| 01. | Entrevista a Rafael Alcides Reinaldo Escobar |
| 02. | Morúa y la matanza de 1912 Dimas Castellanos |
| 03. | Perfeccionarse o quedar en el intento Ana López |
| 04. | Lo dice una mariposa Miriam Celaya |
| 05. | Celebrar la vida Yoani Sánchez |
| 06. | Breve análisis sobre la historia del espiritismo Kardeciano en Cuba
Diasmel Gil Rimada |
| 07. | Refugiados 2007
José Prats Sariol |
| 08. | Textos imborrables Ignacio Agramonte |
| 09. | Reflexiones y comentarios sobre la licencia extrapenal Revaza |
| 10. | Mi calle Reinier Valdés |
| 11. | Humor Carlitos |
Hasta fines del ´87, cuando engañándome los aires de la Glasnot me devolvieron la esperanza, no dije de nuevo aquí estoy. Es la abstención que he mantenido desde fines del ´91 cuando dejé de participar en las sesiones del Consejo Nacional de UNEAC del cual era miembro. Ahora ejerciendo una abstención más rigurosa que la anterior puesto que la otra me fue impuesta en gran medida y ésta es voluntaria. En la otra no podía publicar, y ahora podría hacerlo si quisiera. En la otra tenía que rendir un trabajo en el ICRT, y ahora estoy jubilado desde hace ya trece años.
Como todo hombre de bien usted ha tenido sueños que se han cumplido e ilusiones que se han frustrado, ¿quisiera mencionar las más notables?
Eso de “como todo hombre de bien” me gusta. Siempre soñé con que alguien me dijera algo así. No es que me lo crea, pero me gusta. Así que muchas gracias. Esta noche cuando me acueste voy a pensar que ustedes me lo han dicho en serio.
Sobre la pregunta en sí: una vez tuve un gran sueño que se cumplió. Eso fue en la otra vida cuando de repente, como quien llegara de un largo viaje, al levantarme una mañana me hallé en el Primero de Enero de 1959. Para quien como yo nació en Barrancas en un bohío y durmió en La Habana en los parques y vendió su sangre en los hospitales para alimentarse mientras huía de la policía, esa llegada y lo que siguió más que el cumplimiento de un sueño parecía ser el invento de un soñador desquiciado por el hambre, el miedo y la soledad. Pero no era una fantasía. Era algo muy real, lo juro. Ese fue el sueño que se me cumplió.
Que aquel sueño durara tan poco fue mi desilusión. Todavía me parece estar oyendo la más grande frase pronunciada en ese tiempo de oro que ahora parece la leyenda. Entre el resonar de los himnos y el mar de banderas ondeando más por el estremecimiento del pulso que por el aire, la seguiré oyendo hasta que me muera. Dice esa histórica frase: “¡Pan con libertad, pan sin terror!”
De todos modos, sin aquel Primero de Enero yo no sería el que soy. Dios lo salve.
¿Nunca ha cultivado el humorismo?
Colaboré en Palante al principio de la revolución. César Escalante, a quien recuerdo con mucho afecto, tenía andando allí un equipo de francotiradores al que me sumó. Recuerdo a Carballido Rey, a Nuez, a Evora Tamayo, a Wilson, Ñico, Blanquito y muchos más. Un buen equipo. Pero aquello desde el comienzo estaba herido de muerte. El humor y la política no están reñidos, pero el humor y la propaganda sí. Es como la mosca en el vaso de leche.
Volví a escribir humor, entonces para el circuito CMQ, entre los años ´66 y comienzos del ´68 cuando CMQ pasó a ser Radio Liberación. Tenía allí un programa humorístico diario de veintisiete minutos. “Estampas Cubanas”. De los seis libretos semanales tres recreaban anécdotas de época del país, como lo haría después, entre otros, el “Hablando de Cuba” de Radio Taíno, y los otros tres eran temas de actualidad pero libres, imaginativos. Eran los “Suponga usted”.
Supongamos, digamos, que han tocado a la puerta y al salir usted a abrir se encuentra con usted mismo del otro lado de la puerta diciéndole que tiene algo que hablar con usted, que si le permite pasar. Era un programa divertido que me daba gusto hacer. Pero al morir en el mar su narrador, el amigo para el cual lo había concebido, me aparté del humor. Es decir, del humor como medio de vida. En la vida real no siempre lo puedo evitar, y escribiendo se me sale todavía un poquito.
A principios de 2007 se desató una intensa polémica entre varios intelectuales cubanos vía emails. ¿Qué valoración hace usted de este hecho?
Hoy dos meses después, eso parece un capítulo cerrado. Y olvidado para siempre. Era lo que en 1969 le parecían al Kremlin los sucesos que el año anterior le llevaron a meter sus tanques en Praga. Siempre sucede así. Está por inventar la fecha sin vísperas.
Si de forma arbitraria alguien pretendiera separar a los cubanos en dos bandos: los pesimistas y los optimistas ¿en qué grupo caería usted?
¿Ah, pero existen cubanos pesimistas?
¿Qué piensa de los jóvenes?
Gracias a ellos existe el mundo aún. Porque si se lo dejaran a los viejos se lo llevarían a la tumba. Los viejos todo lo envejecen. Revisen la historia. Miren en Cuba misma donde vi a Fidel una mañana de 1959 entrar en La Habana y empezar a hacer el mundo otra vez, según iluso escribí en un poema cuando ya no creía en esto que todavía llamábamos revolución pero me negaba a creer que había dejado de creer.
¿Cuáles son sus proyectos inmediatos?
Nunca he tenido proyectos inmediatos aunque provisionalmente siempre tengo cosas en camino. La vida me ha enseñado que de repente el oleaje de los días te cambia el programa. Me limito a estar listo para lo que pueda venir.>>