
| 01. | Desde la Catedral de las yaguas Entrevista con Dagoberto Valdés por Yoani Sánchez |
| 02. | Religión y Revolución Rogelio Fabio Hurtado |
| 03. | Trabajadores sociales ¿el nuevo ungüento de la Magdalena? T. Avellaneda |
| 04. | Beneficios colaterales Reinaldo Escobar Casas |
| 05. | Las dos izquierdas Teodoro Petkoff |
| 06. | No fueron días hermosos Micael Ávalos |
| 07. | Lennon y Castro se encuentran en La Habana Leonardo Calvo |
| 08. | Graham Greene regañado Antonio José Ponte |
| 09. | Individuo y Sociedad José R. López |
| 10. | El carácter de los cubanos José Manuel Cortina |
Las propiedades de un sistema resultan determinadas por: -Las propiedades de sus componentes; y los enlaces o vínculos entre los componentes. Los vínculos o enlaces crean propiedades en el sistema que no existen en sus componentes [1,2].
Las propiedades de los componentes del sistema pueden variar desde lo más simple a lo más complejo, o sea, desde una sola propiedad de valor fijo, hasta un gran número de propiedades de valor variable. En este caso el componente es también un sistema.
La calidad del sistema no puede ser mejor que las de sus componentes, ya que éstas actúan como limitantes a la calidad del sistema en su conjunto.
La calidad del sistema tampoco puede ser mejor que su diseño, que es el conjunto de vínculos o relaciones entre sus partes o componentes. Tal diseño actúa también como otra limitante a la calidad del sistema.
Ejemplo aclaratorio: Las características de un televisor dependen de las características de sus componentes: Tubos electrónicos, diodos, transistores, circuitos integrados, resistencias, condensadores, bobinas, transformadores, etc. También dependen del diseño del televisor, expresado en sus planos, electrónicos, mecánicos, de montaje etc. Obviamente, el diseño, que es el establecimiento de los vínculos o enlaces entre los componentes, depende del propósito y así como de las características de los componentes. Aclaremos: El propósito implica la definición clara de las características del sistema que se pretende crear. En el caso del televisor implica, si es a color o en blanco y negro, el tamaño de la pantalla, la norma y gama de los canales, el grado de resolución de la imagen, la gama tonal del sonido, etc. Las características de los componentes implican valores principales tales como ganancias; potencias, voltajes y corrientes máximas, resistencias, capacidades, inductancias, etc., etc. Y todas ellas caracterizadas con respectivas tolerancias, o sea, posibles variaciones en cada una de sus características.
En los sistemas que existen, sean naturales o diseñados por el hombre, se pueden distinguir, en cuanto a su grado de flexibilidad, dos tipos extremos de vínculos: 1- Los sistemas con vínculos rígidos o de flexibilidad predeterminada o programada; 2- Los sistemas con vínculos flexibles no determinados o poco determinados. El televisor es un sistema de vínculos rígidos. Internet es un sistema de vínculos flexibles predeterminados. La sociedad humana es un sistema de vínculos flexibles poco predeterminados.
Hasta hoy, los conocimientos acumulados por el ser humano le permiten comprender y diseñar sistemas de muy alta complejidad que funcionen eficientemente, tales como aviones, barcos, edificios de 100 pisos, grandes empresas transnacionales, o incluso un audaz plan para cuya realización exitosa en plazo obligado fue necesario crear un sistema organizativo en el que participaron miles de empresas industriales, miles de científicos y técnicos y cientos de miles de trabajadores especializados. Hablo del “Viaje a la Luna” decidido en 1961 por el presidente Kennedy, de EUA, y realizado en Julio de 1969[3]. Quizás el tope de sistema hiper complejo que funciona bien es Internet[4]. Pero, aún estamos muy lejos de comprender y más lejos aún de poder diseñar sistemas vivos, o sea, plantas o animales. No vaya usted a creer todo lo que se publica sobre el genoma humano o sobre las maravillas de la ingeniería genética. Eso no es un verdadero diseño, sino prueba y error. En el fondo, algo no muy diferente de lo que han estado haciendo los agricultores durante milenios al crear especies nuevas mediante cruzamiento y selección, asunto que fue estudiado y formulado científicamente por Mendel(1) hace siglo y medio.
El ser humano, para su propia ciencia, es el sistema individualizado más complejo en el planeta Tierra, no tanto por su cuerpo, que no es más que el de un “mono” algo estilizado y debilitado, como por su mente y por ende su conducta. En la actualidad, para el mismo ser humano, su mente es prácticamente inabordable, ya que no disponemos del conocimiento necesario para expresarla, comprenderla, simularla y pronosticar su comportamiento.
Por ello, el sistema compuesto por los seres humanos es también imposible de manejar científicamente, o sea, conociendo a priori su respuesta a un estímulo, por simple que sea, o los resultados de un eventual cambio en los vínculos entre los componentes de un subsistema de humanos, eso que llamamos sistema social de una nación.
En mi criterio, pasarán siglos antes de que la sociedad humana pueda ser dirigida en la mejor forma posible, colosal problema de mando optimizado, para cuya solución nos falta la gran mayoría de los conocimientos necesarios, inimaginables ahora.
A lo largo de la historia medio conocida y grandemente manipulada y distorsionada de la humanidad han surgido, grosso modo, distintos sistemas sociales, o sea, tipos de caracterización de los componentes del subsistema nación y tipos de vínculos entre los componentes del subsistema. Sin darle mucha importancia, por su excesiva simplificación, es obligado mencionar los que distinguen los marxistas: Esclavismo, Feudalismo, Capitalismo y Socialismo, pues al Comunismo nunca se ha llegado[5]. Asimismo, a lo largo de la historia de la humanidad, diversos pensadores han formulado propuestas de sistemas sociales idealizados, en el cual los seres humanos pudieran vivir armoniosamente y el conjunto de las acciones individuales fueran cooperativas más que contradictorias, de modo que la eficiencia global del sistema fuera cercana a la óptima. Unos presentaron su sistema utópico como una narración. Otros los presentaron como propuestas realizables. Cabe mencionar por orden cronológico: 1- La Utopía[6] de Tomás Moro(2); 2-Los Falansterios, Falanges o Comunas de Fourier(3); 3-Las Comunas de Robert Owen(4); 4-El Anarquismo de Proudhon(5); 5-El Comunismo de Marx(6), Engels(7) y Lenin(8).
La mayoría de estos "elaboradores de sistemas sociales" eran intelectuales que de alguna manera se habían librado o alejado mucho del hombre común y la lucha por la vida cotidiana, por lo que en realidad, conocían poco al ser humano real, la materia prima de su invento y a la vez los que iban a “disfrutarlo”, o más bien “sufrirlo”. >>
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