Consenso
Numero 1 de 2007 Numero 2 de 2007
ESPACIO DE REFLEXIÓN Y DEBATE DEL PENSAMIENTO PROGRESISTA CUBANO
Portada | Nosotros | Números Anteriores | Portafolios | Contacto
indice

01. Entrevista a Rafael Alcides
Reinaldo Escobar
02. Morúa y la matanza de 1912
Dimas Castellanos
03. Perfeccionarse o quedar en el intento
Ana López
04. Lo dice una mariposa
Miriam Celaya
05. Celebrar la vida
Yoani Sánchez
06. Breve análisis sobre la historia del espiritismo Kardeciano en Cuba
Diasmel Gil Rimada
07. Refugiados 2007
José Prats Sariol
08. Textos imborrables
Ignacio Agramonte
09. Reflexiones y comentarios sobre la licencia extrapenal
Revaza
10. Mi calle
Reinier Valdés
11. Humor
Carlitos
Perfeccionarse o quedar en el intento
Ana López


La aplicación de un sistema “novedoso” para mejorar la frágil situación económica de los cubanos no es algo nuevo. A finales de la década del 60 se implantó “la Ofensiva Revolucionaria”, que eliminó hasta el último vestigio de la propiedad privada en los centros de producción y servicio. En la segunda mitad de la década del 70 y como resultado del Primer Congreso del Partido Comunista se había implantado el Sistema de Dirección y Planificación de la Economía, estrechamente vinculado a la pertenencia de Cuba al Consejo de Ayuda Mutua (CAME) y a la dependencia de la economía soviética. Posteriormente a mediados de los 80, cuando se vislumbraban los cambios en la URSS, se aplicó el Proceso de Rectificación de Errores y Tendencias Negativas y luego de la caída del sistema socialista en Europa del Este se realizaron varias modificaciones, entre las que se citan como las más importantes: la transformación del Sistema Bancario Nacional, la reorganización funcional y estructural de los Órganos de la Administración Central del Estado (OACE), la despenalización del dólar, la tolerancia al trabajo por cuenta propia, la apertura a las inversiones extranjeras y la aplicación del Perfeccionamiento Empresarial.

Las medidas tomadas en el año 1994, a raíz de la dramática situación económica que vivía el país, comenzaron a experimentar un retraimiento a partir de 1997. Uno de los indicadores más elocuentes de este regreso a la centralización ha resultado ser la reducción del número de las empresas mixtas que, si en el año 2000 llegaba a 392, ya al concluir el 2006 no superaba las 236. El gobierno cubano prefirió en estos últimos años atraer a grandes inversores extranjeros en el sector energético y minero, mientras que apeló más a países aliados como Venezuela y China en busca de apoyo financiero.

El 2006 confirmó la disminución del trabajo cuentapropista. La entrega de nuevas licencias casi se paralizó, y los estrictos controles hicieron su parte en el retiro de un buen número de los permisos concedidos. Tanto las ciudades como los pequeños pueblos que a partir de 1994 vivieron una verdadera explosión de paladares, cafeterías, timbiriches y habitaciones para rentar; vieron llegar los tiempos del cierre de muchos de ellos, motivados por los excesivos impuestos, multas y regulaciones.

Dentro de ese contexto el tema del perfeccionamiento empresarial ha vuelto a sonar con más intensidad, sobre todo a partir de la lectura el 31 de julio pasado de la Proclama que anunciaba el traspaso “provisional” del poder en Cuba. Las tan analizadas tendencias pro chinas derivadas de la actuación del Ministro de las FAR y expresadas en su conocida frase “los frijoles cuentan más que los cañones” fueron, a partir de ese momento, fuente de nuevas especulaciones sobre los derroteros económicos del país. Entre los principales elementos que se han manejado a la hora de pronosticar el discurrir de la economía hacia formas más eficientes y competitivas están los resultados del Perfeccionamiento Empresarial. Algunos ven en él la solución a los graves problemas que afectan la productividad cubana, mientras otros le temen a los posibles recortes en materia de derechos laborales que éste pueda traer y a la recentralización que expone. Conocer sus principios, métodos y evolución pueden ayudarnos a medir su verdadera efectividad en nuestro bienestar material.

El perfeccionamiento empresarial

Después de 20 años de comenzar su aplicación experimental el Sistema de Perfeccionamiento Empresarial (SEP) intenta extenderse por la economía nacional. Comenzó en las dependencias económicas correspondientes a las Fuerzas Armadas Revolucionarias (FAR) en 1986, como un novedoso sistema de dirección y gestión de empresa. Por su parte el V Congreso del Partido Comunista de Cuba (PCC) acordó en 1997 extender sus experiencias a otros sectores. Según las informaciones que pueden leerse en la prensa oficial cubana el perfeccionamiento empresarial registra resultados apreciables en las empresas que lo aplican, sin embargo la realidad habla no solo de aciertos sino de un buen número de obstáculos, insatisfacciones y reveses.

Este proceso que se experimenta en la empresa cubana, se propuso asimilar los procedimientos y técnicas más modernos de la gerencia empresarial en el mundo (en el mundo capitalista), y ajustarlos al contexto cubano, trayendo consigo un nuevo sistema de gestión, que debería ponerse en marcha en todas las empresas del país de manera gradual y paulatina, sobre bases, objetivos y principios diferentes a las experiencias anteriormente desarrolladas.

Con la aplicación de estos “nuevos procedimientos” se busca hacer más productiva la empresa socialista cubana, plagada de los vicios de la ineficiencia, el despilfarro y la burocracia. En contraparte los métodos de gestión que proclama el perfeccionamiento empresarial hablan de “competitividad”, “eficiencia” y “gestión”. De ahí que numerosos directores de empresas en perfeccionamiento, hayan tenido que pasar cursos de superación para manejar conceptos de productividad elaborados por especialistas del mundo capitalista, en incluso algunos de ellos cursaron estudios en prestigiosos centros extranjeros de enseñanza.

Fue el 18 de agosto de 1998, que mediante el Decreto-Ley 187, se pusieron en vigor las Bases Generales del Perfeccionamiento Empresarial. Allí se definieron ocho momentos claves para que una empresa sea autorizada a implementar el sistema. Aunque todas las acciones a realizar se pueden agrupar en cuatro etapas fundamentales:

Hace pocos meses, al concluir el 2006, los miembros del Grupo Ejecutivo de Perfeccionamiento Empresarial concluyeron el proyecto de las nuevas Bases Generales que regirán su aplicación, que todavía no ha terminado de ser analizado por los organismos de la administración central del Estado, y los órganos superiores centrales y la Central de Trabajadores de Cuba.>>

Versión imprimibleVersión imprimible

REVISTA DIGITAL
1 | 2