
| 01. | No sé vivir en otra parte Entrevista con Leonardo Padura |
| 02. | Cuba, la reconciliación nacional Orlando Freire Santana |
| 03. | La unión europea, Cuba y la democratización Dimas Castellanos |
| 04. | Con la hoz y el martillo Oscar Espinosa Chepe |
| 05. | ¿Es la ética un eslabón perdido de la civilización postmoderna? Juan Lázaro Besada Toledo |
| 06. | Habana caliente Fernando Alba |
| 07. | Aquellos días en que fuimos libres: Evocación del mensajero Leonardo Calvo Cárdenas |
| 08. | El país que queremos María Cristina Herrera |
| 09. | Kabul Wilmer G. |
| 10. | Discurso patriótico Julio San Francisco |
| 11. | ¿Por qué consenso? Nota de la redacción |
¿Cuál de sus novelas hasta ahora le ha rendido mejores beneficios económicos?
No sabría decirle. Máscaras es la más traducida y creo que la más vendida, pero con exactitud no sé si es la de más beneficios económicos.
¿Y cuál es la que le ha producido más placer literario?
Me gustó mucho escribir Vientos de cuaresma (1993) sobre todo porque es una novela muy libre. Ya había hecho el trabajo más difícil en Pasado Perfecto, que fue crear al personaje Mario Conde. Cuando decido escribir Vientos de Cuaresma, como parte de un cuarteto, ya sabía cómo era el personaje y eso me dio mucha soltura, pues más que un policiaco es una novela de amor. Un amor tormentoso, erótico pero a la vez con algo sórdido detrás. Esa fue la que más placer me dio escribirla.
¿Esa es su novela de mayor contenido erótico?
Sí. Creo que el erotismo es un componente muy válido en la literatura, aunque debe estar justificado, no puede ser algo que uno utilice para atrapar al lector o para llegar al mercado, sino cuando sea realmente una parte consustancial de la historia.
¿Cuando morirá Mario Conde?
Mario Conde es inmortal.
Cuando terminé Paisaje de Otoño estaba decidido a no volver a tocar el personaje de Mario Conde en varios años. Comencé a escribir La novela de mi vida que es un libro muy complejo, muy ambicioso, que intenta dar una visión de la cultura cubana a través de doscientos años, desde el personaje fundador de esta cultura -que es el poeta José María Heredia- hasta hoy, y es una novela que su mismo proceso de investigación y de escritura resultó muy complicado. Llegó un momento en que yo estaba escribiéndola y decidí parar porque se me había creado un problema con la estructura que, si yo seguía escribiendo el libro de la manera en que lo estaba haciendo, se iba a convertir en una novela de mil o mil doscientas páginas. Para usar una expresión cubana, se me había “trancado el dominó”.
En ese momento mi editorial en Brasil me propuso participar en un proyecto de una colección que saldría bajo el título de literatura o muerte. Eran novelas que tenían que tener las siguientes características: alrededor de 150 páginas, de carácter más o menos policial y con un escritor como protagonista. Les pregunté si Hemingway ya había sido escogido por algún otro participante en el proyecto y me dijeron que no, pero cuando comencé a escribir comprendí que necesitaba otra vez a Mario Conde, porque la relación que pretendía establecer con Hemingway debía ser con alguien cercano a mí y como era ficción no podía ser un alter ego mío, sino un representante mío en la literatura. Al rescatar a Mario Conde se me presentó la disyuntiva de incluir o no a los personajes del mundo de Mario. Han envejecido con él, pueden haber muerto, algunos se han ido de Cuba, así que decidí que lo acompañaran. Así escribí Adiós Hemingway.
¿Sería la quinta de la serie?
Sería la quinta, pero está fuera de la serie porque estilísticamente y formalmente es diferente, además, aquí Mario Conde ya no es policía sino comprador y vendedor de libros viejos. Otra cosa que ayudó a la persistencia de este protagonista fue que se me dio la oportunidad de hacer la adaptación para cine de algunas de las novelas de la serie y comencé a trabajar en esas adaptaciones después que se publicó La novela de mi vida lo que me obligó a trabajar mucho con el personaje. Paralelamente a todo eso ya había comenzado a escribir otra novela de la cual tengo escritas unas 300 páginas, pero tuve que posponerla porque tenía tan fresco a Mario Conde que comencé a escribir otra historia de una bolerista de los años 50 que había desaparecido y de la cual no se había vuelto a saber nada. Esa que se convirtió en la sexta novela con Mario Conde se titula La neblina del ayer y recientemente salió en España. Es una mirada a la visión que tiene la generación de nosotros sobre los años 50, a la época del bolero, por eso de alguna manera es también un homenaje a Cabrera Infante, a este mundo de la música, de la Habana nocturna, pero visto desde la perspectiva de mi generación, que conoció este mundo más bien de oídas que como experiencia personal. La historia comienza en los años 50, pero llega hasta el 2004. Así que el personaje de Mario Conde me va a seguir acompañando. Espero escribir ahora dos novelas que tengo en mente de manera muy vaga todavía. Me vino bien detenerme en aquella que empecé, porque ahora la veo de una forma completamente distinta y quizás hasta tenga que botar las 300 páginas ya escritas.
Sus novelas ya han sido traducidas a diez idiomas ¿Qué explica el éxito de Mario Conde, no sólo en Cuba, sino en otros países?
Contando al español son diez idiomas. Para los lectores cubanos Mario Conde ha significado quizás, una posibilidad de ver la realidad cubana desde un ángulo diferente. Un ángulo pesimista, desencantado, irónico, que ha permitido una fácil identificación con él. Mucha gente me pregunta que cuándo se casa Mario Conde, o qué va a pasar con sus amigos o cuándo se muere, como si el personaje fuera una persona. Dentro de Cuba da una visión no ortodoxa de la realidad cubana que no tiene que ver ni con el extremo de la visión que existía anteriormente en la literatura cubana, ni con la visión que dan algunos escritores cubanos que viven fuera de Cuba. Es decir no es ni la visión de Cuba como paraíso ni la de Cuba como infierno. Quizás sea esta una visión del Purgatorio que es un sitio mucho más real, donde viven las personas reales. Esta visión quizás haya sido la clave de la comunicación con el lector europeo. >>