
| 01. | Yo soy el cubano que quiero ser Entrevista con Pedro Luis Ferrer |
| 02. | Notas para Utopía Rogelio Fabio Hurtado |
| 03. | ¿Maestros emergentes: verdadero magisterio? Juan Lázaro Besada Toledo |
| 04. | Tipo de cambio José Pérez León |
| 05. | Páginas del movimiento sindical cubano Roberto Simeón |
| 06. | 100 mil viviendas: ahora tampoco Dimas Castellanos |
| 07. | Sobre crítica M. Musa |
| 08. | Sartre centenario Antonio José Ponte |
| 09. | En el dédalo de las Utopías T. Avellaneda |
| 10. | Un hombre contra un pueblo Emilio Roig de Leuchsnring |
| 11. | La censura Pedro Luis Ferrer |
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No casarse de antemano con posiciones rígidas: propiedad privada, compensación a los antiguos propietarios, empresas mixtas, usufructo, arriendo, etc. La meta estaría clara para los renovadores: estrategias para competir y ganar prestigio.
7. Presupuesto desequilibrado equivale a moneda débil
El presupuesto de un país consta de ingresos, que provienen fundamentalmente de los impuestos, y los gastos, que en Cuba tienen como destino, entre otros, los servicios sociales, que deben ampliarse y estimularse, un voluminoso subsidio a sectores productivos y los gastos militares, que se reducirían si se liberan parcialmente bajo un sector civil, independiente del gobierno y del presupuesto.
Los impuestos en Cuba lo constituyen: el impuesto de circulación o diferencia entre precios mayoristas y minoristas (menos gastos de circulación, etc.), el diferencial de comercio exterior o diferencia entre precios externos e internos que, en esencia, debe eliminarse para entrar en la comunidad internacional (léase Mercosur , etcétera), los altos impuestos a inversionistas extranjeros, que deben rebajarse si queremos entes competitivos, y, por último, los impuestos creados en la década del 90 que, se sugiere, sean eliminados, y que tuvieron como objetivo combatir al sector privado.
Una gran carga del presupuesto cubano lo constituyen los faltantes minoristas. La solución se lograría con una administración ajena al gobierno y al presupuesto. Si, además, se avanza hacia: la reducción del subsidio al sector agropecuario y a la industria azucarera, la desmilitarización de la economía y la eliminación del racionamiento también subsidiado para empresarios y trabajadores del sector no estatal, por este camino, y bajo estas premisas, el tipo de cambio se fortalecería y actuaría como palanca de iniciativas en una base económica independiente.
8. La honestidad condición de la credibilidad
En el mundo económico y, en particular, en la esfera monetaria y crediticia, la valoración de los aspectos morales en los cuales entran la capacidad de administrar bien sus propios recursos y obtener resultados, forman un conjunto yuxtapuesto al respaldo mercantil para que el exterior reconozca en la moneda nacional un instrumento de pago confiable en las relaciones internacionales . Recuerdo un funcionario del Banco Central en Cuba que había sido Vicepresidente del banco cubano Trust Company of Cuba que a menudo se refería al factor moral para obtener credibilidad durante su experiencia capitalista. Sobran países con recursos pero que carecen de una moneda fuerte debido a la falta de confianza. Resucitar el Tribunal de Cuentas y depurar la Policía Económica serían unos primeros pasos para que las nuevas estrategias realistas cambien la imagen exterior y la realidad de la economía cubana.
Un equipo de dirigentes de la economía cubana, con ideas propias, experiencia y prestigio, con la valentía de ir contra los intereses y prejuicios creados, tendrían que ser los primeros en someterse a la declaración transparente de sus bienes ante un resucitado Tribunal de Cuentas. Varios organismos internacionales como el Banco Mundial están interesados y han ofrecido su asesoría para lograr honestidad en las relaciones financieras. En la práctica, hemos visto la maestría de numerosos cuadros capaces en Cuba de preparar masivamente auditores.