que a través de ella se puede expresar la diversidad y la diferencia.


Para más información visite la página web del grupo Porno para Ricardo:

http://www.pornopararicardo.com

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Yoani Sánchez
Filóloga
Forma parte del Consejo de Redacción de la Revista Digital Consenso
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