| 01. | Entrevista al Gran Maestro de
la Gran Logia de Cuba de Antiguos Libres y Aceptados Masones Eugenio Leal |
| 02. | Empezar por la ética: una necesidad
insoslayable Dimas Castellanos |
| 03. | Crisis demográfica Oscar Espinosa Chepe |
| 04. | La vida no es un derecho Reinaldo Escobar Casas |
| 05. | Acerca de una inexplicable ausencia
Miriam Celaya |
| 06. | La perentoriedad de las dos tareas Orlando Freire Santana |
| 07. | Textos imborrables: Cartas a Eloísa José Lezama Lima |
| 08. | Premios del Concurso de Poesía del
ISEBIT Beatriz Casal Armando Longueira Loyola Jesús Radillo Olivia Ávila Milián |
| 09. | Poesía Juan Lázaro Besada |
| 10. | Humor Carlitos |
| 11. | Nota al cierre Consejo de Redacci ón |
La Habana, abril y 1971
Las dos últimas semanas las hemos pasado muy mal. Baldomera, con sus 87 años, se ha enfermado con una gripe titánica, imposibilitada de moverse, recibió el cuidado de María Luisa, que también cayó enferma. Cuesta mucho trabajo que loas médicos vengan a la casa; al fin el Dr. C. que se ha portado conmigo muy bien vino a vernos. Encontró a Baldomera con una gripe bronquial muy fuerte, pero su pulso, su presión y sus ruidos cardíacos, en asombroso estado para su edad. María Luisa por su problema de las coronarias, no puede hacer esfuerzos. Lo primero que le dijo el médico fue que no trapeara ni pasara la escoba, pero la que nos limpia por horas, que es muy informal y falta mucho, cayó también con la gripe y no nos ha podido ayudar en nada. Pocos días después caía yo con un asma y una bronquitis indomeñables. El panorama era de una cerrazón dantesca.
El cuadro no puede ser más sombrío, incierto y aterrador. Te escribo sin querer entristecerte, pero creo que tú, mi hermana tan responsable, debes de conocer. Para que sepas en los días tan angustiados en que nos hemos desenvuelto y que aún no hemos rebasado.
En marzo salieron la edición francesa y la italiana de Paradiso. Las dos son muy bellas. La italiana es sencillamente extraordinaria. El papel es excelente y luce en la portada un candelabro popular mexicano, como símbolo del barroco. La casa editora Saggiatore, que ha publicado el Paradiso, quiere publicar ahora La expresión americana y La cantidad hechizada. Esperemos a ver cómo se desenvuelven las traducciones en francés e italiano, todos dicen que son muy buenas y que están hechas con verdadero fervor.
Yo me quedé para enfrentarme con el destino espantoso de a desaparición de nuestra familia. Tú comprenderás lo que he sufrido. Vivo para el temor y la más arrasante melancolía. Las últimas semanas han sido de las más trágicas y desoladas que he pasado en mi vida.
Comprendo también que ustedes han sufrido; soy muy sensible al dolor de los demás, pero el dolor de ustedes tiene compensaciones y el mío no. Cada día más desesperado, más triste. Escríbeme, Eloy, necesito tus cartas como un consuelo y como si te sintiera de cerca.
(Vivo en la ruina y la desesperación).
Te besa toda la cara,
La Habana diciembre 20 y 1972
Queridísima Eloy: Ayer fue mi cumpleaños que, a pesar de ciertas amenidades festivas fue para mí muy triste, pues hasta que me acosté estuve esperando la llamada tuya. Ese olvido tuyo me ha entristecido, pues constantemente necesito el apoyo de tus letras y de tus cuidados. Cada vez que te oigo hablar, me alegro unos días y recuerdo tantos días felices. Además, este año faltaba la felicitación de la buena Rosita, que siempre llegaba con su cartica llena de cariños y de deliciosas anécdotas familiares. No se me olvida un instante de cada día, pues ya me inquieta terriblemente tantos años de ausencia y suspiro por un encuentro. Me van cayendo los años, acabo de cumplir 62 y sigo pensando en el día propicio en que nos veamos de nuevo. Yo creo que la ocasión cuando la UNESCO me invitó volverá a repetirse. En aquella ocasión la famosa epidemia me apoltronó de nuevo, es cierto, no que sea poco viajero sino que he viajado poco. Tú estás acompañada, Orlando, Orlandito, Ernesto y sus hijos, Marta. Yo estoy aquí solo con María Luisa, rodeado de soledad, con más soledad en la línea del horizonte. Recibí tu carta sobre el premio de Italia. Me extraña que digan que no han recibido ni siquiera una carta de agradecimiento. Les he mandado cables y les escribí dándoles las gracias. No he recibido la menor noticia ni exterior ni interior sobre el premio. Todo es muy raro.
Te recomiendo un milenario libro de sabiduría china I Ching o libro de las mutaciones. Es un libro de gran belleza y Confucio le dedicó los últimos 14 años a su estudio. Sus comentarios a esa obra son preciosos.
Quiero volver a hablar por teléfono contigo. ¿La voz? Se prolonga y su eco vuelve a renacer.>>