
| 01. | Yo soy el cubano que quiero ser Entrevista con Pedro Luis Ferrer |
| 02. | Notas para Utopía Rogelio Fabio Hurtado |
| 03. | ¿Maestros emergentes: verdadero magisterio? Juan Lázaro Besada Toledo |
| 04. | Tipo de cambio José Pérez León |
| 05. | Páginas del movimiento sindical cubano Roberto Simeón |
| 06. | 100 mil viviendas: ahora tampoco Dimas Castellanos |
| 07. | Sobre crítica M. Musa |
| 08. | Sartre centenario Antonio José Ponte |
| 09. | En el dédalo de las Utopías T. Avellaneda |
| 10. | Un hombre contra un pueblo Emilio Roig de Leuchsnring |
| 11. | La censura Pedro Luis Ferrer |
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Emilio Roig de Leuchsenring
La adulación hace que sus ministros y empleados le oculten las dificultades o males. ¡Así marcha el país!. Así puede, del país que sufre un autócrata, un dictador, un déspota, afirmarse, como nosotros hemos hecho, que su historia está sintetizada en esa frase: Un hombre contra un pueblo.
Así le ocurrió a Alemania durante el reinado de Guillermo II. Así les ha ocurrido a todos los países que se han visto desgobernados por un dictador. Así les ocurre a los desgraciados países que aún sufren un régimen dictatorial.
Así ocurre, hasta que el país reacciona y se decide a variar la frase Un hombre contra un pueblo por esta otra un pueblo contra un hombre.
Entonces el hombre que todo lo era, que todo lo podía, se queda solo, abandonado de todos, despreciado por todos.
"Nadie detuvo al Kaiser -dice Luidwig- cuando abandonó el país: éste es el más triste de todos los epílogos."
Este es el obligado epílogo de todos los dictadores, de los que fueron y de los que aún son.